(CNNMoney) – En su primera publicación de Instagram, Brenn aparece mirado directamente a la cámara, con un resplandor en sus ojos que se ven apenas un poco separados. Su piel negra brilla, igual que los labios fruncidos, en medio de un cabello corto, rizado, que para esta ocasión está algo alborotado.

Revisa el resto de su perfil y la verás modelando un bikini negro de tiras. También tiene un retrato en blanco y negro de su rostro pensativo. Todo está perfectamente iluminado y editado por expertos.

Un vistazo desprevenido podría llevarte a pensar que Brenn es simplemente otra modelo que se promociona a sí misma en Instagram. Pero, mira más de cerca, especialmente en sus ojos, allí está su secreto: Brenn es la última creación generada por computador del fotógrafo Cameron-James Wilson.

Wilson ideó toda una sensación viral al principios de este año con Shudu, conocida por ser la primera supermodelo digital del mundo. Y su apariencia es tan real que marcas como la compañía de camisetas Soulsky le pidieron ser su imagen y promocionar sus productos, antes de que Wilson aclarara que Shudu solo es un conjunto de pixeles. Ahora, eso no ha impedido que la inusual creación ya acumule más de 130.000 seguidores en Instagram.

Una foto de Brenn.

Brenn y Shudu pertenecen a un número creciente de modelos generados por computador, que empezaron a competir en popularidad con algunos de sus rivales en el mundo real. Lil Miquela, creada por el emprendimiento Brud de Los Ángeles, tiene más de un millón de seguidores en Instagram, ubicándose a la par de modelos reales como Devon Windsor y Belle Lucia. Y tal vez resultaba inevitable que Wilson lanzara una agencia dedicada a representar sus creaciones virtuales: The Diigitals.

De hecho, Wilson está siguiendo el ejemplo de la agencia británica Irmaz Models en esta industria. La empresa, que se lanzó en abril pasado, crea modelos personalizados generados por computador. “Las marcas pueden delinear el aspecto que están buscando específicamente, incluyendo la raza, el género y el peinado que desean”, explicó Philip Jay, exfotógrafo de Playboy que lidera Irmaz Models junto a Irma Zucker.

Los agentes que “representan” a estos modelos afirmaron que su trabajo crea nuevas oportunidades para las marcas y la publicidad, mientras también les da a los clientes un mayor control sobre sus imágenes. Y, además, nunca tienen que preocuparse porque un modelo vaya a faltar a una cita, no esté disponible, tenga una actitud difícil o incluso envejezca.

Varios de los modelos digitales creados por Irmaz.

Y más allá del marketing, Wilson ha observado que las casas de moda que diseñan ropa usando modelase 3D están particularmente interesadas en creaciones como Brenn. “La mejor manera de mostrar eso sería en una modelo 3D”, sostuvo el fotógrafo.

Po supuesto, los modelos del mundo real existen en tres dimensiones, aumentando la posibilidad de que sus colegas hechos de pixeles puedan dejarlos fuera del trabajo. Jay reconoce que eso es una posibilidad, pero aclara que no es algo nuevo: “Siempre hay un nuevo modelo a la vuelta de la esquina”.

Wilson está menos preocupado al respecto. Justamente, porque él planea trabajar exclusivamente con compañías “avanzando con las nuevas tecnologías”, en las que sus creaciones digitales tendrían sentidos. De hecho, menciona la realidad virtual como una posibilidad. Y siempre se pregunta lo mismo cuando evalúa posibles clientes nuevos: “¿Existe una conversación que quieran provocar acerca de la tecnología, moda y futuro?”.

Las modelos de Wilson: Brenn, Galaxia y Shudu.

Los dos hombres revelaron que planean crear una colección diversa de modelos. “El mundo del modelaje suele estar dominado por las mujeres blancas desafortunadamente, pero nosotros podríamos cambiar eso de algún modo”, señaló Jay. Shudu y Brenn son mujeres negras, y esta última además es una modelo de talla grande. Wilson incluso creó un extraterrestre de orejas puntiagudas y cuello largo llamado Galaxia. Irmaz también tiene un extraterrestre y ambas agencias cuentan con modelos masculinos. “Se trata de personas de todas las formas, tamaños y etnias”, apuntó Wilson.

Renee Engeln, profesora y psicóloga de la Northwestern University que estudia la imagen corporal, explicó que ya existen mujeres reales de todas las formas, tamaños y etnias. Y, añadió, que le preocupan las consecuencias que tendría en la imagen corporal y la autoestima –especialmente de las mujeres– el hecho de permitirles a las marcas crear su modelo “perfecto”.

“No existe un mundo en el que esto sea bueno para la salud de las mujeres”, aseveró. “Saber que las mujeres se van a comparar con otras que... son literalmente inhumanas me parece una especie de chiste que no resulta muy divertido”, insistió.

Sin embargo, Bill Wackermann, presidente ejecutivo de Wilhelmina Models, considera que los modelos digitales, en el mejor de los casos, son apenas una novedad. Los consumidores, dijo, quieren una “conexión personal a través de ojos reales, una expresión real”.

Al mirar fijamente los ojos de Brenn empiezas a darte cuenta por qué no está preocupada. “Estas son estrategias de marketing que llaman la atención y generan interés”, añadió. “Es un negocio variable que se mueve a otra cosa realmente rápido”, completó. Así que incluso Brenn pronto podría verse relegada por la próxima nueva modelo que aparezca.