(CNN Español) – El Gobierno de Venezuela arremetió este viernes contra Estados Unidos y lo señaló de "acusaciones cínicas", después de que el Departamento de Estado señalara a Caracas de "represión" luego del supuesto atentado contra el presidente Nicolás Maduro ocurrido el pasado 4 de agosto.

El Gobierno venezolano sostuvo que estaba "abierto" y que "incluso invitó" a EE.UU. a participar en una investigación sobre el ataque con drones durante un desfile militar, siempre y cuando la participación de Washington sea "con el espíritu de una verdadera búsqueda de la justicia y no un intento de encubrir "el atentado o proteger a los terroristas".

Maduro había dicho previamente que estaría de acuerdo con que el FBI participara en la investigación de los hechos. "Si el gobierno de Estados Unidos ofreciera y ratificara su ofrecimiento de cooperación del FBI para la investigación de los vínculos en la Florida con los planes del asesinato y atentado terrorista del 4 de agosto, yo lo aceptaría”, dijo Maduro durante una reunión con el alto mando militar en Caracas.

Sin embargo, Caracas también calificó el incidente como un "ataque terrorista" que fue "planeado y ejecutado desde territorio estadounidense".

Este viernes, el Departamento de Estado acusó a Venezuela de llevar a cabo detenciones arbitrarias, incumplir el debido proceso, violar la inmunidad parlamentaria y supuestamente usar la tortura para obtener confesiones de individuos, como respuesta al incidente.

El pasado 5 de agosto, un día después del presunto atentado, seis personas fueron detenidas por estos hechos. Los detenidos fueron acusados de "terrorismo y magnicidio en grado de frustración", informó el ministro del Interior Néstor Reverol, quien añadió que uno de los arrestados tenía una orden de aprehensión por su presunta participación en el ataque a una base militar de Valencia en 2017.

Con información de Taylor Barnes en Atlanta, Stefano Pozzebon en Caracas y Kevin Bohn.