Durante el gobierno de Enrique Peñalosa, que inició en 2016, se han talado más de 10.000 árboles, según cifras entregadas por él. (Crédito: Jardín Botánico de Bogotá)

(CNN Español) - Algunos hablan de un "arboricidio" y de tala de árboles “injustificada” en Bogotá y el gobierno local dice que es una medida “indispensable” para eliminar el riesgo que representan algunos árboles que están enfermos o a punto de caer.

Lo cierto es este tema de la tala de árboles en Bogotá, liderada por la Alcaldía Mayor, ha generado una gran polémica en la ciudad desde hace semanas, con críticas de varios sectores, y los entes de control y vigilancia con sus ojos puestos en el gobierno distrital. El tema llegó esta semana al Concejo de Bogotá donde el cabildo le pidió a la Alcaldía respuestas sobre lo que llama una tala "desproporcionada".

Según cifras del Jardín Botánico de Bogotá entre enero y agosto 31 de 2018, han sido talados 3,280 árboles en el espacio público en Bogotá. Desde que inició la administración Peñalosa, en 2016, se han talado más de 10.700 árboles, según cifras publicadas por el alcalde a principios de septiembre.

¿Cuál es la polémica?

A finales de agosto, la Alcaldía mayor de Bogotá inició con un plan para talar árboles “con problemas o enfermos” que puedan presentar un peligro para los ciudadanos. El alcalde Enrique Peñalosa aseguró hace unas semanas que muchos árboles que se han talado estaban a punto de caerse, y dijo que por cada árbol que se tala, la Alcaldía siembra ocho o diez.

“Estamos sembrando buenos árboles bien escogidos. Somos los más enamorados de los árboles, por eso queremos una ciudad bien arborizada, bien sembrada, una ciudad mejor”, dijo el alcalde de Bogotá la semana pasada.

Y la declaración de Peñalosa sobre que “Los parques no los podemos llenar de árboles, porque en un clima como Bogotá, debe haber espacios donde entre la luz”, causó la molestia de algunos bogotanos.

Presión de los entes de control

El plan de tala no le gustó a la Personería de Bogotá, un ente de control encargado de velar por el interés colectivo de los bogotanos. Esta entidad advirtió hace unas semanas que el plan para talar 1.192 árboles en Bogotá no fue debidamente socializado y que algunos de los conceptos de la tala “no describen ninguna afectación del árbol por enfermedad, daños irremediables o riesgo de caída, por el contrario, indican que están en perfecto estado”, según un comunicado del 7 de septiembre.

Por ello le pidió al Distrito revaluar las consideraciones que dieron origen a la tala “indiscriminada” de árboles y en consecuencia suspenderla.

Y esta acción produjo una respuesta airada del alcalde Peñalosa.

“Si se cae un árbol y hiere a alguien es claramente responsabilidad de la Personería que nos ha prohibido hacer esta tarea”, dijo Peñalosa el 10 de septiembre. Y ante eso la Personería aclaró en un comunicado que su solicitud “no implica detener la intervención de aquellos que representen riesgo para la comunidad”.

La polémica se acrecentó y el tema de la tala de árboles llegó al Concejo de Bogotá, al Congreso Nacional y hasta a la Fiscalía, que esta semana anunció una investigación por presuntas afectaciones a los recursos naturales en la capital colombiana.

Francisco Cruz, secretario de Ambiente de Bogotá, les dijo este miércoles a periodistas que la alcaldía de Bogotá ha trabajado para prevenir las emergencias por árboles caídos. Y dijo que en lo que va corrido del año 1.066 árboles se han volcado en la ciudad. Por ello advirtió que la Alcaldía seguirá en el proceso de evaluar los árboles que representen una amenaza para la comunidad.

El jueves la discusión llegó al Concejo de Bogotá, donde algunos criticaron la postura de Peñalosa de ver, según ellos, a los árboles como “objetos decorativos” y no talar con criterios técnicos.

El concejal Celio Nieves, quien citó al alcalde al debate de control político y señaló que lo que ocurre en Bogotá es un "arboricidio", dijo que la tala es desproporcionada y que el número de hectáreas ha disminuido en los últimos años, pasando de 1.053 hectáreas en 2011 a 1.009 hectáreas en 2017, según cifras del Concejo de Bogotá.

Además, según Nieves, resulta más costoso talar un árbol que sembrarlo, porque mientras la primera acción puede ascender a los 200 dólares, sembrarlo solo cuesta unos 63 dólares, según un informe del Jardín Botánico de Bogotá, citado por el concejal.

La alcaldía de Bogotá dijo el 10 de septiembre que durante la administración de Peñalosa (que inició en enero de 2016) ha sembrado 86.000 árboles. Esta semana el alcalde subió la cifra a 90.000 y la Alcaldía prometió que sembrará otras 9. 200 especies de árboles nativos, pero desde el Concejo piden saber cuándo se hará, pues no se ha detallado cómo, según un comunicado del cabildo distrital.

La polémica no para y se espera que el Concejo bogotano siga con la discusión sobre qué hacer con esta situación en una próxima sesión.