(CNN) - Tiger Woods asegura que se siente “bendecido” después de ganar su primer Torneo PGA en más de cinco años luego de un largo y doloroso retorno debido a una lesión en la espalda.

“Ha sido inaudito, llegar a este nivel otra vez, no sabía si pasaría de nuevo, y heme aquí, aquí estamos”, le dijo a Patrick Snell de CNN después de conseguir el Tour Championship en el East Lake Golf Club de Atlanta.

Woods finalizó con un promedio de 11 bajo par durante el fin de semana, a dos golpes claros de su competidor más cercano, Billy Horschel, para llevarse su octogésima victoria en la PGA.

El 14 veces ganador de uno de los torneos mayores, dijo que había dado la vuelta a la página después años de dolor y decepción.

“Hemos dejado atrás algo desconocido y eso fue la parte más difícil, era algo no conocido. No sabía si sería capaz de hacer esto de nuevo, o a qué nivel, y aquí estamos con 80 victorias”, dijo.

Woods dijo que 80 es un numero bastante bueno y eso lo coloca justo dos posiciones detrás del ganador absoluto de la PGA, Sam Snead, y por delante de leyendas como Arnold Palmer, Ben Hogan y Jack Nicklaus.

“Fue solo una rutina allá afuera”, aseguró el ex número uno del mundo a NBC, momentos después de su putt final. “Me encantó todo: la lucha, la rutina y las condiciones difíciles”.

Miles de fanáticos siguieron al jugador, de 42 años, por la calle del hoyo 18, vitoreando "¡Estados Unidos, Estados Unidos!" cuando Woods selló su primera victoria en 1.876 días.

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“Bendecido”

En abril, en Augusta, Woods se describió como un “milagro andante”. Ahora dice que es consciente de cuán afortunado es.

“Simplemente soy bendecido, afortunado, afortunado, funcionó para mí. Mi espalda estaba en muy mala condición ahí”, Woods aseguró a CNN. Dijo que, como parte de su proceso de recuperación, tuvo que trabajar en torno a su lesión de espalda.

“Encontrar un swing y un juego sobre un punto fijo de mi espalda ha sido muy interesante”, afirmó. “No ha sido fácil, pero he sido muy afortunado de tener un gran equipo a mi alrededor; ellos han trabajado muy duro para darme una oportunidad, y también el apoyo que he tenido de ellos, significa el mundo para mí”.

Al acercarse al récord de todos los tiempos, aseguró en conferencia de prensa que estaba muy contento de dar a sus hijos algunos bellos recuerdos en el proceso. “Creo que entienden lo que su papá hace ahora. No había ganado ningún torneo que pudieran recordar, así que pienso que esto será algo diferente para ellos”.

“Muchas veces relacionaron al golf con dolor ya que cada vez que jugaba me lastimaba o me causaba más dolor, y ahora ven un poco de alegría y lo divertido que es para mí ser capaz de hacerlo de nuevo”, afirmó Woods.

“Orgulloso de ti, en este momento”

En medio de la emoción, fue fácil olvidar que el actual número uno, Justin Rose, logró un birdie en el hoyo 18 para terminar empatado en la cuarta posición y asegurarse la copa FedEx, que la final de la temporada de la PGA, y también un cheque por US$ 10 millones. “¡Perdón por arruinarles la fiesta, chicos!”, bromeó.

“Me gustaría tomar este momento para felicitar a Tiger. Creo que el mundo del golf está en verdad orgulloso de ti en este momento”, dijo Rose. Hasta ahora, el despliegue de su golf sugiere que Woods finalmente ha superado las lesiones que le han afectado en años recientes.

Lideró brevemente el Abierto Británico de julio pasado en Carnoustie, antes de finalizar en la sexta posición, luego como subcampeón detrás de Brooks Koepka en el campeonato de la PGA en agosto. La impresionante recuperación en su estado también se muestra en su retorno como jugador de la Copa Ryder por primera vez desde 2012.

El líder del equipo estadounidense, Jim Furyk, lo ha seleccionado como comodín para el encuentro bienal contra los mejores jugadores de golf de Europa, que se inicia el viernes en el Le Golf National, a las afueras de París.