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Donald Trump

Donald Trump

Donald Trump presumió de sí mismo en la ONU y solo provocó risas

Por análisis de Chris Cillizza

(CNN) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pregonando que su gobierno ha logrado más que cualquier otro –sí, cualquier otro– anterior durante sus primeros dos años hace parte de sus frases más consistentes y aplaudidas en sus esfuerzos de campaña.

“No creo que exista otro gobierno en la historia de este país que haya hecho más cosas en dos años –y aún no los hemos cumplido– que nuestra administración”, aseguró el mandatario la semana pasada durante un discurso de campaña en Las Vegas, mientras leía una lista literal de sus logros.

“Nadie ha hecho todo lo que se ha alcanzado en esta administración en términos de lograr que las cosas se aprueben y pasen”, le aseguró Trump a un grupo de sheriffs a principios de este mes.

Y sus partidarios aman esta idea: pese a todos los perdedores y enemigos, Trump está marcando la diferencia.

Lo que nos lleva a la mañana de este jueves y el discurso que el presidente de EE.UU. dio en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. “En menos de dos años, mi gobierno ha logrado más que casi cualquier otra administración en la historia de nuestro país”, soltó como suele hacer.

“Es tan cierto”, completó claramente sorprendido por las risas que provocó su afirmación. “No esperaba esa reacción, pero está bien”, añadió ante más risas y algunos aplausos.

Este es el momento:

Antes de que avancemos quiero ser claro: yo no estaba en ese lugar. Me encontraba viendo el evento en vivo por televisión desde Washington. Pero, frente al televisor, la percepción de esos segundos fue clara: los líderes mundiales reunidos –o al menos algunos de ellos– se reían de la afirmación de Trump acerca de que había hecho más en dos años que cualquier otra administración estadounidense anterior.

Una situación que tiene sentido dado que el planteamiento parece ridículo. Existió la gestión de Abraham Lincoln frente a la guerra civil, la administración de Ulysses Grant durante la reconstrucción, el trabajo de Woodrow Wilson para reparar la comunidad mundial después de la Primera Guerra Mundial, los esfuerzos de Truman por hacer lo mismo tras la Segunda Guerra Mundial, la dirección de Ronald Reagan en la Guerra Fría… Es decir, la lista es larga y continúa.

Además, empequeñece los logros de Trump que, al menos en el escenario mundial, son –en el mejor de los casos– incompletos por el momento. Desde su decisión de sacar a Estados Unidos del Acuerdo de País hasta su lucha comercial con China: simplemente no sabemos qué significarán las políticas de Trump a la luz de la historia.l

Y que Trump quedara sorprendido por las risas también es revelador.

Es posible que él creyera que su audiencia se reía con él cuando en realidad, al menos desde lo que vi y oí, se burlaba de él. O al menos de su ostentosa afirmación. Su respuesta –“No esperaba esa reacción, pero está bien”– y la sonrisa en su cara cuando lo dijo sugieren que Trump simplemente no fue consciente (¿o no lo es aún?) de lo que las risas ciertamente significaron.

La verdad de la vida de Trump en el cargo –y esto es cierto para muchos presidentes, pero aún más real para el de EE.UU.– es que él simplemente no se encuentra cara a cara con muchas personas que estén en desacuerdo con él sobre cualquier tema. El modus operandi de Trump es rodearse de familiares de sangre y personas que se acomodan a sus estados de ánimo, propensiones y puntos de vista. Vive en una burbuja creada por sí mismo desde mucho antes de ser presidente o siquiera candidato. Simplemente, no está acostumbrado a la gente que no recibe un salario por decirle que lo que él dice está bien. Todo el tiempo.

También es posible que con esa reacción solo estuviera cubriendo el momento, que jugarlo todo fuera el cálculo instantáneo que Trump hizo en su cabeza para apaciguar la situación tanto como fuera posible. Si ese es el caso, puedes estar seguro de que el presidente de EE.UU. seguirá dándole vueltas a ese episodio. Recuerda que Trump ha mencionado repetidamente cuánto le molestaba que otros países se rieran de Estados Unidos antes de que fuera presidente.

“El mundo se está riendo de nosotros”, dijo durante su campaña, refiriéndose a las políticas del entonces presidente Barack Obama.

“No queremos que otros líderes y países se reían de nosotros”, señaló en junio pasado. “Y no lo harán. No lo harán”.

Todo esto significa que si Trump llega a entender de lo que realmente se rieron los líderes mundiales, es probable que recurra a Twitter en un futuro no muy lejano para devolver el golpe.

De cualquier manera, fue un momento extraordinario en una presidencia que ha estado llena de ellos.