(CNN Español) — Vivir tu infancia en un país como Cuba, en un ambiente de miedo y censura puede marcar toda una vida. Así lo piensa el artista de origen cubano Edel Rodríguez.

Cuando tenía ocho años, sus padres decidieron emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro mejor y más libre para su familia. Llegó a Estados Unidos el 1 de mayo de 1980. La vida de Rodríguez transcurrió tranquila entre Miami y Nueva York, donde se formó como artista en el Pratt Institute.

Desde 1998, sus ilustraciones empezaron a publicarse en medios como la revista Time o el diario The New York Times. Sin embargo, en el 2016, la campaña de Donald Trump removió algo en las entrañas de este artista.

“Siendo cubano y habiendo vivido en la censura, la maquinaria se puso en marcha y pensé: si yo me voy a quedar callado mejor me hubiera quedado en Cuba comiendo frijoles y con el resto de la familia. Mis padres vinieron a este país para que tuviéramos libertad”.

Rodríguez sintió la obligación de expresar su rechazo con su arte ante ideas que le parecían violar los derechos fundamentales de las personas. Sus gráficas sencillas y con contundentes mensajes en contra de las políticas del presidente Trump han sido portada de las principales revistas, entre ellas Time y Der Spiegel, y han sido reproducidas en posters mundialmente.

Sus dibujos son criticados y alabados a partes iguales, pero él se siente tranquilo porque ante todo, dice, son dibujos, son arte y el tan solo plasma lo que ve y siente. “Si tú crees en este oasis que es América y en lo que significa la libertad de expresión entonces yo tengo derecho a decir lo que yo quiera. Cuando el artista tiene una idea, esa idea va al papel. El que se mete en medio de la mente y el papel, eso es censura”, afirma.

Con su arte, Rodríguez pretende mostrar al mundo que pese a las políticas actuales de esta presidencia todavía existe libertad de expresión en Estados Unidos. “Cuando llegamos a Estados Unidos, este país era conocido como la cuna de la libertad, un país que te acogía. Ahora, sin embargo, un solo hombre ha destruido esa idea de este país. Por eso estoy tan enfadado, por eso necesito expresarlo con mi arte”.

En la cabeza de Rodríguez ya está el dibujo con el que le gustaría que finalizara la actual presidencia. Sería la continuación a uno de sus dibujos más famosos en el cual aparece una ilustración del presidente sujetando la cabeza sangrante de la estatua de la libertad. En el dibujo final imaginado por Rodríguez, sin embargo, la estatua de la libertad volvería a recuperar su cabeza, lo que significaría, dice, que Estados Unidos habría recuperado su libertad.