(CNN Español) - Un evento que se promociona como exclusivo, que convoca a 30 personas para asistir a una fiesta privada en la que se ofrece sexo ilimitado, se permite el consumo de drogas y alcohol, prendió las alarmas de las autoridades de Cartagena de Indias, en Colombia, pues dicen, se está promoviendo el turismo sexual en la ciudad.

En redes sociales se publicó un video que promociona la fiesta: un evento en un yate de lujo con cupo limitado para 30 personas que podrán compartir con 60 mujeres (dos por día) y tener “sexo ilimitado” con ellas; el evento será en una isla privada, según la página web, donde habrá alcohol gratis y se pueden consumir drogas.

El alcalde encargado de Cartagena, Pedrito Pereira, protestó por la realización del evento y dijo que este promueve “el turismo sexual en Cartagena” por lo que enviaría una nota formal a la Fiscalía para que investigue los hechos.

Los organizadores de la fiesta publicaron un video en redes sociales para promocionar la fiesta que se realizará en una isla privada y que está organizada para 30 invitados.

“Aquí no toleramos el mínimo intento de irrespeto contra la ciudad. Estamos en contra y rechazamos el abuso y la explotación sexual en cualquiera de sus formas”, escribió el alcalde en Twitter. “Activamos nuestras alertas para evitar este tipo de afrentas contra la ciudad. Enviaremos comunicación formal a @FiscaliaCol para que verifique la información y proceda según protocolos”.

Los organizadores de la fiesta dicen en su página web que las mujeres que participan en el evento están bajo su voluntad y que todas son mayores de edad.

“Todas las chicas que participan en el evento lo hacen bajo su total libertad y son mayores de 18 años”, dice la página web. “La seguridad de nuestras chicas es también nuestra prioridad”.

CNN en Español se intentó comunicar con los organizadores de Sex Island, como se llama el evento, pero no ha obtenido una respuesta hasta el momento. Ellos han guardado silencio en sus redes sociales sobre las acusaciones de promover el turismo sexual y la prostitución.

Zully Salazar, presidenta de la Corporación de Turismo de Cartagena, rechazó que en la ciudad se promuevan eventos que puedan promover la explotación sexual y trata de personas.

La fiesta, según la página web, se realizará en diciembre en una isla cuya ubicación es confidencial y solo podrán saber quienes paguen los boletos cuyo costo asciende a 6.000 dólares por tres noches y cuatro días.

Este medio también se comunicó con la Fiscalía para establecer si ya se inició una indagación sobre este evento, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento. Sin embargo, Mario Gómez, fiscal delegado para la violencia sexual de niños, niñas y adolescentes, de la Fiscalía de Colombia, les dijo este jueves a periodistas que actualmente las autoridades judiciales están llevando a cabo "una cruzada contra la violencia sexual de niñas y mujeres" en Cartagena.

Esta no es la primera vez que la organización de este evento causa molestia en el gobierno local. En 2017, Sergio Londoño Zurek, alcalde (e) de Cartagena dijo en su cuenta de Twitter que era “inaceptable que se venda Cartagena como destino sexual”.
El año pasado la fiesta tenía un costo de 5.000 dólares, mil menos que la de 2018. Fernando Niño, secretario del Interior de Cartagena de ese entonces, dijo en una entrevista radial que los organizadores de Sex Island no habían solicitado los permisos para el evento.
"Si hacemos un análisis de lo que están promocionando, no apunta a una política en materia de seguridad en donde tenemos una lucha frontal contra los delitos sexuales, el abuso sexual en menores de edad, el narcotráfico y la explotación sexual en los menores”, dijo Niño, quien aseguró que impedirían que se hiciera el evento, como ocurrió con un ‘festival porno’, un evento privado que reunía a la industria de la pornografía, porque según las autoridades, "daña la imagen de la ciudad”.

Cartagena, una ciudad azotada por la explotación sexual

Recientemente en Cartagena, uno de los principales centros turísticos de Colombia, se han llevado a cabo operativos por parte de las autoridades para desmantelar redes de prostitución y trata de personas.

Con la llamada Operación Vesta las autoridades develaron la existencia de varias redes y formas de explotación sexual comercial de niñas y adolescentes en esta ciudad.

En agosto de este año la Fiscalía de Colombia hallaron a 49 mujeres en sótanos, sometidas a tratos crueles y obligadas a ofrecer servicios sexuales en Cartagena. Todas ellas eran víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual, según reveló la Fiscalía del país.

Las víctimas, colombianas y venezolanas, vivían en los sótanos de tres establecimientos nocturnos ubicados en la zona Bomba El Amparo de Cartagena, dijo la Fiscalía, que reveló que eran manejadas por “una presunta organización de proxenetismo que las mantenía en hospedajes ubicados en sótanos y precarias condiciones”.

Esa organización las explotaba sexualmente, pues les cobraba por el supuesto alojamiento y manutención que les proporcionaba y las mujeres debían pagar con actividades sexuales, según las autoridades.

Por este caso, la Fiscalía investigan los hechos y buscan desmantelar la red de proxenetas que se encargaba desde el reclutamiento de las mujeres hasta su control y amedrentamiento que les impedía escapar.

En la Operación Vesta, las autoridades capturaron a 18 personas que estarían vinculadas a "prácticas con menores de edad en sectores turísticos, la cooptación de niñas para ejercer la prostitución”, dijo la Fiscalía.

Además, en el marco de esta operación también fue capturada Liliana Campos Puello, conocida como La Madame, que según las autoridades sería la mayor proxeneta de Cartagena.

Tras su detención, a finales de julio de 2018, fue acusada de enlistar adolescentes y mayores de edad en esa ciudad y trasladarlas al exterior con fines de explotación sexual, una conducta que constituye trata de personas internacional.

Campos Puello sería “la encargada de manejar un corredor sexual en la zona de las playas, y contaría con una capacidad logística y contactos a nivel internacional para realizar eventos que demandan servicios sexuales de varias mujeres”, dijo la Fiscalía en un comunicado a finales de julio.

La mujer, que habló con medios de comunicación en prisión, ha negado repetidamente las acusaciones en su contra, y dice que los reportes de los medios y las acusaciones de la Fiscalía son falsas.

Ella ha dicho que nunca ha trabajado con menores y que las mujeres que hacían parte de los eventos internacionales lo hacía por su propia voluntad. “Ellas me escribían o me contactaban por teléfono”, dijo en un medio de comunicación local.

Cartagena también fue el lugar donde se protagonizó el famoso episodio ocurrido entre agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos y prostitutas durante la Cumbre de las Américas de 2012.

En abril de ese año, agentes del Servicio Secreto que preparaban la llegada del presidente Barack Obama para asistir a la Cumbre de las Américas y fueron denunciados por prostitutas a las que no quisieron pagarles después de recibir sus servicios.

El incidente fue escandaloso. El propio presidente Obama dijo estar “enfadado” por el improperio. Equipos de noticias localizaron a las prostitutas en cuestión y al final, ocho agentes perdieron sus trabajos.