(CNN) - Una discusión acalorada en el ala oeste entre el jefe de personal John Kelly y el asesor de seguridad nacional John Bolton sobre una reciente oleada en los cruces fronterizos se convirtió en una pelea a gritos el jueves, dijeron a CNN dos fuentes familiarizadas con la discusión.

El intercambio dejó al descubierto un amargo desacuerdo que ha existido entre dos de los principales asesores del presidente Donald Trump desde hace semanas.

Trump, quien se enfureció por los crecientes niveles de migrantes y amenazó con cerrar la frontera sur en Twitter esa misma mañana, se puso del lado de Bolton durante la discusión. Bolton prefiere un enfoque de línea más dura al tema y criticó a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, durante la discusión, dijo una fuente. Nielsen solía servir como asesora de Kelly cuando dirigía el Departamento de Seguridad Nacional. Bolton dijo que Nielsen necesitaba comenzar a hacer su trabajo, lo que indignó a Kelly.

El presidente, que según las fuentes estuvo presente durante el inicio de la pelea de gritos, luego negó saberlo.

"No he oído hablar de eso. No", dijo Trump a los reporteros antes de abordar el avión Air Force One para volar a Montana el jueves por la tarde.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, no negó el incidente y, en cambio, culpó a los demócratas en una declaración el jueves por la noche e insistió en que sus colegas "no están enojados el uno con el otro".

"Si bien nos apasiona resolver el problema de la inmigración ilegal, no estamos enojados el uno con el otro. Sin embargo, estamos furiosos por el hecho de que los demócratas del Congreso no nos ayuden a enfrentar esta creciente crisis", dijo.

La declaración continuó: "Deberían avergonzarse por impulsar una agenda de fronteras abiertas y solo lo hacen por razones estrictamente políticas. A pesar de que tenemos las peores leyes del mundo y no tenemos ayuda de los demócratas, nuestra administración está haciendo un gran trabajo en la frontera".