(CNN) – La familia real británica no es conocida precisamente por escatimar gastos en su vestuario, pero Meghan, la duquesa de Sussex, dejó a algunos preguntándose si planea devolver su último atuendo y conseguir un reembolso.

Cuando ella y su esposo, el príncipe Enrique, se bajaron de un vuelo charter de Qantas en Tonga, había algo colgando de su vestido. Sí, se pudo ver una etiqueta adherida a al dobladillo de la falda mientras ella caminaba por la alfombra roja.

El inusual “accesorio” fue detectado por la periodista Sophie Walsh, de la afiliada australiana de CNN Channel 9 News, quien publicó en su cuenta de Twitter: “Con tantos cambios de vestuario creo que podemos perdonar a la duquesa por esto”.

Meghan estaba usando un vestido verde de funda crepé diseñado por Jason Wu, cuyo precio es de 1.695 dólares, cuando la pareja real salió de Fiji, la parada anterior a Tonga en su gira de 16 días. La duquesa se cambió al vestido rojo durante el camino.

Una versión más larga del vestido bordado, que es de la marca Self-Portrait –un favorito de las celebridades–, está a la venta por 400 euros (515 dólares) en el sitio web del diseñador.

La pareja real llega a Tonga. (Crédito: PETER PARKS/AFP/AFP/Getty Images)

El vestido rojo, que hace un guiño al color nacional de Tonga, enmarcaba el pequeño pero creciente vientre de la duquesa. Meghan y Enrique anunciaron que esperaban su primer hijo al comienzo de su gira por Australia, Fiji, Tonga y Nueva Zelandia.

Una etiqueta cuelga del vestido que llevó Meghan, duquesa de Sussex, cuando llegó al Aeropuerto Fua’amotu, en Tonga. (Crédito: Dominic Lipinski/Pool via REUTERS)

La pareja real aterrizó en la nación isleña del Pacífico Sur en la mañana de este jueves. Los recién casados fueron recibidos por la princesa Latufuipeka Angelika Tuku'aho, hija del rey Tupuo VI, y asistieron a una ceremonia de bienvenida tradicional de Tonga cuando bajaron del avión en el Aeropuerto Internacional de Fua'amotu, en las afueras de la capital, Nukuʻalofa.

Los espectadores se alinearon al lado de las calles en los 13 kilómetros de recorrido hasta la ciudad.

“13 kilómetros desde el aeropuerto de Tonga y en cada metro había niños y locales emocionados. Mucha alegría”

Al final de este jueves, la pareja tendrá una audiencia con el rey y su esposa Queen Nanasipauʻu, antes de asistir una recepción y cena oficiales, así como al entretenimiento tradicional de Tonga.

Antes de salir de Fiji, Meghan y Enrique participaron en la inauguración de una estatua del héroe de guerra Talaiasi Labalaba, quien perdió su vida mientras defendía a sus compañeros en la Batalla de Mirbat, en 1972.

Este miércoles, el recorrido de Meghan en un mercado en la capital de Fiji, Suva, fue interrumpido luego de que multitudes superiores a lo esperado causaran problemas de seguridad.

En una visita oficial a la Universidad del Pacífico Sur, Meghan pronunció un discurso sobre la educación y los derechos de las mujeres.

“Todos deben tener la oportunidad de recibir la educación que desean, pero lo que es más importante: la educación a la que tienen derecho. Y para las mujeres y las niñas en los países en desarrollo esto es vital", dijo vestida con una prenda tradicional del Pacífico Sur.

La pareja regresará a Australia antes de viajar a Nueva Zelandia.