(CNN Español) - El incidente racista que ocurrió a mediados de octubre en un avión de la aerolínea Ryanair, en el que un hombre blanco insultó a una mujer negra que se iba a sentar a su lado, no ha terminado. Al menos no para una organización de defensores de derechos humanos contra el racismo en Colombia que quiere que las aerolíneas de todo el mundo implementen un protocolo de seguridad para cuando se presenten incidentes racistas en los aviones.

La Organización Chao Racismo, que lucha contra el racismo y que tiene sede en Cali, Colombia, lanzó una campaña en Change.org llamada ‘Racist Class’ (clase racista) que busca a través de una silla simbólica erradicar el racismo y la discriminación de los medios de transporte, así como la falta de valoración por la diversidad, le dijo a CNN en Español Ray Charrupí, director de la organización.

“Este es un símbolo que pretende significar que quien no esté dispuesto a no solo no entender sino no valorar la diversidad mediante actos racistas, al no querer sentarse con otra persona por su condición étnica, racial o de origen, lo que merece es una silla de este tipo”, le dijo Charrupí a CNN en Español.

La silla se asemeja al asiento de un avión, pero modificada para ser absolutamente incómoda: está esculpida en piedra, no es ergonómica, no es reclinable, no tiene ventana, no tiene sistema de entretenimiento, y tiene un muy pequeño espacio para las piernas.

(Crédito: Chao Racismo)

El objetivo final de esta campaña es hacer un llamado de atención a las aerolíneas y a las autoridades de aviación mundiales para que establezcan un protocolo a seguir para cuando haya actos racistas en los aviones, como el que ocurrió con David Mesher, un hombre blanco que insultó a Delsie Gayle, de 77 años, en un vuelo que iba desde Barcelona hasta Londres a mediados de octubre.

En un video que se hizo viral hace unas semanas, se ve cómo Mesher le grita a Gayle que es una "mujer negra fea", y agrega: "No me hables en un idioma extranjero, eres una vaca estúpida". Más adelante, el hombre dijo en una entrevista que no es racista y culpó por su comportamiento a un ataque de mal humor.

"Probablemente perdí la calma y le ordené que se levantara”, dijo Mesher en el programa ITV1. “No soy una persona racista de ninguna manera y creo que es solo un ataque de mal humor”, y agregó “Me disculpo por toda la angustia que has tenido allí y desde entonces".

Dos sillas de estas fueron creadas y los activistas esperan enviarle una de ellas a David Mesher y la otra a RyanAir.

La aerolínea se disculpó con la pasajera por el protocolo que tuvo su tripulación y dijo que tan pronto tuvo conocimiento del incidente, un día después, informó a la Policía de Essex.

Un portavoz de la Policía de Essex dijo a la agencia AP a finales de octubre que "Hay protocolos nacionales acordados para seguir cuando se reportan incidentes ocurridos en otro país. Como tal, estaremos realizando una investigación para presentarla a las autoridades españolas a su debido tiempo".

Protocolo de seguridad

El protocolo que Chao Racismo propone se siga es que si el acto de racismo ocurre antes de que el avión despegue “se debe entregar al racista a las autoridades en el aeropuerto” y si el avión ya despegó, “hay que aislar al racista hasta aterrizar en el próximo destino y entregarlo a las autoridades”, según Charrupí.

“Así entenderán que, número uno, el racismo no es una opinión, es un delito; y el racista no es una mala persona, es un criminal”, agrega el director de Chao Racismo.

Charrupí criticó la actuación de la tripulación de Ryanair por haber separado a la víctima del ataque y no al atacante.

Y sobre la actuación de esta organización colombiana ante un caso que ocurrió a miles de kilómetros de distancia, Charripí dice que el racismo es una lucha global.

“¿Quién dijo que la lucha contra el racismo es solo nacional o se circunscribe a una ciudad o un país?”, se pregunta Charrupí. “‘Racist Class’ está hablándole no a Colombia, ni siquiera a Londres. Está tratando de hablarle al mundo y tratando de liberar el mundo y hasta los cielos del racismo”.

Los promotores de la campaña esculpieron dos sillas de piedra para enviarle una a Mesher y otra a la aerolínea RyanAir como “un acto de provocación” para llamar la atención sobre la gravedad del racismo, dice Charrupí.

El segundo paso de la campaña es enviarles a las aerolíneas y a las autoridades de aviación del mundo la petición para que se creen protocolos en los aeropuertos y aviones cuando ocurran estos lamentables hechos.

“Tenemos la intención de ayudar a que el mundo sea mejor”, puntualiza Charrupí sobre el objetivo final de esta iniciativa.