(CNN) - Un hombre con una lesión en la médula espinal que lo dejó atado a una silla de ruedas ha vuelto a caminar gracias a un revolucionario implante.

Otros dos hombres involucrados en el estudio también pudieron recuperar el control de los músculos de sus piernas después de que les fueran implantados estimulantes eléctricos que podrían ayudar a compensar los daños a su médula espinal, de acuerdo con una nueva investigación publicada en la revista Nature.

Nuevos implantes eléctricos ayudaron a personas con lesiones en la médula espinal a mover sus extremidades.

La médula espinal transporta mensajes del cerebro a otras partes del cuerpo, lo que nos permite mover las extremidades, registrar sensaciones como la presión o la temperatura y controlar funciones vitales.

Si está dañada, las señales neurológicas pueden tener problemas para avanzar, dejando a una persona paralizada o discapacitada.

En este experimento, investigadores del Instituto Federal de Tecnología de Suiza, en Lausana, utilizaron implantes eléctricos para cerrar la brecha en la médula espinal, ayudando a llevar los mensajes del cerebro por el área dañada a otra zona no afectada en la parte baja de la médula espinal.

El efecto del tratamiento duró aun después de que las señales eléctricas se detuvieron, y "todos los participantes mantuvieron cierta mejoría del movimiento muscular aun después de la terapia de estimulación", de acuerdo con Nature.

Aunque los resultados fueron impresionantes, el equipo advirtió rápidamente que el tratamiento - conocido como estimulación electrónica epidural - apenas está en sus primeras fases y no está claro a cuánta gente le puede funcionar. Es importante destacar que el tamaño de la muestra fue muy pequeño y que todos los involucrados seguían teniendo cierto nivel de funciones motoras más allá de sus lesiones, aun cuando no fuera suficiente para caminar sin ayuda.

"Hace no mucho tiempo, la esperanza de que alguien paralizado durante años por una severa lesión de la médula espinal pudiera volver a caminar era simplemente eso, una esperanza", dijo la publicación en un editorial sobre la investigación. "Pero los recientes avances acercan esas esperanzas a la realidad".

A David M'zee le dijeron que nunca volvería a caminar después de un accidente.

David M'zee, un suizo de 30 años a quien los médicos le dijeron que nunca volvería a caminar después de un accidente deportivo, ahora puede andar casi 2,5 kilómetros con el implante encendido.

"Para mí significa mucho. Me sorprende lo que hemos logrado. Creo que debes tratar de hacer lo imposible para hacer posible lo imposible. Es muy divertido, se siente muy bien", le dijo a la BBC.