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Voto Latino

Política

La guerra por el derecho a votar: ¿Tendrá peso tu voto?

Por Kyung Lah, A. Chris Gajilan

(CNN) — Son diversas las referencias a Kris Kobach, el secretario de Estado de Kansas.

“Un defensor incansable de la seguridad del votante”, según lo alabó el presidente Donald Trump.

“El arquitecto de la supresión del voto a nivel nacional”, y “supresor en jefe del voto”, han sido las advertencias de los críticos Ari Berman, autor, y de Jason Kander, político.

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“La peor pesadilla de la Asociación de la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos“, declaraba un anunciante al comienzo de cada episodio del exprograma de radio de Kobach.

Cuando nos sentamos frente a frente con Kobach, en su oficina de Topeka, para una entrevista poco frecuente, supimos que es alguna de esas cosas y más: un fanático de que existe el votante fraudulento y que es su misión ponerle fin. Sigue pregonándolo ante quienes se han convertido. Se rehúsa a reconocer las sólidas pruebas de que los votante fraudulentos son casos extremadamente aislados; que, por ejemplo, robarse la identidad de alguien para votar es menos probable que ser alcanzado por un rayo, según la comparación usada por el Centro Brennan para la Justicia en la Facultad de Leyes de la Universidad de Nueva York.

Cuando Trump afirmó que hubiera ganado el voto popular “si uno restara a los millones de personas que votaron ilegalmente”, él y los asesores de la Casa Blanca, Kellyanne Conway y Stephen Miller apuntaron a Kobach. Desde las elecciones del 2016, las repetidas afirmaciones de Trump sobre fraude electoral generalizado han sido refutadas una y otra vez.

Las elecciones intermedias en Estados Unidos se celebrarán este martes 6 de noviembre.

Kobach fue también el hombre que Trump consultó como líder de su Comisión de Asesoramiento Presidencial sobre la Integridad de las Elecciones. En su primera reunión, en julio de 2017, el presidente declaró: “Es necesario poner fin a toda forma de voto ilegal o fraudulento, sea con no ciudadanos o con fallecidos, a cualquier forma de supresión o intimidación del votante… Tengo expectativas sobre los hallazgos y recomendaciones que producirán su informe… se sabrá y se sacará a la luz toda la verdad, de ser necesario”.

Menos de seis meses después de convocada, la Comisión se disolvió sin publicar ningún hallazgo.

Surgen controversias sobre el acceso al voto

Hoy, Kobach es el candidato del Partido Republicano a la gobernación de Kansas. Es el principal defensor en la nación de leyes más estrictas para el votante y una figura controvertida que protagoniza el próximo documental de CNN: “Democracy in Peril: The War on Voting Rights”, que se estrenó el viernes 2 de noviembre.

Durante casi un año, nuestro equipo viajó por todo el país para reunirse con personas en las trincheras que trabajan sin cesar en pos de las elecciones: activistas, políticos, legisladores e investigadores académicos que estudian el sufragio. Entrevistamos a personas mayores que votaron en las elecciones durante décadas que, de buenas a primeras, están lidiando con obstáculos para emitir su voto. Conocimos a un hombre que se enfrentó a años de prisión y cientos de miles de dólares en multas cuando fue procesado por fraude electoral. Nos sentamos con querellantes que llevaron su caso sin precedentes hasta la Corte Suprema de Estados Unidos por temor a que sus votos no tuvieran ningún peso.

En las semanas previas a las elecciones intermedias del 6 de noviembre, han brotado controversias sobre el acceso al voto de costa a costa.

Según un nuevo requisito en Dakota del Norte, los indígenas estadounidendes deben mostrar formas específicas de documento con foto que muestre su dirección. El problema es que hay pocos nombres de calles en sus reservas. Muchos de los nativos estadounidenses reciben su correo en un apartado de correos y no saben su dirección, muy pocos la tienen impresa en un documento con su foto. Los críticos dicen que esta capa de burocracia adicional reprime a esta comunidad. Dakota del Norte es donde la demócrata Heidi Heitkamp ganó su escaño en el senado por menos de 3.000 votos, en el 2012.

Durante el verano, surgió una controversia en Georgia después de una propuesta de cerrar siete de nueve locales de votación en un condado mayoritariamente negro.

Una investigación reciente de CNN halló que un condado suburbano de Georgia descartó cientos de votos en ausencia por discrepancias con fechas de nacimiento, direcciones y correspondencia de firmas. De los 595 votos en ausencia rechazados en el condado de Gwinnett, más de 300 pertenecían a personas negras estadounidenses y a estadounidenses de ascendencia asiática. La semana pasada, un juez de un tribunal federal le ordenó a los funcionarios electorales de Georgia frenar el rechazo de votos en ausencia por falta de correspondencia entre las firmas.

Un forcejeo en Georgia

Entretanto, el secretario de Estado de Georgia, Brian Kemp, que es también el candidato republicano a la gobernación, enfrenta fuertes críticas y juicios después de que Associated Press reportara que su oficina suspendió más de 53.000 solicitudes de inscripciones de votante. Casi el 70% de estas inscripciones eran de negros estadounidenses. La oficina de Kemp sostiene que a esos votantes se les permitirá votar, probablemente mediante una papeleta provisional, si traen un documento adecuado.

La opositora demócrata de Kemp, Stacey Abrams, dice que la lista de suspensión es un ejemplo clásico de supresión del voto.

“¿Qué hay de esos votantes de baja propensión…? No saben que pueden acercarse a las urnas”, dijo. “Reciben una carta confusa que dice que hay algo mal con su inscripción y, lo más probable, es que dejen pasar estas elecciones. El miasma de miedo que se crea mediante la represión del votante trata de infundir miedo en la gente que intenta votar, así como también de bloquear su capacidad de hacerlo”.

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La campaña de Kemp considera “espurias” las acusaciones sobre represión de los votantes en Georgia y señala el “récord máximo” de inscripciones de votantes y de votación durante el período de Kemp.

Es la misma respuesta que ofrece el secretario de Estado Kobach cuando lo cuestionan por el impacto de la legislación de documentación estricta para el votante en su propio estado y si esto priva del derecho al voto a sus votantes.

“Estoy intentando evitar que los votantes cometan fraude, lo que efectivamente priva del derecho al voto de la gente que no vota legítimamente… El fraude electoral infecta a todo nuestro sistema. No solo inclina potencialmente un resultado para el candidato que, de hecho, no ganó las elecciones, sino que también afecta la voluntad de la gente para salir a votar”, dijo Kobach.

Kobach cree firmemente que las medidas, como la requerir una identificación con foto el día de elección y prueba de ciudadanía al inscribirse para votar, sumado a la purga de lista de votantes, son necesarias para la integridad electoral.

“Solo parte de su estrategia”

Los críticos las denominan tácticas que amenazan la democracia.

“En nuestra historia, la represión de votantes no fue perpetrada por un partido solamente. Fue perpetrada por los que tienen el poder contra los que tienen menos poder”, según dijo Jason Kander, demócrata, exsecretario de Estado de Missouri, y fundador de la organizaciones de las bases Let America Vote. “En la reiteración moderna de represión de votantes en las últimas dos décadas, eso ha hecho el Partido republicano y está a simple vista. Es parte de su estrategia”.

Según Kobach, no es un problema partidario, a pesar de que toda la investigación muestra que la mayoría de los afectados por estas leyes son negros, pobres y estudiantes universitarios”.

“Prácticamente lo más interesante de este problema de fraude de votante e identificación con foto es que se ha vuelto lamentablemente algo partidario”, según Kobach. “Todos tenemos un interés en asegurarnos que las elecciones se hagan sin trampa”.

El autor Ari Berman dice que el derecho fundamental del voto está siendo amenazado.

“Si son los democrátas los que se lo hacen a los republicanos o los republicanos a los demócratas, es un gran escándalo que, en el 2018, haya gente teniendo problema para ejercer uno de los derechos fundamentales”, dice Berman, autor del libro “Give Us the Ballot: The Modern Struggle for Voting Rights in America”.

Cientos de nuevas restricciones

Es cada vez más difícil votar en este país. Han sido presentadas cientos de nuevas restricciones en una mayoría de estados desde 2011. Y Estados Unidos se queda atrás en participación electoral comparado a otros países desarrollados.

“Deberíamos incentivar la implementación de medidas para facilitar el voto, lograr que la mayor cantidad de gente posible vaya a las urnas, en vez de restringirlo y hacer más difícil que la gente vote”, argumentó el exsecretario de Justicia, Eric Holder.

Se unió al expresidente Obama para crear el Comité Nacional de Reordenación Democrático, para reformar la manera en que son delineados los mapas de votación de distritos. Es parte de un esfuerzo para eliminar la manipulación de circunscripciones electorales partidarias, o lo que muchos denominan represión de votantes.

Kobach y otros defensores de leyes estrictas de votación dicen que su objetivo “no es intentar desincentivar la inscripción a uno u otro partido”, sino que buscan “facilitar el voto y dificultar la trampa”.

El problema de la trampa está en el centro de la guerra contra los derechos de votación. Hablamos con expertos e investigadores de elecciones en todo el mundo. Coinciden en que no hay ninguna evidencia de fraude de votante, ya sea por ciudadanos y no ciudadanos.

Afirma que su misión es más grande

Kenneth Mayer, del Centro de Investigación de Elecciones en la Universidad de Wisconsin-Madison, dice que “es manifiestamente falso el argumento de que hubo fraude y suplantación de votante”.

“Es un movimiento filosófico en el que hay defensores que sostienen la existencia de niveles masivos de fraude de votante – por empezar el presidente, Kris Kobach, el secretario de Estado en Kansas — quienes han expresado fuertemente su apoyo, han insistido en que es un gran problema, y la gente termina creyendo eso”, dijo Mayer.

En Kansas, Kobach afirma que hay cientos de no ciudadanos en las listas de votantes. En 2015, convenció a la legislatura estatal de convertirlo en el único secretario de Estado en el país que tiene el poder para procesar crímenes electorales.

En los tres años desde que Kobach ha tenido la autoridad, 15 personas han sido acusadas de fraude electoral. 14 de ellas fueron condenadas, tres han sido no ciudadanas, incluyendo una que estaba en el proceso de convertirse en ciudadano naturalizado sin haber tomado juramento.

Son tres no ciudadanos en el transcurso de varias elecciones en un estado con 1.800.000 de votantes inscritos.

Pero para Kobach, la misión es mucho más grande que unos pocos procesamientos. Afirma que esas cifras son solo la punta del iceberg.

Él y los discípulos de la “integridad de votantes” han jurado continuar con su cruzada en Estados Unidos.

Elise Zeiger, Jessica Small y Priscilla Thompson, todas de CNN, contribuyeron a este informe.