CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Chapo Guzmán

'El Chapo' Guzmán

Juicio al Chapo: el testimonio del Gordo detalla el tráfico de drogas desde Colombia y los gastos exorbitantes del capo

Por María Santana, Eric Levenson

(CNN) — Esta semana declara en el juicio de Joaquín “El Chapo” Guzmán el señor Miguel Ángel Martínez, un testigo colaborador que trabajó para el Chapo en el cartel de Sinaloa entre 1986 y 1998. Martínez testificó el lunes y el martes sobre su experiencia trabajando con Guzmán cuando trasladaron las drogas a Estados Unidos por avión, túneles y camiones.

Guzmán enfrenta cargos de narcotráfico internacional y conspiración para asesinar a rivales, y se declaró inocente.

Martínez, conocido por sus alias “El Gordo”, “El Compadre” o “El Tololoche”, identificó a Guzmán como su jefe y dijo que nunca recibió órdenes de nadie más durante su tiempo en el cartel.

“Él era el jefe”, dijo, refiriéndose a Guzmán, “era el jefe”.

Martínez dijo que era una de las personas más cercanas a Guzmán durante su estancia en el cartel. Eran socios, amigos y “compadres”, y Chapo bautizó al hijo de Martínez en 1989. Se reunió por primera vez con el Chapo a fines de 1986 y lo vio por última vez en la cárcel en México en 1994.

Martínez dijo que era piloto del cartel y que era responsable de recibir envíos de drogas desde Colombia a México para el Chapo, y luego esas drogas eran enviadas a Estados Unidos. Personalmente voló aviones con drogas provenientes de Colombia y dirigió al piloto colombiano a las pistas de aterrizaje clandestinas que el Chapo tenía en Agua Prieta y Cumpa Sonora, ubicaciones cercanas a la frontera de Arizona.

Martínez dijo que sus responsabilidades luego crecieron, y que abrió algunas oficinas para el Chapo en la Ciudad de México. Comenzó a hablar directamente con los carteles colombianos, organizando y recibiendo el envío de drogas, almacenándolos, empaquetándolos y enviándolos a Estados Unidos, todo bajo órdenes del Chapo, declaró.

Martínez dijo que los principales proveedores de Chapo de Colombia en ese momento eran los carteles de Medellín y de Cali. Los colombianos se quedaban con el 55% del envío de la droga y el Chapo con el 45% para asegurarse de que la droga llegara a México de manera segura y luego a Estados Unidos.

De 1987 a 1990, Martínez dijo que aproximadamente el 95% de la cocaína era introducida por contrabando en Estados Unidos a través de un túnel desde Agua Prieta hasta Douglas, Arizona.

Alrededor de 1990, Guzmán conoció al Dr. Enrique Ávalos y a José Reynoso, y juntos crearon un plan para comenzar a enviar cocaína a EE.UU. en latas de chile jalapeño. Para hacer esto, clonaron las etiquetas, los logotipos, las cajas y el número de licencia de la FDA de una empresa real que envía latas de jalapeños a Estados Unidos.

Martínez también explicó que los miembros de los cárteles a menudo se comunicaban en código. Se refirieron a los aviones como “muchachas” y a la cocaína como “camisas”, testificó.

Gastos exorbitantes

Martínez dijo que los negocios durante ese tiempo fueron “los mejores del mundo”. “Fuimos parte del auge de la cocaína y estábamos ganando mucho dinero”, dijo.

Martínez dijo que depositaba “toneladas de dinero” cada semana en el banco. Cuando se le preguntó cuánto, Martínez dijo: “Para darle una idea, nosotros (el cartel) gastábamos alrededor de 10 a 12 millones de dólares al mes”.

El Chapo también personalmente gastaba toneladas de dinero, dijo. “Tenía una familia numerosa a la que hizo pagos, incluidas todas las 4-5 esposas que tenía en ese momento”.

Martínez dijo que el Chapo tenía propiedades en todo México: casas, ranchos, granjas, almacenes, casas de playa (incluida una en Acapulco, que costó 10 millones de dólares, donde guardó un lujoso yate llamado “Chapito”. En Guadalajara, el Chapo tenía un vasto rancho con piscinas, canchas de tenis y un zoológico personal que había construido allí con tigres, panteras, leones y ciervos, dijo “El Gordo”. Un tren llevaba a la gente por el zoológico, dijo Martínez.

El Chapo también gastó mucho dinero en su guerra con los líderes del Cartel de Tijuana, el de los Arellano Félix. Más tarde ese año, el Chapo se vio obligado a huir a Guatemala y luego fue arrestado por las autoridades guatemaltecas y extraditado a México.