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Arqueología

El ‘eslabón perdido’ en la historia humana se confirma después de un largo debate

Por Rob Picheta

(CNN) — Los primeros humanos aún se columpiaban en los árboles hace dos millones de años, según los científicos, después de confirmar que un conjunto de polémicos fósiles representa un “eslabón perdido” en el árbol familiar de la humanidad.

Los fósiles de Australopithecus sediba han alimentado el debate científico desde que fueron encontrados en el sitio de fósiles de Malapa en Sudáfrica, hace 10 años.

Y ahora, los investigadores han establecido que están estrechamente vinculados con el género Homo, que representa una especie de puente entre los humanos primitivos y sus predecesores, lo que demuestra que los humanos primitivos todavía se balanceaban entre los árboles hace 2 millones de años.

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Malapa, la “Cuna de la Humanidad” de Sudáfrica, fue descubierto por accidente por Matthew Berger, de nueve años, cuando perseguía a su perro.

Ese golpe de suerte eventualmente condujo al hallazgo de esta semana, detallado en la revista Paleoanthropology.

Los hallazgos ayudan a llenar un vacío en la historia de la humanidad, deslizándose entre el famoso esqueleto de “Lucy” de 3 millones de años y el “hombre hábil”, Homo habilis, que se descubrió que usaba herramientas entre 1,5 y 2,1 millones de años.

Los restos se dieron a conocer por primera vez en 2010 y han provocado un debate entre los científicos desde entonces.

“Demuestran que los humanos primitivos del período “pasaron un tiempo significativo trepando a los árboles, quizás para buscar alimento y protegerse de los depredadores”, según el estudio publicado en la revista Paleoanthropology.

“Este panorama más amplio arroja luz sobre los modos de vida del A. sediba y también sobre una importante transición en la evolución de los hominidos”, dijo el investigador principal Scott Williams, de la Universidad de Nueva York.

“Todavía hay mucho por descubrir”

Dos esqueletos australopithecus parciales, un hombre y una mujer, fueron encontrados en 2008 en una cueva colapsada en Malapa, en la “Cuna de la Humanidad” de Sudáfrica.

“Australopithecus” significa “simio sureño”, un género de homínidos que vivió hace unos 4 o 2 millones de años.

Su descubrimiento desató años de debate en la comunidad científica, algunos rechazaron la idea de que eran de una especie que no había sido descubierta previamente y que tenían vínculos cercanos con el género homo, y otros hicieron flotar la idea de que eran de dos especies diferentes.

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Pero la nueva investigación ha dejado de lado esas sugerencias y ha descrito “numerosas características” que los esqueletos comparten con los fósiles del género homo.

Las manos y los pies de Australopithecus sediba, por ejemplo, muestran que pasaba una buena cantidad de tiempo trepando a los árboles. Las manos tienen capacidades de agarre, que son más avanzadas que las del Homo habilis, lo que sugiere que también fue uno de los primeros en usar herramientas.

Los investigadores del artículo destacaron la extraordinaria historia de cómo se encontraron los fósiles, señalando que otras pistas dramáticas de la historia de la humanidad aún esperan ver la luz del día.

“El primer fósil de Australopithecus sediba fue descubierto por Matthew Berger, entonces un niño de nueve años, que se detuvo y examinó la roca con la que tropezó mientras seguía a su perro Tau”, escribieron.

“Imagínense por un momento que Matthew tropezó con la roca y continuó siguiendo a su perro sin darse cuenta del fósil”, agregaron.

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“Si esos eventos hubieran ocurrido en su lugar, nuestra ciencia no sabría acerca de Au. Sediba, pero esos fósiles todavía estarían allí, todavía encerrados en sedimentos clásticos calcificados, aún esperando ser descubiertos”.

“El descubrimiento fortuito de los fósiles de Malapa y otros hallazgos recientes igualmente fortuitos debería ser un recordatorio para todos de que todavía hay mucho por descubrir sobre nuestro pasado evolutivo”, concluyeron los autores.