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Venezuela

El encargado de Estados Unidos para Venezuela tiene una larga y controvertida historia en América Latina

Por Ray Sánchez

(CNN) — El nuevo encargado del gobierno de Donald Trump para la crisis política en Venezuela es muy conocido en los círculos latinoamericanos: desde su declaración de culpabilidad por retener información sobre el caso Irán-Contra hasta su intento de desacreditar los números de la masacre de cerca de 1.000 personas en El Salvador, perpetrada por un batallón militar entrenado por Estados Unidos.

Elliott Abrams, miembro del Partido Republicano neoconservador, fue nombrado esta semana por el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para dirigir todos los aspectos de la campaña estadounidense para reemplazar al presidente venezolano Nicolás Maduro.

Abrams, descrito por Pompeo como un “veterano de política exterior experimentado, de principios y de mentalidad dura”, acompañó al secretario de estado este sábado para instar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a reconocer al líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela.

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“Esta crisis en Venezuela es profunda, difícil y peligrosa, y no puedo esperar para ponerme a trabajar en ella”, dijo Abrams después de su nombramiento este viernes, señalando que dejó el Departamento de Estado tras 30 años esta semana.

Pompeo le dio una cálida bienvenida y dijo que “la pasión de Abrams por los derechos y libertades de todos los pueblos lo convierte en un miembro perfecto del equipo del Departamento de Estado.

No todos los observadores latinoamericanos están de acuerdo.

Elliott Abrams fue nombrado en su cargo esta semana.

“Elliott Abrams, al igual que su colega neoconservador John Bolton, cree en usar el poder de EE.UU. para derrocar a los regímenes que Washington no le gusta, no negociar con ellos”, dijo William LeoGrande, profesor universitario estadounidense que se especializa en política latinoamericana y política extranjera de Estados Unidos.

“Es la persona equivocada para el trabajo, porque mientras los militares permanezcan leales a Maduro, la única salida de la crisis venezolana es algún tipo de acuerdo negociado”, agregó el académico.

LeoGrande dijo que Cuba podría jugar un papel clave para alcanzar un acuerdo negociado en Venezuela, pero tanto Abrams como Bolton tienen una larga historia de vilipendiar a Cuba.

“Abrams, como subsecretario de Estado para América Latina bajo George H.W. Bush, se opuso a permitir que Cuba se una a las conversaciones patrocinadas por Estados Unidos entre Angola y el sur de África a fines de los años 80, retrasando el fin de la guerra en Angola por años”, dijo.

El controvertido pasado de Abrams en la región incluyó su minimización de los abusos contra los derechos humanos cometidos por los gobiernos centroamericanos cercanos a Estados Unidos mientras prestaba servicios en el Departamento de Estado bajo la presidencia de Ronald Reagan.

Un caso involucró el asesinato masivo más grande en la historia reciente de América Latina: la masacre, den diciembre de 1981, de casi 1.000 hombres, mujeres y niños en la aldea salvadoreña de El Mozote por unidades militares equipadas y entrenadas por Estados Unidos.

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Un informe de Human Rights Watch sobre la masacre dijo que Abrams, en las audiencias del Senado, “distorsionó hábilmente varias cuestiones para desacreditar las cuentas públicas de la masacre”, insistió en que el número de víctimas denunciadas era “inverosímil” y “elogió prodigiosamente” al batallón militar tras los asesinatos masivos.

En 1991, frente a una acusación criminal de múltiples cargos, Abrams aceptó declararse culpable de dos delitos menores por retener información al Congreso sobre el caso Irán-Contra. Fue sentenciado a dos años de libertad condicional y 100 horas de servicio comunitario, y luego fue indultado por el presidente George H.W. Bush.

El peor escándalo de la administración Reagan, Irán-Contra involucró el financiamiento de rebeldes anticomunistas en Nicaragua.

La operación secreta fue dirigida por Oliver North, del Consejo de Seguridad Nacional, y utilizó los ingresos de la venta de armas a Irán para financiar a los anticomunistas Contras en Nicaragua, a pesar de la prohibición del Congreso de dicha financiación.

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Este viernes, Pompeo calificó la resolución de la crisis venezolana como “un desafío global”.

“Elliott será responsable de todo lo relacionado con nuestros esfuerzos para restaurar la democracia en Venezuela”, dijo. “Hay múltiples dimensiones en la forma en que esperamos ayudar a los venezolanos a lograr la democracia allí, y él será responsable de liderar ese esfuerzo”, agregó Pompeo.