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Noticias de EE.UU.

Un sorprendente número de republicanos quieren a Donald Trump fuera de las elecciones en 2020

Por análisis de Chris Cillizza

CNN) — Donald Trump se jacta de ser el presidente republicano más popular entre los republicanos que jamás haya existido.

“¿Cómo pueden hacerle juicio político a un presidente que ganó quizás la mayor elección de todos los tiempos, sin haber hecho nada incorrecto? (sin colusión con Rusia, fueron los demócratas los que lo hicieron), tuvo los dos primeros años más exitosos de cualquier presidente, y es el republicano más popular en la historia del partido 93%?”, tuiteó a principios de este mes.

Eso puede estar cambiando, al menos según una nueva encuesta de Washington Post y ABC News que muestra que 1 de cada 3 votantes republicanos y votantes con tendencias republicanas querrían que el partido nomine a “alguien más” que Trump en 2020.

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John Kasich, exgobernador de Ohio, podría ser uno de los republicanos que se enfrenten a Trump en las primarias de 2020.

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Es un número GRANDE, y habla del hecho de que sigue habiendo, al menos en el Partido Republicano más amplio, una cantidad significativa de personas que simplemente nunca han estado a gusto con Trump. Las personas que no creen que él representa el presente o el futuro del partido y están en busca de algún tipo de alternativa para él en 2020.

¿Quiénes son estas personas? En gran medida, lo que cabría esperar. Entre los que se identifican como republicanos “liberales/moderados”, 49% quiere que Trump vuelva a ser nominado, mientras que 48% quiere que algún otro candidato sea el candidato 2020. Entre los republicanos “muy conservadores”, 85% quiere que Trump vuelva a ser candidato, mientras que solo 11% prefiere otro candidato. En general, es más probable que los “conservadores” prefieran que Trump sea nombrado (74% Trump / 23% otra persona) que los republicanos en general (65% Trump / 32% otra persona).

Esta encuesta Post-ABC llega en un momento muy interesante tanto en la presidencia de Trump como en el debate más amplio sobre la dirección futura del Partido Republicano.

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El senador Ben Sasse podría ser otro de los republicanos contra Trump en 2020 (Getty).

La gran mayoría de las encuestas recientes sugieren que el cierre del gobierno por 35 días hizo daño a las ya no tan buenas calificaciones de aprobación del trabajo de Trump. En la encuesta del Washington Post, solo 37% aprobó el trabajo que está haciendo Trump. Esto es consistente con el promedio de aprobación de 41,6% de Trump en el promedio de encuestas de Real Clear Politics.

Y los eventos externos continúan nublando el futuro político de Trump. El arresto de su veterano asociado Roger Stone el viernes y la esperada divulgación del informe del fiscal especial Robert Mueller en los próximos meses han servido para resaltar las verdaderas debilidades de Trump hacia 2020.

No es coincidencia que se haya vuelto a hablar de un republicano serio enfrentando al presidente en las primarias de 2020. Aunque el exsenador de Arizona Jeff Flake se salió de la contienda el martes por la mañana, aún se mencionan muchos nombres, incluidos el exgobernador de Ohio John Kasich, el senador de Nebraska Ben Sasse y, quizás el más intrigante, el gobernador de Maryland Larry Hogan.

Esto cuenta una pieza de The New York Times que investiga el potencial de un desafío en las primarias para Trump:

“El señor Trump todavía pide la lealtad de una base electoral apasionada que se ha unido a él en momentos difíciles, y los asesores creen tendrá tiempo para enderezarse mientras los candidatos presidenciales demócratas están sumidos en una larga pelea de nominación. Sin embargo, también están ansiosos de que pueda enfrentar unas primarias escurridizas el año que viene.

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“Varios antagonistas de Trump prominentes están instando activamente a otros republicanos a enfrentar al presidente, y un gobernador popular, Larry Hogan de Maryland, ha indicado que está abierto a sus súplicas”.

El gobernador de Maryland, Larry Hogan, otro republicano que podría postularse en 2020 (Getty).

En su discurso de toma de posesión de 2019, Hogan citó a su padre, un congresista republicano de Maryland que emitió el único voto republicano para los tres artículos de acusación contra Richard Nixon.

“A pesar de la tremenda presión política, dejó de lado el partidismo y respondió a las exigencias de su conciencia para hacer lo que pensaba que era correcto para la nación que amaba”, recordó Hogan.

Luego, volviendo a su propio trabajo en Maryland, ofreció esta reflexión, que suena muy parecida a un hombre que piensa postularse para un cargo de servicio nacional:

“Mientras que el tenor de la política nacional actual puede haberse desviado del noble ejemplo que establecieron, sigo creyendo que lo que nos une es más grande que lo que nos separa, y para quienes dicen que nuestro sistema político está demasiado roto y no se puede arreglar, yo diría que ya hemos mostrado un mejor camino. Y que si pudimos lograr eso aquí en Maryland, entonces no hay lugar en Estados Unidos donde estos mismos principios no puedan tener éxito”.

¿Cierto? ¿Se levantan las miradas por asombro y demás?

Creo que alguien creíble –ya sea Hogan o Kasich o alguien más– competirá contra Trump en las primarias republicanas de 2020. Pero incluso teniendo en cuenta las cifras de las encuestas de Post-ABC, es muy poco probable que ese contrincante venza a Trump.

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Sí, hay resistencia en algunos sectores del Partido Republicano sobre el presidente. Pero los votantes más conservadores, que tienden a conformar la base más comprometida del partido, todavía están apoyando mucho a Trump. Además, se trata de la gran mayoría de la infraestructura del Partido Republicano, lo que todavía significa algo, particularmente en una pelea en las primarias.

En pocas palabras: hay una razón por la cual los presidentes en ejercicio simplemente no dejan de volver a ser nominados con tanta frecuencia. Y por “todo eso a menudo”, quiero decir que ha sucedido una sola vez, en la historia. El presidente Franklin Pierce perdió su candidatura para ser nombrado como candidato demócrata para presidente en 1856 ante James Buchanan. Con todo el enfoque en la pelea primaria de 1980 entre el presidente Jimmy Carter y el senador de Massachusetts Ted Kennedy, la gente a veces olvida que Carter, tan asediado como estaba, terminó ganándose la candidatura sobre Kennedy. (¿Quieres leer un gran libro sobre esas primarias? El nuevo de Jon Ward: Camelot’s End).

Ahora bien, eso no quiere decir que no haya un valor real para un Hogan o un Kasich, incluso si sus posibilidades de la victoria no son, digamos, altas. El peligro para los republicanos que no siguen a Trump es que el presidente destruya cualquier apariencia de lo que solía ser el partido antes de convertirse en su líder. Que cuando Trump deje el cargo, ya sea en 2021 o 2025, no haya un Partido Republicano fuera de Trump.

Hogan, Kasich, y de acuerdo con la encuesta Post-ABC, un número decente de otros republicanos no comparte la opinión de Trump sobre el partido o el país. Y tienen un gran interés en asegurarse de que exista algún Partido Republicano que se haya apartado de Trump, para que cuando Trump desaparezca puedan dirigirse al público y decir: “¿Ven? Todos no éramos –ni somos– así”.

Ir contra Trump –incluso en unas probables primarias quijotescas– bien podría preservar la idea del republicanismo aparte de Trump cuando sea que Trump deje el cargo. Y para quien decida adoptar ese manto anti-Trump, él (o ella) probablemente sea el primero en la contienda de igual a igual en las primarias presidenciales que sigan después de que Trump deje el cargo.

El punto: aspirar no siempre es solo ganar. Aunque ganar una primaria contra Trump es posible, según la encuesta Post-ABC, no es probable. Pero eso no significa que no valga la pena hacerlo.