CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Empresas

Sears sobrevivió a la bancarrota. ¿Podrá sobrevivir a largo plazo?

Por Chris Isidore

(CNN) — Sears está a salvo. Por ahora.

El minorista está saliendo de la bancarrota como una empresa más pequeña y financieramente más saludable. Pero no está claro si Sears disfrutará de una segunda vida o si se avecina una segunda quiebra y un cierre permanente en el futuro.

El cementerio minorista está lleno de compañías como RadioShack y Gymboree que emergieron de la bancarrota y luego cayeron por segunda vez en un tiempo relativamente corto.

Por qué Sears pudo sobrevivir

Muchas empresas han salido de la bancarrota y han tenido éxito financiero. En los últimos 20 años, General Motors, Chrysler y la mayoría de las principales aerolíneas del país han utilizado el proceso de bancarrota para cambiar sus operaciones e informar ganancias récord.

El nuevo Sears tendrá solo una fracción de la carga de deuda con la que luchó la antigua compañía. La mayoría de las 425 tiendas que forman parte de la venta fueron rentables hasta su declaración de bancarrota. Las otras tiendas produjeron pérdidas asombrosas.

LEE: Sears sobrevive a la bancarrota

La mayoría de las tiendas restantes se encuentran en California, el noreste, el Atlántico medio, Florida y Texas, áreas del país donde los precios de terrenos son más altos. Esos precios de bienes raíces pueden evitar la competencia de grandes competidores, como Walmart. Y Sears puede vender algunas de sus tiendas para recaudar dinero y pagar más deudas.

La compañía dijo en el tribunal de quiebras que espera recaudar al menos 650 millones de dólares de las ventas de bienes raíces en los próximos tres años.

La compañía también espera hacer algunos cambios en la estrategia de negocios. Pondrá más énfasis en su programa de fidelización de clientes “Shop Your Way”, que permite a sus clientes acumular puntos. Los clientes pueden usar esos puntos en restaurantes, tiendas de comestibles y otros minoristas. Sears afirma que el programa impulsó las ventas el año pasado.

Local de Sears en Montebello, California. (Crédito: Mario Tama/Getty Images)

Sears también tiene la intención de cambiar a tiendas más pequeñas, alrededor de 1.160 metros cuadrados cada una, en lugar de los 14.865 metros cuadrados de una tienda típica anclada a un centro comercial. No está claro si la compañía reducirá el tamaño de las ubicaciones existentes o irá a espacios más pequeños.

Esa es otra forma de reducir costos: menos tiendas, y más tiendas pequeñas, significa menos inventario, lo que permite a Sears llenar las tiendas con productos deseables, uno de los principales atractivos para los clientes de los que Sears carece.

Si Sears publica ganancias en el futuro, no tendrá que preocuparse por pagar impuestos en los próximos años. Las pérdidas pasadas, más de 12.000 millones de dólares desde su último año rentable en 2010, protegerán las ganancias futuras de los impuestos. Es una de las razones por las que General Motors, a una década de su quiebra, sigue pagando pocos impuestos federales, pese a que desde entonces ha ganado miles de millones de dólares y ha generado ganancias récord.

¿Por qué Sears todavía podría fallar?

Los problemas de Sears se remontan a décadas, y no son arreglados por un balance más saludable y tiendas más pequeñas.

Ha estado perdiendo durante décadas ante grandes minoristas, como Walmart, Target y Home Depot. Esos rivales ofrecen una selección más amplia de productos y precios más bajos. Esa desventaja no desaparece con la salida de Sears de la bancarrota. El crecimiento de las compras en línea y el dominio de Amazon solo aumentan sus problemas competitivos.

Los planes de negocios que proyectan la rentabilidad hacen algunas suposiciones muy agresivas sobre la reducción de costos, especialmente en sus gastos administrativos. Su capacidad para obtener un beneficio depende de alcanzar esos objetivos.

 

Sears tiene un historial de predicción de rentabilidad y luego de pérdidas masivas. Ese historial fue burlado por los abogados que representaron a sus acreedores durante la audiencia de bancarrota de esta semana.

Sears también está sin líder. Esta semana, la compañía reveló que Lampert, quien había sido su presidente ejecutivo desde 2013 hasta el día de la declaración de bancarrota, no regresaría al timón. Una presentación del fondo de cobertura de Lampert dijo que quiere contratar a un sucesor “con un historial probado en la realización de transformaciones dinámicas a gran escala”.

Pero Lampert seguirá siendo el accionista mayoritario de la empresa privada, y el que toma las decisiones. El juez de la Corte de Quiebras, Robert Drain, citó esa crítica el jueves, señalando que algunos consideran a Lampert como un cruce entre un ladrón del siglo XIX y un personaje de comedia de situaciones.

“Ahora tiene la oportunidad de no ser un personaje de dibujos animados, de actuar”, dijo Drain.

Encontrar un alto presidente ejecutivo dispuesto a trabajar para él será un desafío en sí mismo. Y luego ese presidente ejecutivo tiene que cambiar a Sears.