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El Apunte de Camilo

¿Quién arregla el ascensor (en Caracas y en La Habana)?

Por Camilo Egaña

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Camilo. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) — El domingo 24 de febrero, cuando ya sepamos qué paso con la ayuda humanitaria para Venezuela, más de 8 millones de cubanos decidirán si ratifican o no la nueva Constitución a través de un referéndum.

La nueva constitución fue aprobada en diciembre por el Parlamento, que suele ser el que más opiniones de consenso consigue, a juzgar por esas votaciones unánimes y entusiastas.

El Gobierno dice que el nuevo borrador de la Constitución fue sometido a un ‘profundo debate popular’.

Para algunos, la nueva carta magna es un traje hecho a la medida del Gobierno porque no introduce auténticos cambios en el sistema político; para otros representa un ligerísimo soplo de aire fresco, porque por primera vez se reconoce la propiedad privada y entre otras cosas, limita a dos mandatos los periodos presidenciales consecutivos en un país sin elecciones presidenciales.

En Cuba solo se permiten las campañas políticas del gobierno, pero esta vez los opositores y oficialistas se han movilizado en las redes sociales para decir unos “Yo voto no” y otros “Yo voto sí”. (Ese es para mí el verdadero referéndum).

Y están también los que, hartos de estar hartos, pasan de todo: escépticos incorregibles cuyos radares solo buscan las longitudes de onda que hagan sus vidas menos tortuosas.

Como la señora que le ofrece con discreción y ‘modales’ dos dólares al ascensorista del único elevador que funciona en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, que Fidel Castro inauguró en 1982 frente al malecón habanero como “uno de los mejores centros de salud del mundo”.

Desde hace al menos seis meses ese hospital no consigue arreglar sus elevadores.

La gente tiene que esperar una hora y más para abordar el único ascensor activo o subir hasta 20 pisos.

Es el hospital que el cineasta estadounidense Michael Moore mostró en su película Sicko para ejemplificar la “superioridad” del sistema cubano de salud pública si se lo comparase con el de Estados Unidos.

Estoy seguro de que los que cada día esperan que ese único elevador los cobije, habrían querido como mínimo, una enmienda en la nueva constitución: algo relacionado con mecánicos y elevadores. Seguro.