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Papa Francisco

El papa Francisco promete acciones contra el abuso sexual del clero, pero fiscales de EE.UU. dicen que no se puede confiar en que la Iglesia se vigile a sí misma

Por Daniel Burke

(CNN) — Cuando el Vaticano comenzó una cumbre histórica sobre la lucha contra el abuso sexual del clero, los fiscales en Estados Unidos criticaron a la Iglesia católica, diciendo que no debería confiarse en que se vigilen a sí mismos.

El pasado jueves, en Michigan, la fiscal general del Estado, Dana Nessel ofreció una conferencia de prensa para informar al público sobre su investigación de las siete diócesis católicas del estado. En octubre, la policía de Michigan incautó cientos de miles de páginas de las oficinas de la Iglesia.

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La oficina de Nessel dijo que está investigando 300 pruebas y ha pedido a las diócesis que suspendan sus propios procesos de revisión interna hasta que la investigación termine.

En la conferencia de prensa, Nessel dijo que las diócesis deberían dejar de “auto vigilarse”, según Detroit News. También acusó a los funcionarios de la Iglesia de pedirles a las víctimas que denuncien abusos solo a las diócesis y presionar a las víctimas para que acepten acuerdos de confidencialidad o acuerdos confidenciales.

Nessel instó a las víctimas de abusos sexuales del clero a denunciar su abuso a la policía, no a la Iglesia.

“Si un investigador se acerca a su puerta y pide hablar con usted, pida ver su placa y no su rosario”, dijo.

La Arquidiócesis de Detroit no estuvo de acuerdo con las “amplias generalizaciones” de Nessel durante la conferencia de prensa del jueves.

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Desde 2002, la arquidiócesis ha denunciado todas las acusaciones de abuso sexual cometidas por clérigos ante las autoridades y no ha celebrado ningún acuerdo de confidencialidad con las víctimas, dijo el portavoz Ned McGrath.

“La Arquidiócesis de Detroit no es su propia policía”, dijo McGrath.

El impulso de EE.UU. contra las estructuras de la Iglesia en torno a la cumbre

A la investigación de Michigan sobre el abuso sexual del clero en la Iglesia católica se une una investigación federal e investigaciones similares en al menos otros 12 estados y el Distrito de Columbia.

Las investigaciones siguen un informe condenatorio emitido por un gran jurado en Pensilvania que acusó a más de 300 “sacerdotes depredadores” de abusar sexualmente de más de 1.000 niños en seis diócesis desde 1947. La gran mayoría de los casos ocurrieron ante obispos católicos en Estados Unidos, situación que hizo necesario instituir nuevos protocolos de seguridad infantil.

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El fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, dijo el jueves en Twitter que “el Papa prometió un cambio real para proteger a los niños. Según nuestra investigación, está claro que no se puede confiar en que la Iglesia será su propia policía”.

Los comentarios de Shapiro llegan justo dos días después de que los líderes católicos en Denver llegaron a un acuerdo con el fiscal general de Colorado para permitir que un exfiscal federal revise sus archivos relacionados con denuncias de abuso sexual. El Fiscal General Phil Weiser enfatizó, sin embargo, que no se trata de una investigación criminal.

“Confío en los pasos que hemos dado para abordar este asunto y que no hay sacerdotes en el ministerio activo actualmente bajo investigación”, dijo el arzobispo de Denver, Samuel J. Aquila.

Mientras tanto en California, un senador estatal presentó un proyecto de ley que obligaría a los sacerdotes a denunciar una sospecha de abuso infantil, incluso si eso significaba violar el sello del Sacramento de la Penitencia, ampliamente conocido como Confesión. Bajo la ley actual de la Iglesia, los sacerdotes que violan el secreto de la Santa Cena pueden enfrentar la excomunión.

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“Las personas que lastiman a niños o son sospechosas de dañar a niños deben ser denunciadas para que las autoridades puedan investigarlas oportunamente”, dijo el senador estatal Jerry Hill, demócrata de San Mateo.

“La ley debe aplicarse por igual a todos los profesionales que han sido designados como informantes obligatorios de estos crímenes, sin excepciones. La exención para el clero solo protege al abusador y pone a los niños en mayor riesgo”.

La solicitud del papa para enfrentar el escándalo de abusos

Las acciones de los fiscales y legisladores estadounidenses se produjeron cuando cerca de 200 líderes católicos de todo el mundo se encontraron en el Vaticano para abordar la crisis de abuso sexual del clero.

La cumbre de cuatro días, convocada por el papa Francisco en septiembre pasado, incluyó un discurso del papa, conversaciones que describen las mejores prácticas y discusiones en pequeños grupos entre obispos. El cardenal Sean O’Malley, de Boston, uno de los principales asesores del clero sobre abusos sexuales, dijo que en Estados Unidos se ordenó a los obispos que denuncien acusaciones de abuso a la policía desde que se adoptaron nuevas políticas de seguridad infantil en 2002 por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

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“Nos hemos comprometido a informar siempre”, dijo O’Malley, “Hay 50 estados y cada estado tiene su propia ley de presentación de informes pero creemos que es una obligación moral compartir esta información con las autoridades civiles para la seguridad de los niños. Creo que la terrible crisis que hemos experimentado en Estados Unidos se debe precisamente a que durante mucho tiempo no se denunciaron estos crímenes”.

La mayor parte de la discusión entre obispos el viernes en Roma se centró en responsabilizar a los obispos en la Iglesia, una movida difícil porque cada obispo es esencialmente un “mini Papa” en su diócesis, comprometido con nadie más que el propio papa.

Temprano este viernes, el cardenal Blase Cupich, de Chicago, presentó una propuesta para responsabilizar a los obispos si son acusados de mala conducta o negligencia en el manejo de casos de abuso.

La propuesta, similar a la discutida por los Obispos Católicos de Estados Unidos en noviembre pasado, crearía una línea telefónica dedicada o portal en línea para enviar declaraciones directamente al Nuncio Apostólico, o un enviado papal, y al obispo más poderoso en la zona geográfica del acusado, llamada “Metropolitano”.

“Si la acusación tiene incluso la apariencia de verdad”, dijo Cupich, “con lo cual el Metropolitano debería poder determinar con la ayuda de expertos laicos, el Metropolitano puede solicitar a la Santa Sede la autoridad para investigar”.

Papa abre la cumbre llamando a “medidas concretas”

El jueves, el pontífice abrió la cumbre instando a los obispos y otros líderes de la Iglesia a comprometerse a tomar medidas concretas.

“El pueblo santo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples condenas”, dijo Francisco, “sino medidas concretas y efectivas para poner en marcha. Necesitamos ser concretos”.

El papa luego dijo que había hecho una lista de 21 “puntos de reflexión” que fueron entregados a la asamblea de líderes de la Iglesia, que incluyó la preparación de un “manual práctico” de pautas para manejar casos de abuso cuando aparezcan acusaciones.

También se incluyen instrucciones para informar a las autoridades civiles y a los funcionarios de la Iglesia cada vez que se hace una acusación, estableciendo disposiciones para incluir a expertos no pertenecientes al clero en las investigaciones, y formulando “códigos de conducta obligatorios” para todos los clérigos, el personal y los voluntarios de la Iglesia “para delinear los límites apropiados en las relaciones personales”.

Más polémico aún, el papa propuso que las diócesis y organizaciones católicas de todo el mundo no publiquen listas de clérigos acusados de abuso antes de que se haya realizado una investigación preliminar y una condena “definitiva”.

“El principio del derecho natural y canónico de la presunción de inocencia debe salvaguardarse hasta que se pruebe la culpabilidad del acusado”, dijo el papa en los “puntos de reflexión”.

Los sobrevivientes de abusos a menudo argumentan que se debe notificar al público cada vez que se presente una acusación, tanto para proteger a la comunidad como para alentar a otras víctimas potenciales a presentarse.

“Esto parece indicar que si un sacerdote, monja o diácono es acusado no lo dice a la parroquia hasta que la acusación sea ‘comprobada'”, dijo Tim Lennon, de la Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes, quien está en Roma participa en vigilias con otras víctimas del abuso del clero.

“Bueno, ¿quién lo prueba? ¿La policía o los obispos? Hemos visto durante 35 años que los obispos a menudo se encubrían, así que nadie confía en que serán buenos árbitros de culpabilidad e inocencia”.