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Proyecto Ser Humano

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Manual antidiscriminación: cómo cambiar actitudes xenófobas (de las que quizá no te das cuenta)

Por CNN Español

(CNN Español) — El mundo parece estar en un momento de tensión cultural: a pesar de la globalización, las crisis de varios países, las olas migratorias y el resurgimiento de nacionalismos han confluido en episodios de intolerancia y discriminación.

En nuestra región, el éxodo de venezolanos no solo ha planteado desafíos más allá de los retos económicos y logísticos para los países vecinos y receptores: casos de discriminación y xenofobia que antes eran poco comunes en países que no estaban acostumbrados a movilizaciones masivas.

En muchos casos, las manifestaciones de intolerancia se ven en los ambientes donde no están preparados para recibir a los migrantes. Los locales, incluso sin proponérselo, toman actitudes discriminatorias. Y es algo que también ocurre en las autoridades y en la cobertura de los medios de comunicación sobre los fenómenos migratorios, según explicó en 2018 Rocío Castañeda, vocera de la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, a CNN en Español. La estereotipificación y la caracterización en noticias de personas por su nacionalidad y no por el contexto del hecho suelen alimentar los tratos intolerantes en la sociedad, llegando aun a la xenofobia. La ACNUR ha desmentido ese tipo de fenómenos.

¿Cómo evitar y detener actitudes discriminatorias?

La ACNUR a través de su campaña Somos Panas Colombia, que busca “disminuir las manifestaciones de xenofobia hacia los migrantes y refugiados venezolanos”, diseñó lo que llama un “Kit Antixenofobia” con herramientas prácticas contra la xenofobia. El objetivo es lograr que quienes se sientan amenazados con los extranjeros y tengan actitudes discriminatorias entiendan por qué lo que hacen es equivocado y cómo pueden ver una perspectiva amplia para corregir.

  1. Si uno es testigo o víctima de un acto de xenofobia, el primer paso es no atacar a la persona que está discriminando. “Concéntrate y escucha sus ideas”, dice la ACNUR: el objetivo es mantener la clama y no usar el mismo lenguaje vulgar y agresivo. Escuchar es clave.
  2. En segunda instancia, es ideal generar empatía: crear un vínculo entre esa persona y la realidad de uno: explicarle uno cómo piensa y, si eres extranjero, contar qué te llevó a migrar. El objetivo es que se ponga en tus zapatos.
  3. Invitar a no generalizar: eso suele ser la causa más común de los actos discriminatorios, explica ACNUR. La gente ve noticias relacionadas con los extranjeros y piensa que no todos son iguales. La estrategia es expresar justamente que hay una condena por los actos reprochables y que no pueden pagar los justos por pecadores. Los buenos son más
  4. Hay que contar las consecuencias: es necesario explicar lo que genera la xenofobia. hay muchos ejemplos en la historia —desafortunadamente que lo demuestran, y en la actualidad la xenofobia puede degenerar en explotación laboral, esclavitud, explotación sexual, intimidación y en agresiones físicas, explica la ACNUR.

En ese respecto, la ciencia ha mostrado cómo los efectos van más allá de los asuntos sociales: también hay impacto en la salud. “Hay enormes consecuencias para la salud de quienes experimentan estos daños cotidianos … debido a la constancia de este estrés”, dijo a CNN Rachel Godsil, del Perception Institute, un grupo de investigación en EE.UU. que ayuda a organizaciones y empresas a reducir la discriminación.

Los grupos minoritarios en Estados Unidos, por ejemplo, que sufren discriminación cotidiana a menudo sufren altas tasas de enfermedades crónicas, según la Asociación Psicológica Estadounidense.

La discriminación no solo es manifiesta

Pero también existe una “discriminación sutil”, actitudes de las que uno incluso puede no darse cuenta, que se presentan sobre todo en espacios de convivencia recurrente, como lugares lugar de trabajo, le dijo a CNN Kristen Jones, profesora de administración en la Universidad de Memphis. “Lo que pasa con la discriminación sutil es que es tan poco notable que casi puede ser más dañina porque ocurre con mucha frecuencia”, dice Jones. “Está integrado en el repertorio de comportamiento cotidiano de la gente”.

Ese tipo de manifestaciones pueden ser desde mirada o quizá algo bienintencionado como una oferta de ayuda. Algunas acciones son incluso más insidiosas, como mirar a un extranjero o un miembro de una minoría cada vez que alguien inicia habla sobre raza o nacionalidad.

Con el tiempo, dice Jones, estos actos de discriminación sutil pueden dañar las relaciones en el lugar de trabajo, incluso hasta el punto de afectar la capacidad de alguien para hacer su trabajo.

“Puedes recuperarte de la discriminación manifiesta porque puedes categorizarla y seguir adelante, y al menos sabes lo que sucedió”, dice Jones. “Pero con una discriminación sutil, puedes enfrentarlo en múltiples interacciones a lo largo de tu día, y potencialmente continuarás rumiando sobre eso, estará en tu cabeza”.

Este tipo de actitudes parten de sesgos o prejuicios en su mayoría infundados.

La clave, dice Johnny C. Taylor, presidente de la Sociedad para el Manejo de Recursos Humanos de EE.UU., es allanar un camino para la comunicación. Todos las personas deben sentirse bien al presentar una queja ante un jefe o un departamento de personal, por ejemplo, sin importar lo pequeña que parezca o lo incómodo que resulte explicar, le dijo a CNN.

La responsabilidad de los Gobiernos

Las autoridades deben sentar ejemplo, desde luego, y diseñar políticas públicas no solo para tratar a los inmigrantes sino para evitar la discriminación. Esto es algo que promueven agencias como la ACNUR, pero también expertos que estudian el fenómeno.

“Con demasiada frecuencia, las políticas gubernamentales priorizan las políticas de xenofobia y racismo sobre sus responsabilidades para actuar enérgicamente para contrarrestarlas. La discriminación étnica y racial alimenta la exclusión de las poblaciones migrantes, no solo violando los derechos de los individuos, sino que obstaculiza la cohesión social y el progreso de la sociedad en general “, dijo el año pasado Bernadette Kumar, del Instituto Noruego de Salud Pública, autora del estudio “Patrones globales de mortalidad en migrantes internacionales”. 

“El racismo y los prejuicios deben confrontarse con un enfoque de tolerancia cero”, dije Kumar.

La ACNUR publicó en 2018 guías de orientación para que los gobiernos aborden la situación de los migrantes, bajo el contexto del éxodo venezolano, recomendando garantizar acceso a territorios para los migrantes, invitando a desarrollar estrategias de protección, facilidades de permisos de residencia y promoviendo el desarrollo de procedimientos de asilo.

Jozef Merkx, representante de la ACNUR en Colombia, dijo que para minimizar la xenofobia es necesario ponerle “rostro al otro”, verlo como una persona y no como un ser completamente ajeno a mi realidad”.

En el caso de la migración de venezolanos, Merkx hace “un llamado a las autoridades y los colombianos en general para que los reciban. No hace tanto tiempo la situación era al revés, eran muchos los colombianos que se iban a Venezuela”, dijo.

Según ACNUR, la cifra de personas refugiadas y migrantes venezolanas alcanza los 3 millones, se acuerdo a cifras de noviembre de 2018. Los países de Latinoamérica y el Caribe albergan cerca de 2,4 millones de refugiados (más de un millón en Colombia) y migrantes venezolanos, y otras regiones albergan a los otros 600.000, según la agencia de la ONU.

Con información de Julia Carpenter de CNN