CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Brexit

El brexit está a solo 10 días y nadie sabe si la UE podrá detenerlo

Por Luke McGee

Londres (CNN) — El brexit está en lo más profundo de su semana más crucial desde su última semana más crucial.

Theresa May viaja el jueves a Bruselas para reunirse con los 27 líderes de la UE restantes, donde se espera que solicite una extensión al Artículo 50, el proceso legal por el cual Reino Unido abandona la UE. Si los 27 están de acuerdo, como probablemente así sea, el brexit se retrasará más allá del plazo actual del 29 de marzo. Dejando a un lado la gravedad de esta épica falla de la política británica respecto al brexit, la pregunta clave es: ¿cuánto tiempo durará la demora?

Hay dos opciones probables. La primera es un retraso corto, diseñado para darle al gobierno del Reino Unido un poco más de tiempo para concretar su Acuerdo de Retiro a través del Parlamento, endulzado con algunos cambios en la declaración política que lo acompaña. O bien, la UE podría ofrecerle a May una extensión mucho más larga, posiblemente de años, para darle al Reino Unido más espacio para respirar y desenredar el desorden que tiene con el brexit.

LEE: La guía del brexit para los no británicos, parte II

Menos probable, pero no imposible, es que la UE rechace totalmente la demora. Fuentes diplomáticas europeas han dejado claro en los últimos meses que cualquier tipo de extensión sería mucho más fácil de aceptar si el Reino Unido dejara en claro sus intenciones a largo plazo, en lugar de postergar las cosas sin razón aparente. Para decirlo suavemente, la claridad hasta ahora no ha sido el punto fuerte del Reino Unido.

Cualquier retraso del brexit requiere la aprobación unánime del Consejo Europeo, el órgano supremo de toma de decisiones de la UE que incluye a los líderes de cada estado miembro, reunidos en Bruselas esta semana. Aquí es donde empiezan los problemas. Desde el inicio de todo el proceso, los promotores del brexit han afirmado que la unidad del grupo de los 27 se rompería eventualmente y que el Reino Unido finalmente podría salir adelante.

Eso no ha ocurrido. Hasta la fecha, la UE se ha mantenido firme en el acuerdo que alcanzó con el Reino Unido, el llamado Acuerdo de Retiro, insistiendo en que estaba cerrado y listo para que Reino Unido lo aprobara.

Pero dada la renuencia del Parlamento británico a aprobarlo, y la consiguiente perspectiva de un retraso en el brexit, algo interesante ha sucedido. Por primera vez en el proceso del brexit, nos acercamos a una cumbre del Consejo Europeo donde el comportamiento de la UE no puede predecirse fácilmente.

La dificultad para la UE es que, ya sea largo o corto, cualquier retraso viene acompañado de complicaciones. Y aquí es donde las opiniones en las capitales europeas comienzan a divergir.

Si el Reino Unido no ha salido de la UE para el 22 de mayo, podría tener que participar en las elecciones al Parlamento Europeo, que comienzan el día siguiente. No hacerlo podría ser una violación de las obligaciones del Reino Unido como estado miembro.

Y si eso ocurre, existe una preocupación real en Bruselas de que los euroescépticos de línea dura puedan presentarse a las elecciones, en protesta por que Reino Unido no haya concretado el brexit. Podrían encontrar un público receptivo y, a su vez, unirse a nuevos e interesantes amigos en el Parlamento Europeo. ¿Suena descabellado? Una fuente de la UE recientemente le contó a CNN que en Bruselas preocupa que figuras de extrema derecha como Tommy Robinson puedan llegar al Parlamento Europeo, con toda la atención que eso conlleva.

Así que un retraso corto es la opción preferida de muchos en Bruselas, especialmente en el Parlamento. Pero eso trae su propio conjunto de problemas. En primer lugar, no hay garantía de que para cuando termine el plazo, el Parlamento del Reino Unido haya dado su aprobación al acuerdo de May. En realidad, podría significar solamente el retraso de un brexit no negociado que casi todos dicen que quieren evitar, pero sigue siendo la posición legal predeterminada.

La preferencia de la UE es que Reino Unido ratifique el Acuerdo de Retiro. Aquí es donde la perspectiva de una larga demora juega con el pensamiento de algunos.

Un retraso extenso ofrece al Reino Unido, potencialmente, una opción. Si va a participar en las elecciones europeas, entonces debe legislar para hacerlo antes del 11 de abril. En ese escenario, la UE podría proponer un retraso bastante largo de alrededor de dos años, con un punto final fijo, pero con una cláusula de salida ordenada. Si la Cámara de los Comunes aprobara el acuerdo del brexit de May dentro de ese período, el Reino Unido se retiraría de la UE y la extensión del Artículo 50 reencarnaría en un periodo de transición de dos años, según el Acuerdo de Retiro actual.

Si todo esto suena un poco incómodo, aquí está en un lenguaje más simple. A los legisladores del Reino Unido se les presentaría la opción de votar para dejar la UE con un acuerdo que quizás no quieran, o permanecer como un estado miembro de pleno derecho y lo que eso provoque es difícil de decir: una elección general, otro referéndum… elijan una opción de resultados indeseables.

Todo esto se complicó aún más el lunes, cuando el Presidente de la Cámara de los Comunes lanzó una granada de mano constitucional. John Bercow pronunció que Theresa May no podría volver a presentar su acuerdo para una nueva votación en el Parlamento sin que la forma de presentarlo fuera lo suficientemente diferente de como fue la semana pasada.

Si bien su declaración ha sido interpretada de manera diferente por prácticamente todos, parece claro que si la UE otorga a May algo sustancial, como un nuevo calendario para el brexit, eso sería suficiente para justificar una tercera votación en el Parlamento.

En cierta medida, eso pone la pelota en la cancha de la UE, incluso si nadie tiene una idea concreta de qué es lo que probablemente harán con ella.

Cualquier retraso en el brexit sería, por supuesto, una humillación política para el Reino Unido. Pero tendría el efecto de mantener vivo el acuerdo de May por ahora, y le permitiría golpear a sus parlamentarios rebeldes con la amenaza de una permanencia prolongada en la UE si no se alinean.

Si todo esto suena confuso y opaco, es porque lo es. Y si suena irresponsable y arriesgado, recuerden que tal como están las cosas, el brexit ocurrirá en 10 días.

Finalmente, no olviden que este es solo el primer acto. Si finalmente se aprueba el Acuerdo de Retirada, o si Reino Unido sale de la UE sin que se alcance un acuerdo, lo que seguirá a continuación promete ser aún más intratable y más cruel que cualquier cosa que hayamos visto hasta ahora.

Como dijera una fuente bien posicionada de la UE sobre las conversaciones sobre el brexit que ha habido hasta ahora: “Se suponía que esto era lo más fácil”.