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África

Ciclón Idai: el número de muertos aumenta a 750 y la ciudad de Beira, Mozambique, comienza su largo camino a la recuperación

Por Farai Sevenzo, Emanuella Grinberg

Beira, Mozambique (CNN) — A medida que la cifra de muertos que dejó el ciclón Idai se eleva a 750 personas en todo el sur de África, la ciudad de Beira, azotada por una mortal tormenta, está comenzando lentamente su largo camino hacia la recuperación.

La tormenta de categoría 2 tocó tierra poco después de la medianoche del 15 de marzo en Beira, una ciudad portuaria en la costa de Mozambique, con vientos de hasta 175 km/h que trajeron enormes lluvias, dejando aldeas sumergidas mientras avanzaba hacia Zimbabwe y Malawi.

El ministro de Tierras y Medio Ambiente de Mozambique, Celso Correia, dijo el domingo que 446 personas han sido reportadas como muertas en el país. Más de medio millón se han visto afectados y 110.000 están seguros en campamentos.

“Estamos monitoreando la situación en el terreno”, dijo Correia.

Beira se llevó todo el peso del ciclón Idai y las agencias de ayuda informaron que el 90% de la ciudad había sido destruida por la tormenta.

Casi dos semanas después, la ciudad está empezando a recuperarse.

Los escombros del ciclón, como árboles arrancados de raíz, alumbrado de las calles derribado y techos de aluminio arrancados, están siendo retirados de las calles a medida que cede la lluvia. Gran parte de la infraestructura de telecomunicaciones de la ciudad fue destruida por la tormenta, pero al menos dos redes telefónicas están operando nuevamente, aunque con servicio intermitente.

Las líneas eléctricas volvieron a conectarse, pero a medida que la red vuelve a estar disponible, los residentes tienen que hacer frente a los apagones regulares del Gobierno, para conservar los suministros.

Este domingo se reabrió la carretera principal que lleva los suministros a la ciudad. Las tiendas más pequeñas han estado vendiendo artículos en raciones.

Los pagos con tarjeta de crédito, sin embargo, todavía no eran posibles en muchos lugares.

Idai inundó la casa de esta mujer en la ciudad de Beira, Mozambique.

Áreas remotas

Pero en áreas más remotas de Mozambique continúan los esfuerzos para llegar a las personas atrapadas en aguas estancadas.

En el camino hacia el pueblo de Tica, a 80 kilómetros de las playas de Beira, imágenes de aviones no tripulados muestran enormes extensiones de tierra sumergida y grandes árboles rotos como si fueran ramitas. Un testigo que estuvo en el lugar dijo que vio de 300 a 400 cadáveres en un tramo inundado de la carretera justo al norte de Tica.

Se han reportado casos de cólera en Beira y hay un número creciente de infecciones de malaria entre los atrapados por las inundaciones, según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

El Gobierno está estableciendo centros de tratamiento de cólera en las áreas afectadas.

El alto comisionado para Mozambique en el Reino Unido, Filipe Chidumo, llamó la semana pasada al ciclón Idai “una gran tragedia de proporciones bíblicas”.

Chidumo agregó que la restauración de la electricidad, el agua y las instalaciones de saneamiento serían necesarias para prevenir la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.

Un árbol caído en la avenida Eduardo Mondhalane, en Beira, Mozambique.

“El suelo llenó mi boca”

Después de golpear Mozambique, el ciclón Idai irrumpió en Zimbabwe y Malawi matando a muchas personas mientras dormían. Naciones Unidas ha confirmado que hubo 259 muertos en Zimbabwe y 56 en Malawi.

Un hombre de 83 años, esposo de una residente de Chimanimani, quedó enterrado vivo cuando su dormitorio se derrumbó el viernes pasado.

“Estábamos durmiendo en la casa, alrededor de las 10 de la noche, y estaba lloviendo. Seguía lloviendo cuando las rocas que se deslizaban desde la colina comenzaron a golpear nuestra casa”, dijo una mujer de 59 años.

“Las piedras con las que construimos nuestra casa cayeron sobre nosotros, y luego grité: ‘¡Ay, me estoy muriendo!’ El suelo llenó mi boca, nariz y orejas. El agua llenó la casa casi hasta mi cuello … Empecé a sacudir el cuerpo de mi esposo en vano. Ya estaba muerto”.

Cerca de allí, otra familia había abandonado la búsqueda de su hijo desaparecido, de 16 años, que sospechan que está enterrado bajo el barro.

Entre tanto, continúan los esfuerzos para brindar ayuda a los afectados por el ciclón Idai en Zimbabwe. El gobierno del presidente Emmerson Mnangagwa está transportando por vía aérea alimentos a algunas de las áreas donde las personas aún están atrapadas.

Mnangagwa declaró el 23 de marzo y 24 días nacionales de luto.

— Farai Sevenzo informó desde Mozambique. Emanuella Grinberg informó y escribió esta historia en Atlanta. Anna Cardovillis contribuyó a esta historia. Jenni Marsh escribió y editó desde Hong Kong.