CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Comida

¿Debes saltarte el postre si estás tratando de perder peso? No necesariamente

Por Lisa Drayer

(CNN) — Como nutricionista que ayuda a las personas a perder peso, a menudo recomiendo incorporar en la dieta postres y dulces en porciones controladas. Mi libro “Strong, Slim, and 30!” incluye categorías de bocadillos “A”, “B” y “C”: “A” para antienvejecimiento, “B” para la formación de huesos y “C” para bocadillos de confort. Los helados bajos en grasa, los chocolates Kisses de Hershey y otros cariñitos en porciones controladas no solo están permitidos, sino que son fomentados, para que la dieta sea más un estilo de vida para el control de peso que evite las privaciones y pueda durar muchos años.

La mayoría de mis colegas con los que he hablado sobre este tema están de acuerdo: ya sea que lo llames un “cariñito intencional” o “comida engañosa”, disfrutar del postre puede ayudarte a alcanzar tus metas de peso y salud a largo plazo, siempre y cuando no te excedas.

Al igual que con la mayoría de los planes de búsqueda de objetivos, es necesario implementar estrategias. Por ejemplo, puedes elegir limitar cuidadosamente el postre a golosinas de 100 o 150 calorías diarias para ayudarte a alcanzar tus metas. Alternativamente, puedes evitar el postre por completo entre semana y guardarte, por ejemplo, para una rebanada de pastel de chocolate o un tiramisú en una noche de fin de semana. En algunos casos, elegir entre el alcohol y el postre o sumar el ejercicio tiene sentido para equilibrar tus deseos con la realidad calórica.

Sin embargo, estos enfoques no funcionan para todos. Para algunos, evitar el postre por completo en las etapas iniciales de una dieta para bajar de peso tiene más sentido. Puede ser porque el postre simplemente no es una prioridad. (¿Por qué gastar calorías en el postre si no tienes un gusto por el dulce en primer lugar?) O, como suele ocurrir, incluso pequeñas porciones de golosinas pueden desencadenar más y más antojos, lo que en última instancia hace que uno se tire a la juerga y pierda el ritmo.

“Si alguien puede tomar una cucharada de postre todas las noches, está bien. Pero para otros, honestamente, creo que eso apenas es el comienzo”, dijo Martha McKittrick, dietista registrada y entrenadora de salud y bienestar.

Solo cuando se cumple un objetivo inicial –digamos, perder 4 kilos–, se podría considerar la posibilidad de agregar lentamente aquellas delicias sin las cuales no podemos vivir. Es posible que estas personas requieran un autocontrol constante para asegurarse de mantener sus antojos controlados.

Por lo tanto, es importante saber qué estrategia funcionará mejor para tu personalidad y estilo de vida. Ahí es donde un profesional como un nutricionista registrado puede ayudar. Este especialista puede personalizar un plan que pueda incluir el postre si lo deseas y aún así perder peso.

Si decides que comer postres en porciones controladas todos los días es una manera de disfrutar al mismo tiempo que pierdes peso, aquí tienes algunas de las sugerencias en “Strong, Slim and 30!”

Bocadillos de confort

Cada bocadillo de confort contiene aproximadamente de 100 a 150 calorías; lee las etiquetas de los alimentos para obtener la información más precisa sobre calorías.

Elija un bocadillo “C” para cada día:

  • Chocolates Kisses (5)
  • M&Ms de cacahuate (12)
  • Galletas de canela (8 galletas)
  • Galletas de animalitos (20)
  • Pretzel de trigo y miel (1 onza, 15 palitos)
  • Helado de vainilla ligero, con 50% menos de grasa (media taza)
  • Chips de tortilla al horno (1 onza, aproximadamente 20) con salsa (media taza, 2 onzas)
  • Sándwich de helado de vainilla o chocolate con bajo contenido en grasa

Lisa Drayer es nutricionista, autora y colaboradora de salud y nutrición de CNN.