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DeseARTE: Yomico Moreno, el tatuador venezolano que llevó sus diseños hiperrealistas a Nueva York

Por Miguel Ángel Antoñanzas

(CNN Español) — El arte de Yomico Moreno no admite equivocaciones. Cada tatuaje es único e indeleble. La piel no es un folio que se pueda desechar; así que queda descartado titubear con las agujas.

Desde pequeño le gustó dibujar, diseñar y pintar. Encontró su vocación muy cerca de casa, en una pequeña tienda donde hacían tatuajes. Allí pasaba horas y horas cuando salía de clases, en Puerto Cabello, Venezuela.

Ahora cambió el Mar Caribe por un salón en Brooklyn, muy cerca del río neoyorquino de Hudson.

Durante la entrevista está realizando un tatuaje en el antebrazo de Peter, un policía de la metrópoli estadounidense. Entre otros elementos, el diseño incluye la cabeza de un lobo, una cruz con la sábana santa colgada en el travesaño y un tintero. Peter asegura que el conjunto de la ilustración representa protección, familia y la escritura de su vida según Dios.

Esta sesión con Yomico se puede alargar hasta 8 horas, y seguramente hará falta una segunda; cada dos horas, tatuador y cliente se dan un pequeño descanso. El artista va moviendo su mano con trazos seguros, manejando su lápiz especial que inyecta trazos de tinta negra en el antebrazo de Peter. El policía apenas se inmuta, aguanta estoico el dolor, no se queja; pero luego confiesa que le duele.

Los diseños de este venezolano han sido reconocidos por la revista especializada Inked. El rapero de Puerto Rico, René Pérez -conocido como “Residente”- mostró con orgullo un tatuaje en su mano, que representaba a su hijo Milo y que fue obra de Yomico.

Sus diseños, hiperrealistas y surrealistas, como los describe él, son conocidos entre los aficionados de todo el mundo. Suele viajar a seminarios para explicar su técnica. Ha estado en congresos y talleres en Barcelona, España: Manchester, Reino Unido; Las Vegas; Londres, Inglaterra y Cancún en Quintana Roo, México.

No tuvo un mentor, alguien especial que guiara sus pasos, pero sí supo absorber la inspiración de otros artistas del tatuaje como: Robert Hernández, Paul Booth o Ziggy.

Yomico Moreno quiere montar su propio salón, pues ahora está en un local que le prestaron. Le gusta tatuar animales, porque le fascina capturar su textura; además de lo que representan: poder, renacimiento, fortaleza o fidelidad.

Confiesa que lo más difícil es interpretar la idea que tiene en la cabeza la persona que desea tatuarse. Dice que el concepto debe fluir en la piel, porque el dibujo va a ser para toda la vida.

Le preocupa la armonía entre los distintos elementos, hay que evitar la confusión. Detrás de cada pieza tiene que haber una idea, una esencia, un concepto que viene expresado en su lenguaje propio, en su estilo.

Una pieza difícil

Uno de los retos más complicados que le ha tocado; no tanto por su ejecución sino por su concepto; fue un encargo muy especial. Un matrimonio que había perdido a su hija de 3 años, quería hacerse un tatuaje que les recordara a su pequeña. Yomico hizo un diseño que se llevó varias sesiones, agotadoras psicológicamente, porque la pareja se emocionaba y lloraba al ver el desarrollo del dibujo en su propia piel.

El producto final quedó plasmado sobre el brazo del padre. Un conjunto de elementos llenos de significado. Se ve a una niña de espaldas, con el pelo recogido en dos pequeños moños; con un chándal rojo; a sus pies, su muñeco favorito: el monito George; a la izquierda un platillo verde con un huevo frito, una de sus comidas favoritas. La niña está pintando en una pizarra, y más arriba, se ve un globo azul, su color favorito, que ha sido liberado y sube hacia el cielo.

“Una de las responsabilidades más fuertes fue captar esa esencia; captar la esencia de esa niña, que era difícil porque que no la conocía; y que no se viera triste, que se viera algo bonito y alegre”, dice Yomico.

En primera persona

DeseARTE: ¿Qué tipo de herramientas utiliza?

YM: Uso el sistema rotativo de la marca “Cheyenne”. Este sistema permite trabajar con absolutamente todo desechable. Es una máquina que me permite cambiar la agujas como la punta de un aerógrafo y uso hasta 7 tipos de agujas diferentes, para líneas, textura, rellenos, sombras y difuminaciones.

En cuanto a tintas uso “Intenze”. Son pigmentos totalmente vegetales y no hay ningún tipo de riesgo de reacción, aparte de ser de la gama más alta de la industria, los colores se mantienen siempre vivos en la piel a pesar de los años.

¿Cuál es el costo de los tatuajes?

El precio es relativo, todo depende del tamaño del proyecto. No es lo mismo hacer un tatuaje de un retrato a realizar un proyecto de un brazo entero. Todo varía dependiendo del tiempo y la cantidad de sesiones.

¿Qué artistas lo inspiraron?

Hay dos artistas que han sido pieza fundamental desde el inicio de mi carrera, el trabajo de ellos fue mi primera inspiración para iniciarme en esto. El primero es Paul Booth, artista con el que tuve la oportunidad de trabajar durante mis primeros 4 años en Nueva York. De hecho, gracias a él y a Last Rites, es que llego a esta ciudad por la oferta de ser parte de su estudio en el 2015. A él siempre le estaré agradecido por la oportunidad y la confianza en mi trabajo. El otro es Robert Hernández, un artista que hoy en día es uno de mis amigos personales y con el cual he trabajado muchas veces. Ellas dos son y serán las personas a las cuales les agradeceré eternamente la inspiración.

¿Cuál es el tatuaje más grande que ha hecho?

El más grande fue una espalda entera que hice en colaboración con 5 colegas más. Un colectivo que tenemos llamado “RatPack”, con el que hemos viajado por las convenciones más importantes a realizar este tipo de trabajo: un proyecto de espalda entera y lo hemos hecho en 6 horas.

¿A quién le gustaría tatuar?

Más que alguien especifico me gusta tatuar gente que confíe en mi trabajo y que me dé libertad para crear mi arte. Indiferentemente de la fama o no, en general solo quiero trabajar con personas que me busquen por mi estilo.