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El informe Mueller

Mueller tenía todo lo que necesitaba para acusar a Trump de obstrucción, pero no lo hizo

Por Katelyn Polantz

Washington (CNN) — Si Robert Mueller quería acusar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de obstrucción, encontró todo lo que necesitaba para hacerlo.

Y lo encontró en múltiples frentes. Pero no tomó una decisión sobre presentar el caso.

El informe Mueller editado publicado el jueves revisó agudos detalles de las pruebas sobre la obstrucción de la investigación de la justicia y el análisis legal, y señaló una y otra vez cómo los fiscales tenían lo suficiente para cumplir con el umbral legal para formar un caso en contra de Trump.

El fiscal especial examinó múltiples incidentes para una posible obstrucción. Mostró cómo las acciones de Trump cruzaron el umbral para tener un caso cuando el presidente encaró al exdirector del FBI James Comey para “dejar ir” al asesor de seguridad nacional Michael Flynn; cuando Trump despidió a Comey; cuando Trump ordenó a su antiguo abogado de la Casa Blanca, Don McGahn, suspender a Mueller, y cuando Trump tuiteó sobre los cargos contra su exjefe de campaña, Paul Manafort, mientras este iba a juicio.

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En cada una de estas situaciones, Mueller encontró pruebas de que Trump tomó medidas para dañar una investigación, que tenía la capacidad de dañar una investigación y que tenía una motivación personal para dañar la investigación.

La decisión de no acusar a Trump de un crimen significa que el presidente y sus aliados pueden clamar una gran victoria luego de la investigación de casi dos años, pero la evidencia que Mueller reunió y que el Congreso todavía puede investigar sugiere que las conclusiones sobre las acciones del presidente aún podrían estar por llegar.

‘Deja que Flynn se vaya’

La primera vez que Mueller explica una circunstancia en la que Trump pudo haber obstruido la justicia, va mucho más allá.

Trump instó a Comey a “dejar ir a Flynn” — expresado tres veces de manera diferente en una rápida sucesión, señala Mueller– y estaba claro que el presidente buscó poner fin a la investigación del FBI sobre Flynn, escribió Mueller. Eso marcó la casilla de la primera parte para la prueba legal de tres partes sobre la obstrucción.

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En la segunda parte de la prueba legal, Mueller también la cumplió, al encontrar evidencia de que Trump se dio cuenta de que Flynn podría enfrentar un proceso penal por mentir en el momento en que tuvo la conversación con Comey.

En cuanto a un interés personal en la investigación, la tercera parte de la prueba legal de Mueller, el fiscal especial no encontró evidencia de que Flynn poseyera información dañina para el presidente, lo que no deja claro el incentivo de Trump para detener la investigación en ese aspecto. Sin embargo, Trump seguía teniendo un interés personal en la investigación: estaba motivado por la forma en que los hallazgos de la investigación de Rusia podían reflejarse sobre su victoria en el colegio electoral.

Los fiscales escucharon de múltiples testigos que Trump “veía las investigaciones de Rusia como un desafío a la legitimidad de su elección”, escribió Mueller.

Mueller notó que encontró que el recuento de eventos que hizo Comey ante el público eran verdadero, y los de Trump, no.

El despido de Comey

Mueller también encontró pruebas de que despedir a Comey en mayo de 2017, lo que motivó el nombramiento de Mueller como fiscal especial, tenía el potencial de dañar la investigación.

Trump en ese momento, como antes, sabía que podría haber una acusación contra Flynn, y fue motivado por la falta de voluntad de Comey de decir públicamente que Trump no estaba bajo investigación.

En su análisis legal, Mueller refuta completamente la afirmación de Trump de que había despedido a Comey por hacer un mal trabajo, específicamente respecto a cómo el director del FBI condujo el final de la investigación sobre el correo electrónico de Hillary Clinton. Eso no fue “apoyado por las pruebas”, escribió Mueller.

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Algunas de las pruebas “indican que el presidente quería protegerse de una investigación a su campaña”, agregó Mueller.

Dirigiendo a su abogado

El equipo de Mueller tiene bastante claro las múltiples órdenes de Trump a McGahn para que le quitara de encima a Mueller. Mueller encontró también que Trump cumplía con todas las pruebas legales de obstrucción en esta situación.

“Al igual que con el despido de Comey por parte del presidente, el intento de destituir al fiscal especial se consideraría un acto de obstrucción si obstruyera naturalmente la investigación” y el trabajo del gran jurado, señala el informe.

Trump ordenó a McGahn que despidiera a Mueller, lo que claramente impediría el trabajo del fiscal especial, pero McGahn no lo hizo.

Al igual que Comey, McGahn era un testigo creíble, mientras que Trump no lo era, descubrió Mueller.

“Tienes que hacerlo. Tienes que llamar a Rod”, dijo Trump a McGahn, y habló sobre “derribar a Mueller” en una llamada por teléfono con McGahn en mayo de 2017, según el informe.

Finalmente, en cuanto a la intención de Trump, había “pruebas sustanciales” que Mueller dijo haber descubierto en relación a que el presidente quería despedirlo porque estaba siendo investigado por obstrucción.

Presionando a los testigos

Mueller también describió cómo Trump intentó presionar a Michael Flynn, Paul Manafort, Michael Cohen y otra persona anónima, cuyo nombre se retiene debido a una investigación en curso, para que no dieran información en su contra.

Si Mueller hubiera presentado un caso en esta situación, el referido a los comentarios públicos del presidente mientras Manafort iba a juicio, podría haber influido para que un jurado no fuera más duro, según el informe.

Manafort fue condenado por un jurado por ocho delitos financieros no relacionados con su trabajo para Trump. Luego se declaró culpable de cargos adicionales relacionados con su cabildeo ucraniano y aceptó cooperar con los investigadores, antes de mentirles repetidamente.

“La evidencia sobre la conducta del presidente hacia Manafort indica que el presidente tenía la intención de alentar a Manafort a no cooperar con el gobierno”, escribió Mueller.

“Algunas pruebas respaldan la conclusión de que el presidente pretendía, al menos en parte, influir en el jurado”, agrega el informe, antes de que el presidente reconociera que podría haberse sentido realmente mal porque su exjefe de campaña fuera a juicio.

El papel del nuevo secretario de Justicia William Barr

Las propias palabras de Mueller sobre el análisis de 182 páginas de la investigación de obstrucción refutan las propias declaraciones del secretario de Justicia de que Mueller encontró “pruebas en ambos lados de la pregunta” y no pudo decidir sobre “‘asuntos difíciles’ de ley y hechos” en cuanto a la obstrucción.

En total, las pruebas en muchas circunstancias que Mueller examinó se mostraron a favor de un caso, y Mueller resumió sus opiniones en el informe sobre los “problemas difíciles” que el Departamento de Justicia tendría que resolver si él hubiera decidido procesar.

Unas veces, Trump tenía motivos para obstruir la investigación sobre Rusia. En otras, quería obstruir la investigación sobre la obstrucción que Mueller estaba realizando sobre él.

Las piezas estaban allí. Sin embargo, Mueller no actuó.

El secretario de Justicia William Barr y el subecretario de Justicia Rod Rosenstein optaron por no acusar al presidente de un delito de obstrucción.

“Aunque el subsecretario y yo no estábamos de acuerdo con algunas de las teorías legales del fiscal especial, y sentíamos que algunos de los episodios examinados no constituían una obstrucción como cuestión de derecho, no nos basamos únicamente en eso al tomar nuestra decisión”, dijo Barr en una conferencia de prensa el jueves por la mañana.

“En cambio, aceptamos el marco legal del fiscal especial para los fines de nuestro análisis y evaluamos las pruebas presentadas por el fiscal especial para llegar a nuestras conclusiones”, agregó.

Procesar a un presidente en funciones

Que la evidencia no fuera concluyente no fue el punto crucial de la decisión de Mueller de no procesar, según su informe. Incluso de haberlo querido, el fiscal especial no podía procesar a un presidente en funciones.

“Esta oficina aceptó una conclusión legal (interna del Departamento de Justicia) con el fin de ejercer la jurisdicción de los fiscales”, escribió Mueller, citando la política de la Oficina del Asesor Jurídico.

Aún poniendo eso de lado, Mueller agregó “reconocimos que una acusación penal federal contra un presidente en funciones impondría una carga sobre la capacidad del presidente para gobernar y potencialmente anticiparía los procesos constitucionales para abordar la mala conducta presidencial”, agregó Mueller.

Por separado, Mueller no estuvo de acuerdo con la afirmación anterior de Barr de que el presidente, como jefe del Ejecutivo, no es capaz de obstruir la justicia, otra cuestión constitucional importante cuando examinaron los casos potenciales. Mueller también estuvo en desacuerdo con las defensas legales que los abogados de Trump presentaron al tratar de convencer al fiscal especial de no acusar al presidente, señaló el informe.

Entonces, ¿los fiscales habrían presentado un caso de obstrucción si Trump no hubiera sido presidente?

“Este es el problema”, dijo el analista de CNN Elie Honig, un exfiscal federal. “Sí, pero no van a acusar al presidente”.

“Es un fuerte caso de obstrucción”.