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Venezuela

El Gobierno de Trump busca obtener dinero para Guaidó

Por Kylie Atwood, Kevin Liptak, Barbara Starr, Michelle Kosinski

Washington (CNN) — El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está buscando formas de fortalecer financieramente al líder opositor venezolano Juan Guaidó, quien ha sido reconocido por Washington como el presidente interino del país, con un flujo de efectivo que podría implicar la liberación de activos o préstamos congelados.

La iniciativa está destinada a ayudar a Guaidó a pagar a los militares y trabajadores del gobierno venezolano, dijeron tres funcionarios estadounidenses a CNN, lo que forma parte de un esfuerzo más amplio de reducir el poder del asediado presidente Nicolas Maduro, que, según un alto funcionario del gobierno estadounidense, se está reduciendo.

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“Están tratando de averiguar cómo ayudar a que el gobierno interino pueda dar cheques de pago, ese tipo de cosas, para que pueda decir: ‘oigan, somos un gobierno en funcionamiento'”, dijo a CNN un asesor republicano de alto nivel en el Capitolio. “Eso incluiría pagos a varias personas, incluidos los militares”.

(Photo by Edilzon Gamez/Getty Images)

La administración está considerando una variedad de formas de obtener financiamiento y ayuda humanitaria para Guaidó, de 35 años, dijo la fuente de Hill.

Cómo entregar el dinero

Es improbable que Estados Unidos lleve el dinero directamente a Venezuela vía aérea, explicaron las fuentes y expertos, dado el sistema de defensa aérea de Venezuela. El gobierno de Trump también podría enviar dinero a un país vecino, como Colombia, y luego llevarlo a la frontera con Venezuela.

El Departamento del Tesoro podría reducir las sanciones a las empresas estatales de manera específica para canalizar los fondos a Guaidó, dijo Michael Dobson, un exfuncionario del Tesoro que también dijo que los estadounidenses pueden donar a la oposición.

El gobierno de Trump se ha enfocado en apoyar financieramente a Guaidó desde que lo reconociera por primera vez como el líder oficial de Venezuela en enero, considerando que la financiación es clave para estabilizar el país y asegurar su liderazgo. El presidente de la Asamblea Nacional, con estudios en Estados Unidos, ahora es reconocido por más de 50 países como presidente interino de Venezuela.

Dos días después de que Guaidó se declarara presidente interino de Venezuela, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, le otorgó el derecho de ejercer el control sobre los activos del gobierno venezolano en Estados Unidos, Incluidas las propiedades y las cuentas bancarias.

El mes pasado, el director del Consejo Económico Nacional, Larry Kudlow, explicó que se están realizando esfuerzos para lograr que Guaidó y el pueblo venezolano tengan el respaldo económico necesario.

“Tenemos muchos planes para revitalizar la economía venezolana y avanzar muy rápidamente”, dijo Kudlow. “Hay un plan financiero. Hay planes de alimentos. Obtención de efectivo para las personas en las calles. Trabajar con bancos en la región para ayudarnos”.

Kudlow también dijo que EE.UU. consideraría el uso de “bancos, iPhones, aplicaciones y muchas formas inteligentes de obtener efectivo” en Venezuela para apoyar a Guaidó.

En los meses transcurridos desde enero, otros gobiernos que reconocen Guaidó, incluso en Europa y el Caribe, han congelado los activos del Estado venezolano, incluidas las cuentas bancarias. “Está sucediendo en todo el mundo”, dijo Kevin Ivers, un experto en América Latina del Grupo DCI, quien agregó que Maduro ha estado luchando para intentar acceder a estos activos.

Los activos del Estado venezolano “en todo el mundo son vulnerables”, dijo Ivers.

Momento crucial

Un alto funcionario del gobierno estadounidense dijo que es particularmente crucial ayudar a Guaidó ahora, ya que ven que el círculo interno de Maduro se está erosionando. Pero Guaidó le dijo a reporteros en Caracas el miércoles que su intento de vencer a Maduro era vacilante, en parte porque no había recibido suficiente respaldo del ejército.

El aparato de seguridad de Venezuela ha sido una fuente crucial de apoyo para Maduro, quien ha cortejado a sus principales líderes al otorgarles lucrativas concesiones, incluido el control sobre el comercio transfronterizo de drogas. Guaidó ha pedido repetidamente a las fuerzas armadas que se pongan “del lado del pueblo”.

“Tenemos que reconocer que ayer no hubo suficientes (militares), tenemos que insistir en que todas las fuerzas armadas protesten juntas”, dijo Guaidó. “No estamos pidiendo una confrontación. No estamos pidiendo una confrontación entre hermanos, es todo lo contrario. Sólo queremos que estén del lado de la gente”.

Algunos de los aliados más cercanos de Maduro, incluidos los de las fuerzas de seguridad, habían estado hablando con la oposición sobre derrocar al heredero de Hugo Chávez y respaldar a Guaidó, dijeron el martes el asesor de seguridad nacional John Bolton y otros funcionarios.

‘Molestos’

Pero ese apoyo no se materializó cuando GuaidÓ lanzó lo que llamó la fase final de la “Operación Libertad” el 30 de abril.

Algunos analistas dicen que podría ser porque Guaidó hizo su anuncio un día antes de lo que se esperaba. La acción temprana “tomó por sorpresa” a los altos mandos en el Departamento de Estado y los dejó “molestos”, dijo a CNN una fuente familiarizada con las discusiones estatales sobre la situación.

Hasta el viernes pasado, al personal de la embajada de Estados Unidos en Caracas se le pedía que se preparara para regresar a la capital de Venezuela, posiblemente dentro de las próximas dos semanas, para “reabrir” la sede diplomática, dijo la fuente. “Parecía en previsión de que algo sucedería”.

El martes, el jefe de la policía secreta de Venezuela, en una carta abierta, criticó a los “ladrones y canallas” y la corrupción del país apenas unas horas antes de ser reemplazado.

Pero un apoyo militar más amplio no se ha materializado.

En una entrevista el miércoles por la noche, el representante especial de los Estados Unidos en Venezuela, Elliott Abrams, dijo que muchos oficiales militares en Venezuela que Estados Unidos habían tratado de alejar de Maduro habían “apagado sus teléfonos celulares”.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, dijo el jueves que había recibido una “oferta engañosa” para abandonar a Maduro, pero no especificó de dónde procedía la oferta.

“Vienen a mí con una oferta engañosa … estúpida, ridícula”, dijo Padrino mientras hablaba en un mitin militar junto a Maduro. Están “tratando de romper el honor militar, que es lo más sagrado que tiene un soldado de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas”.

Durante el mismo mitin, Maduro también se dirigió al ejército, diciendo que los “traidores” que intentan desestabilizar la situación en el país serán detenidos.

“Se ha dado la orden: detener a los traidores, rechazar y detener a los golpistas”, dijo Maduro. “Es por eso que digo que tenemos que detener la traición, detener los intentos de golpe de Estado. Enfrentémoslo”, dijo, y pidió a las fuerzas armadas que permanezcan unidas.

El presidente Trump dijo en entrevista con Fox News que todas las opciones permanecen sobre la mesa para Venezuela y elogió a Guaido como una “persona valiente”.

Presionado sobre si tenía una línea roja para la intervención, Trump dijo: “No quiero decirlo, pero tenemos muchas opciones y algunas de ellas son opciones muy difíciles”.

Al preguntarle si hay un punto de inflexión, el presidente dijo: “Siempre hay un punto de inflexión” y agregó que quiere ayudar a las personas de Venezuela, muchas de los cuales cree que se están muriendo de hambre.

El Comando Sur de los Estados Unidos, que supervisa las operaciones militares de Estados Unidos en América del Sur, dijo el miércoles que está “monitoreando la situación en Venezuela” y que “está preparado para respaldar todas las opciones cuando lo solicite nuestro liderazgo”.

Aunque el presidente ha planteado más de una vez la posibilidad de un compromiso militar limitado para expulsar a Maduro, Trump ha dejado claro a los asesores que no quiere ordenar una misión que se convierta en un compromiso prolongado con consecuencias imprevistas.

Trump ha vinculado en forma privada la situación de Venezuela con la política doméstica de Estados Unidos, particularmente en la Florida, y algunos asesores políticos de Trump ven una ventaja política si Maduro deja el cargo.

La política interna de EE.UU. está en juego

Los asesores de Trump creen que los votantes venezolano-estadounidenses en la Florida podrían estar más inclinados a votar por Trump y los republicanos si Maduro se va. Y los votantes cubano-estadounidenses, que ya se inclinan por los republicanos, también podrían ser galvanizados para apoyar a Trump.

Trump le dio un amplio margen de maniobra a Bolton para manejar la situación de Venezuela, considerando al operador veterano como la persona idónea para liderar los esfuerzos de la administración en el país, pero es consciente de que el asesor de seguridad nacional tiene una perspectiva más dura que él.

Bolton a veces ha usado esa reputación dura a su favor, según las fuentes del gobierno. Muchos asesores de Trump, incluidos algunos exfuncionarios, creen que cuando Bolton apareció en cámara con un bloc de notas amarillo con una nota muy visible que decía “5.000 soldados a Colombia”, el movimiento fue intencional. La Casa Blanca nunca lo explicó completamente.

Trump les ha dicho a sus amigos que si Bolton se saliera con la suya, ya estaría en guerra en múltiples lugares. Trump no quiere atascarse en un compromiso militar prolongado, de acuerdo con las personas que han discutido el tema con él, incluso cuando ha presionado a su equipo para que desarrolle opciones que aceleren el derrocamiento de Maduro.

El secretario interino de Defensa, Patrick Shanahan, dijo al Congreso el miércoles que el Departamento de Defensa ha hecho “una planificación exhaustiva, por lo que no existe una situación o un escenario para el cual no tenemos una contingencia”.

Pero ha habido tensiones entre el personal del Presidente y el ejército, en particular la semana pasada en un momento extraordinariamente dramático durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional cuando el general Paul Selva, el vicepresidente del Estado Mayor Conjunto, se enojó por el trato irrespetuoso del personal político.

Selva, el segundo asesor militar de más alto rango del presidente, es ampliamente conocido por su profundo conocimiento en temas militares y de seguridad internacional, sus habilidades en la cabina como el piloto más veterano en el ejército de EE.UU. y su actitud calmada. Los oficiales superiores se encuentran entre los más disciplinados y están entrenados para no perder la calma frente a un grupo.

Una cuestión de respeto

Pero la semana pasada, en una reunión del personal del NSC sobre opciones para lidiar con la crisis en Venezuela, Selva se cansó después de haber sido interrumpido repetidamente por un miembro del personal y habló respecto a lo que él sentía que era una falta de respeto, según varios funcionarios

El general de cuatro estrellas golpeó su mesa contra la mesa en señal de objeción, profundamente disgustado por la forma en que el miembro del personal lo estaba tratando a él y a otros alrededor de la mesa, según un oficial de defensa de alto rango directamente familiarizado con el encuentro y un segundo oficial de defensa.

El tema no era la discusión de opciones para Venezuela, dijeron las fuentes. El papel del Pentágono, como siempre, es establecer los beneficios y riesgos de la acción militar. “El problema es el comportamiento de un empleado y (cómo) se estaba dirigiendo”, dijo el alto funcionario de defensa.

El diario The Washington Post fue el primero en reportar el incidente. Según los funcionarios de la defensa, el empleado involucrado era Mauricio Claver-Carone, el director del hemisferio occidental del NSC. Poco después del incidente se levantó la sesión.

Nicole Gaouette, Barbara Starr, Betsy Klein y Jennifer Hansler de CNN contribuyeron a este informe.