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Venezuela

El modelo nicaragüense

Por Carlos A. Montaner

Nota del editor: Carlos Alberto Montaner es escritor y analista político de CNN. Sus columnas se publican en decenas de diarios de España, Estados Unidos y América Latina. Montaner es, además, vicepresidente de la Internacional Liberal.

(CNN Español) — Primero, el disclaimer. Soy un cubano exiliado que condena las dictaduras de izquierda y de derecha.

Supongo que, por sugerencia de Estados Unidos, aunque no se mencione, el Grupo de Lima invitará al régimen cubano a participar en las conversaciones para solucionar la crisis venezolana y lograr que Maduro salga del país. Eso, seguramente, quiere decir que Washington y La Habana hablan por canales no oficiales, algo perfectamente razonable entre países adversarios.

Pero también quiere decir que los participantes en el Grupo de Lima no conocen al gobierno cubano.

Lo único que al régimen cubano le interesa es que se mantenga el acuerdo de médicos por petróleo, aunque el desenlace de la crisis le cueste el puesto a Nicolás Maduro.

A fin de cuentas, opino que hoy el hombre de Cuba en Venezuela es el general Vladimir Padrino López y no Nicolás Maduro.

¿Cómo puede la dictadura cubana lograr sus propósitos?

Supongo que proponiendo “el modelo nicaragüense”. En 1990, el líder cubano Fidel Castro no estuvo de acuerdo en que los sandinistas participaran en unas elecciones sin trampas, pero, cuando perdieron, aconsejaron que se aferrasen al control de las Fuerzas Armadas.

Yo estaba con Violeta Chamorro la noche en que fue a desmantelar el Ejército Sandinista. No pudo hacerlo porque Estados Unidos no la respaldó y el general Humberto Ortega (hermano de Daniel Ortega) se lo impidió con amenazas.

Treinta años después ahí está Daniel Ortega y hay otra crisis en Nicaragua.

Espero que los venezolanos y los demócratas del Grupo de Lima no tomen en cuenta las sugerencias cubanas cuando pidan que se mantenga la misma estructura castrense y apuesten por el general Vladimir Padrino López, hoy ministro de Defensa de Venezuela.

Sería como poner al gato a organizar una fiesta de ratones.