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China

La última ronda de negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China termina sin acuerdo

Por Kevin Liptak, Kaitlan Collins

(CNN) — Los negociadores estadounidenses y chinos completaron otra ronda de negociaciones comerciales el viernes por la mañana después de que el esfuerzo de último minuto para evitar nuevos aranceles sobre los productos chinos no lograra un gran avance.

Sin un compromiso, los aranceles aumentaron 200.000 millones en las exportaciones chinas a la medianoche. Hubo escaso optimismo dentro del gobierno de que las continuas conversaciones del viernes darían lugar a que se redujeran los aranceles, y el presidente Donald Trump se jactó en Twitter de que los nuevos movimientos beneficiarían a Estados Unidos.

«Los aranceles harán que nuestro país sea MUCHO MÁS FUERTE, no más débil. ¡Solo siéntate y observa!», escribió. «Mientras tanto, China no debe renegociar los acuerdos con Estados Unidos en el último minuto».

Al permitir que los nuevos aranceles surtan efecto, Trump está descartando las advertencias de las empresas y los aliados republicanos de que los nuevos aranceles podrían amenazar el crecimiento económico de Estados Unidos, el mismo crecimiento en el que confía para impulsar su próxima apuesta de reelección.

Un día antes, el presidente no mostró reparos en la movida, lo que ha preocupado a las empresas e inversores. En cambio, dijo que estaba dispuesto a ir aún más lejos, amenazando con imponer aranceles en casi todos los productos chinos. Y señaló que el viernes usaría su postura de negociación de línea dura como un punto de conversación político, afirmando en Twitter que los rivales demócratas potenciales se habrían derrumbado en una situación similar.

Las conversaciones del jueves por la noche entre los negociadores chinos encabezados por el viceprimer ministro, Liu He, y un equipo estadounidense encabezado por el representante de Comercio, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, no superaron las principales diferencias que han surgido recientemente entre las dos partes. Los equipos se reunieron durante aproximadamente 90 minutos, seguidos de una cena en un club privado cerca de la Casa Blanca.

La Casa Blanca dijo que Mnuchin y Lighthizer informaron a Trump sobre las conversaciones en las horas previas a la entrada en vigencia de las tarifas.

Incluso hace una semana, los altos funcionarios del gobierno parecían optimistas sobre las posibilidades de que pronto se llegaría a un acuerdo con China. Pero el retroceso por parte de los chinos y un Trump envalentonado ha frenado el optimismo, y el miércoles y el jueves el presidente ya parecía haber descartado las posibilidades de un gran progreso.

Las prospectivas de Dow apuntaban a una apertura más baja el viernes después de que Estados Unidos introdujera aranceles adicionales a las importaciones chinas. Aún así, los inversionistas parecían confiados en que podría llegar a un acuerdo y las acciones globales se recuperaron de sus pérdidas anteriores en la semana. Las acciones asiáticas cerraron al alza, con el Índice Compuesto de Shanghai subiendo un 3,1%.

Los funcionarios de EE.UU. lo consideraron una buena señal de que las conversaciones con los chinos continuarían por un segundo día. Si bien las conversaciones con Liu no fueron tensas, tampoco inspiraron confianza en que se alcanzaría un acuerdo cuando las delegaciones volvieran a reunirse a las 9 a.m. hora del Este.

Esas conversaciones se prolongaron aproximadamente dos horas antes de que las delegaciones salieran por separado.

Funcionarios de EE.UU. culpan al presidente chino, Xi Jinping, quien dice que perdió la voluntad política para realizar las reformas económicas en las que Estados Unidos insiste como parte del acuerdo. En las conversaciones del jueves por la noche, Liu esencialmente le dijo a sus homólogos que los dos líderes tendrían que resolver estas diferencias por sí mismos, y que él solo podría llegar tan lejos como lo permita Beijing, según una persona familiarizada con las discusiones.

Los funcionarios dijeron que actualmente no hay una llamada programada entre Trump y Xi, aunque el mismo Trump dijo el jueves que probablemente hablaría pronto por teléfono con Xi sobre el asunto comercial.

El progreso hacia un acuerdo se descarriló la semana pasada luego de una ronda de conversaciones en Beijing. Mientras los funcionarios estadounidenses abandonaban confiados la capital china, más tarde se sorprendieron con las nuevas demandas chinas que Estados Unidos caracterizó como un retroceso en los compromisos acordados.

Eso incluía las promesas de China de codificar en cambios legales ciertas prácticas económicas, un aspecto del acuerdo que los funcionarios de Estados Unidos creían que estaba resuelto, pero que los funcionarios chinos objetaron.

Trump, quien llamó a Xi un amigo cercano, dijo el jueves que recibió una carta de su contraparte abogando por continuar las conversaciones.

«Trabajemos juntos, veamos si podemos hacer algo», dijo Trump sobre el mensaje de Xi.

En la carta a Trump, Xi expresó optimismo de que se podría llegar a un acuerdo, pero enfatizó que debe haber concesiones iguales en ambos lados, según una persona familiarizada con el documento. Los funcionarios estadounidenses han interpretado que eso significa una desgravación arancelaria, algo que Trump ha dicho que no hará.

Los funcionarios del gobierno dijeron que esperan que los chinos respondan al aumento arancelario que entró en vigencia a la medianoche de los próximos días.

«Mientras tanto, continuaremos negociando con China con la esperanza de que no vuelvan a intentar rehacer el trato». Trump tuiteó este viernes por la mañana, señalando que las conversaciones habían sido «agradables». Añadió que no hay «absolutamente ninguna necesidad de apresurarse».

Además de lo que sus colaboradores han dicho en privado, Trump también señala que no es probable que surja un acuerdo de esta ronda de conversaciones.

Tuiteó: «Los aranceles traerán MUCHA MÁS riqueza a nuestro país que incluso un acuerdo fenomenal del tipo tradicional. Además, es mucho más fácil y rápido de hacer».

Aunque los funcionarios estadounidenses creen que tienen la ventaja, creyendo que la economía estadounidense es más fuerte que la china, apretar a China con aranceles no es una política sostenible a largo plazo, admitió un funcionario.

En este momento, no hay planes establecidos para que Trump se reúna con Liu cuando esté en Washington esta semana, según funcionarios de EE.UU. Trump se reunió con Liu durante sus pasadas visitas a Washington, ya que las dos partes parecían estar más cerca de un acuerdo. Pero con ambos lados endureciendo su postura de negociación, la Casa Blanca decidió esta semana que las conversaciones no deberían incluir a Trump en esta ocasión.

Sin embargo, eso podría cambiar si las discusiones de esta semana resultan fructíferas. Si Trump se reúne con Liu, sería una señal de que las conversaciones están progresando, dijeron los funcionarios. La decisión probablemente se tome en el último minuto.