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Asia

Padre de niña asesinada, de 10 años, dice que fue violada y le lanzaron ácido

Por Sophia Saifi, Julia Hollingsworth

Islamabad, Pakistán (CNN) — El asesinato de una niña pakistaní de 10 años, que presuntamente fue violada, ha provocado indignación pública en el país del centro de Asia, con policías cuestionados por inacción y autoridades acusadas de no proteger a los niños.

El cuerpo de Farishta Mohmand fue hallado en los bosques cercanos a su casa en la capital, Islamabad, cinco días después de que su padre denunciara su desaparición.

Gul Nabi informó al respecto la noche en que desapareció, pero la Policía dijo este martes que los agentes esperaron cuatro días para presentar el informe de una persona desaparecida. Detalló que cuando hizo la denuncia, la Policía le dijo que ella probablemente se había escapado con alguien.

El cuerpo de su hija mostraba signos de violación y tortura, dijo Gul Nabi a CNN.

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“El cuerpo estaba en malas condiciones, se sentía como si alguien le hubiera arrojado ácido”, dijo.

La muerte de Farishta se ha convertido en un claro ejemplo en un país donde existe una violencia generalizada contra los niños y las mujeres. Muchos han visto el retraso de la acción policial como prueba de la discriminación institucionalizada de género.

A principios de esta semana, los hashtags #FarishtaMohmand y #JusticeForFarishta se convirtieron en los principales términos en el Twitter pakistaní, y muchos usuarios pidieron la renuncia de los policía responsables de manejar el caso.

Manifestantes paquistaníes llevan pancartas durante una protesta contra la violación y el asesinato de un niño en Lahore, el 11 de enero de 2018.

Con la ira que continúa creciendo, el ministro del Interior, Ejaz Shah, ordenó una investigación sobre el caso este martes.

El inspector general de Policía de Islamabad suspendió al comisario de la oficina de  Shahzad Town, un distrito de Islamabad donde el padre de Farishta reportó la desaparición.

El martes por la noche, la Policía dijo que había arrestado a tres personas, incluido un pariente de 14 años, quien es el principal sospechoso.

“Una sociedad cada vez más brutal”

La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán dijo que el último caso tenía un “parecido escalofriante” con el asesinato, en 2018, de Zainab Ansari, de siete años, cuyo cuerpo fue hallado tirado en un montón de basura en la provincia oriental de Punjab.

Tras la muerte de Zainab, los manifestantes salieron a las calles quejándose de que las autoridades no estaban protegiendo a sus hijos después de una serie de asesinatos similares.

Un hombre llamado Imran Ali fue arrestado por su muerte y fue ahorcado en octubre pasado luego de ser declarado culpable de asesinato, violación, secuestro y sodomía de un menor.

Manifestantes entonan consignas durante una protesta después de que una niña fue violada y asesinada en Karachi, el 13 de enero de 2018.

El presidente de la Comisión de Derechos, Mehdi Hasan, dijo que la muerte de Farishta sugiere que Pakistán se está convirtiendo en “una sociedad cada vez más brutal en la que los niños son maltratados y descartados a su antojo”.

“Es fundamental que se apliquen mecanismos más fuertes y vigilantes para proteger a los niños pequeños, y en particular a las niñas, que se encuentran entre los miembros más vulnerables de nuestra sociedad”, dijo Hasan. “Ninguna sociedad puede permitirse ser tan insensible en lo que concierne a sus hijos”.

Incremento en los informes de abuso infantil

Los informes de abuso infantil en Pakistán están en aumento.

Más de 3.830 casos de maltrato infantil se registraron en los periódicos en 2018, un aumento del 11% respecto al año anterior, según una ONG pakistaní llamada Sahil, que hace campaña contra el abuso sexual infantil.

Un 55% de las víctimas eran niñas. Los delitos denunciados contra los niños más comunes fueron el secuestro, la sodomía y la violación.

La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán dijo en su informe anual que el país no había protegido a los niños, “con casi todos sus derechos y libertades fundamentales infringidos o en grave riesgo de violación”. Muy pocas víctimas de violencia física o sexual recibieron protección, asesoramiento o servicios legales.

Mumtaz Gohar, coordinador principal de un grupo llamado Child Right’s Movement Pakistan, dijo que la muerte de Farishta fue uno de los raros casos que apareció en las redes sociales. La mayoría nunca recibió atención pública.

“Me temo que en este caso, después de uno o dos días, nuestra atención se desviará”, dijo Gohar.

Sophia Saifi, de CNN, informó desde Islamabad; Julia Hollingsworth, desde Hong Kong. El periodista Adeel Raja contribuyó en este reporte desde Islamabad.