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11 de septiembre de 2001

11S

Cómo puede Mitch McConnell honrar finalmente a Luis Álvarez

Por Dean Obeidallah

Nota del Editor: Dean Obeidallah, abogado, es presentador del programa “The Dean Obeidallah Show” y columnista para The Daily mail y The Daily Beast. Síguelo en @DeanObeidallah. Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor.

(CNN) — “Todos ustedes dijeron que nunca lo olvidarían. Bueno, estoy aquí para asegurarme de que no lo hagan”, declaró un débil Luis Álvarez, exdetective del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York y socorrista del 11S.

El pasado 11 de junio, Álvarez estaba dando testimonio ante la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes para defender la financiación continua de la atención de salud para quienes se han enfermado después de trabajar en la zona cero. Días después, Álvarez siguió promoviendo esta causa como le dijo a un medio de Nueva York: “mi objetivo final, mi legado, es que se apruebe este proyecto de ley para que los socorristas tengan la cobertura que necesitan”.

Álvarez murió el sábado en cuidados paliativos a la edad de 53 años por un cáncer ligado con su trabajo en la zona cero. Por lo tanto, es hora de que el Congreso –y en especial el líder republicano de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell– honren a Álvarez financiando permanentemente el Fondo compensatorio para las víctimas del 11S, los socorristas y las demás personas que están luchando contra enfermedades, después de haber trabajado en la zona cero.

Si bien han pasado casi 18 años desde ese fatídico día, muchos socorristas siguen sufriendo -y peor aún, alguno de ellos, como Álvarez-mueren a raíz de sus enfermedades. Los bomberos, policías, paramédicos y otros, entre ellos los obreros que trabajaron en la zona cero después de los ataques del 11S, estuvieron expuestos a “materiales pulverizados” cargados de cemento, asbesto, plomo, fibra de vidrio y otras sustancias químicas tóxicas.

¿El resultado? Según el Programa de Salud del World Trade Center de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, más de 30.000 de las personas que trabajaron en el lugar tuvieron enfermedades respiratorias o digestivas. De ellos, han muerto 705. Y casi 9.000 socorristas tuvieron cáncer, de los cuales 600 han muerto hasta el momento. Suena impresionante la predicción de los expertos de que morirán más estadounidenses por las enfermedades contraídas mientras trabajaban en la zona cero que los casi 3.000 que fallecieron el 11S.

Sin embargo, a pesar del heroísmo y la valentía de los incontables hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas el 11S, que buscaron cuerpos en los días siguientes y trabajaron en la zona cero, los fondos para tratar sus dolencias están en riesgo. En febrero, el administrador del fondo del 11S anunció que se estaba quedando sin fondos federales y, en consecuencia, iba a ser necesario que recortar los pagos futuros de atención médica de un 50% a un 70%.

Esto llevó a Álvarez, al expresentador del Daily Show Jon Stewart y a otros a testificar ante la Comisión Judicial, reclamando que se garantice la financiación hasta el 2090. Allí, Álvarez fue ovacionado de pie por sus palabras, y al día siguiente la Comisión Judicial aprobó la medida por unanimidad. Se espera que sea aprobada sin dificultad por la Cámara bajo el control demócrata, cuando sea sometida a votación en el pleno.

Pero las cosas no están tan claras en el Senado controlado por los republicanos, gracias a McConnell. Como dijera Jon Stewart después de que el proyecto se aprobara en la comisión de la Cámara, McConnell “siempre ha esperado hasta el último minuto y solo después de intenso cabildeo y exposición pública se ha dignado siquiera a tomar cartas en el asunto.” (En respuesta, McConnell respondió: “siempre he trabajado al respecto en el pasado de modo compasivo y asumo que lo haremos una vez más.)

Este martes pasado, McConnell se reunió con un grupo de policías y bomberos retirados. Le dieron al líder por la mayoría la insignia del detective Álvarez, mientras Álvarez luchaba por su vida en una institución de cuidados paliativos. En la reunión, McConnell finalmente acordó someter a voto la extensión propuesta, pero sin fijar fecha, diciendo: “queremos tratar de ocuparnos (de la legislación) antes del receso de agosto”.

Y como informó el New York Daily News, McConnell le dijo al grupo que se rehusaba a prometer que el proyecto de ley que él llevaría al Senado iba a ser tan generoso como el proyecto de ley de la Cámara. También se negó a comprometerse a proponer una votación simple, a favor o en contra de la propuesta, como lo reclamaban los activistas.

Pero McConnell no debería haber dicho ninguna de esas cosas. Primero, simplemente no debería “tratar de” someter esto a votación. Solo él controla el cronograma del Senado, por lo que debería garantizar que será votada en julio.

En segundo lugar, el no comprometerse a hacer una votación simple para este proyecto de ley indica que, probablemente, McConnell está contemplando hacer política con la medida de financiación, posiblemente incorporándola a un proyecto que los demócratas no querrán apoyar. McConnell fue acusado por sus críticos de hacer eso en el 2015, cuando intentó ligar el proyecto de ley de financiación a las víctimas del 11S con la finalización de una prohibición de cuatro décadas de duración a las exportaciones petroleras, una acusación que McConnell niega.

Y la posible negativa de McConnell a aprobar el proyecto de ley de la Cámara porque podría costar demasiado es indignante. El enorme recorte fiscal de Trump y del partido republicano en el 2017 -que rebajó la tasa corporativa y principalmente ayudó a los pudientes-agregará 1,9 billones a nuestro déficit en la próxima década, según la Oficina Presupuestaria del Congreso. En contraste, los fondos para las víctimas del 11S en el 2015 fueron de US$ 7.300 millones, de los cuales ya se gastó poco más de US$ 5.000 millones. (El Congreso sigue esperando una proyección de la Oficina Presupuestaria sobre futuros costos del fondo.)

En una palabra: McConnell no debería hacer política con la atención a la salud de quienes trabajaron en la zona cero. En cambio, debería honrar a Álvarez realizando una votación simple de la versión proveniente de la Cámara del proyecto de ley de financiación en julio. Menos que eso es un insulto a todos los que han muerto o que siguen luchando contra afecciones médicas causadas por su valiente trabajo.