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Fútbol

Igualdad salarial: ¿qué es exactamente lo que exige la selección femenina de EE.UU.? Esto es lo que debes saber

Por Eliott C. McLaughlin

(CNN) — Una vez finalizada la Copa del Mundo, la selección femenina de EE. UU. tiene de frente una verdadera batalla.

Cuando las mujeres estadounidenses quedaron invictas en el campeonato de 2019, coronando su impecable torneo el domingo con una victoria de 2-0 sobre Holanda, era difícil no darse cuenta de que ellas estaban jugando por algo más grande que un trofeo.

Olvídense del escándalo que se hizo por la supuesta arrogancia del equipo o por la celebración de Alex Morgan que molestó a los ingleses y concéntrense en el mensaje que las yanquis querían enviar al mundo: merecen el mismo pago que sus contrapartes masculinas.

(Photo by Alex Grimm/Getty Images)

Meses antes del inicio del torneo, Morgan, Carli Lloyd, Megan Rapinoe y Becky Sauerbrunn presentaron una demanda contra la Federación de Fútbol de Estados Unidos, alegando que merecen que se les pague lo que reciben los jugadores de la selección masculina por sus actuaciones internacionales.

En un caso hipotético citado en la demanda, si el equipo de mujeres y el de hombres ganaran 20 juegos consecutivos en una temporada, las mujeres obtendrían el 38% de lo que recibirían los hombres.

“En este momento de tremendo orgullo para Estados Unidos, la triste ecuación sigue siendo muy clara, y los estadounidenses ya no lo tolerarán”, dijo Molly Levinson, portavoz de las jugadoras, después de la victoria del domingo. “Estas atletas generan más ingresos y obtienen mayores índices de televisión, pero reciben un pago menor simplemente porque son mujeres. Es hora de que la federación corrija esta disparidad de una vez por todas”.

La federación rechazó la reclamación en mayo con el argumento de que la disparidad es producto de decisiones comerciales y no de un intento por discriminar, informaron Sports Illustrated y otros medios de comunicación. La federación dijo también que hombres y mujeres están sujetos a diferentes acuerdos de negociación colectiva, que no se hacen públicos.

Aparte de la inevitable discusión política en cualquier debate de este tipo, el tema es confuso porque el fútbol opera con un modelo de ingresos muy diferente al de la mayoría de los deportes estadounidenses, lo que genera informes confusos de los medios sobre el litigio.

Esto es lo que necesitas saber acerca de la demanda:

Comenzó con un reclamo laboral

En 2016, el grupo de cuatro jugadoras presentó una queja por discriminación ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) — sí, el mismo organismo que tiene carteles de discriminación en cualquier empresa estadounidense– alegando que la federación les pagó menos únicamente por razón de su género.

En febrero, la EEOC les notificó su derecho a demandar, que ejercieron el mes siguiente, alegando “discriminación institucional de género”.

Aunque la demanda contempla a las 4 jugadoras y a 24 de sus compañeras de equipo como demandantes, también busca incluir a cualquiera que haya jugado para el equipo desde el 4 de febrero de 2015, cuatro días antes de que la selección jugara su primer partido de preparación para el Mundial 2015.

Siguiente parada, la mediación

La demanda de 25 páginas presentada en el Tribunal de Distrito de EE. UU. para la división oeste del centro de California describe la lista de demandas: certificación de acción de clase, pago retroactivo, intereses, pago anticipado, daños, honorarios de abogados y una orden judicial permanente que evite que la federación se involucre en prácticas discriminatorias en el futuro.

Sin embargo, las mujeres deben tratar primero de resolver las cosas con la federación. Acordaron entrar en mediación con su empleador después de la final de la Copa del Mundo del domingo.

Rendimiento y pago a nivel internacional

El problema ha producido una tergiversación de los reclamos, en gran parte debido a un modelo de ingresos y salarios que difiere mucho de la mayoría de los deportes estadounidenses.

Estos son algunos de los temas que NO están en la mesa (y sus razones):

  • El alto precio que el club inglés Chelsea pagó por el jugador estadounidense Christian Pulisic (porque las transferencias generalmente se pagan entre dos equipos, y el equipo que adquiere al jugador luego tiene que negociar el salario).
  • Los asombrosos salarios anuales de los hombres (debido a que la mayor parte de ese dinero, en la mayoría de los casos, proviene del club en el que juega, no de su selección).
  • El dinero que la FIFA asigna tanto a las selecciones masculinas ganadoras frente a lo que destina a las selecciones femeninas en el Mundial (porque esas cifras, como las carreras de caballos o el golf, son sumas predeterminadas anunciadas antes de la competencia y varían según los ingresos proyectados).

La demanda de las mujeres estadounidenses se enfoca únicamente en el dinero y los recursos que las jugadoras de la selección reciben de la federación estadounidense por representar a su país a nivel internacional.

En resumen, las mujeres dicen que han exhibido la misma habilidad y esfuerzo que los hombres, a veces incluso jugando más partidos y generando más dinero, y tuvieron un mucho mejor desempeño en el ámbito internacional, pero recibieron solo una fracción del salario.

Más detalles, por favor

Con la victoria del domingo, la selección femenina conquistó su cuarto título de la Copa del Mundo desde que comenzó el torneo en 1991. Los hombres nunca han ganado un Mundial y ni siquiera se clasificaron para el torneo de 2018 en Rusia. Las mujeres también tienen cuatro medallas de oro olímpicas. ¿Los hombres? Ni una.

Las mujeres, que han sido primeras del mundo durante la mayor parte de los últimos 11 años, también afirman tener mejores índices de televisión, un factor clave en las cifras de ingresos. De acuerdo con la demanda, el partido de fútbol más visto en la historia de Estados Unidos fue la final del Mundial Femenino de 2015. La final del domingo, según Fox, fue el segundo.

A pesar de estos éxitos, dice la demanda, existe gran disparidad en el pago de hombres y mujeres. Bajo un modelo anterior, a los hombres se les pagaba entre 6.250 y 17.625 dólares por juego, dependiendo de su oponente y el resultado, mientras que la federación proponía pagarles a las mujeres solo si vencían a uno de los mejores equipos del mundo.

Un análisis incluido en la demanda afirma que si los equipos de hombres y mujeres jugaran y ganaran 20 amistosos en un año, las mujeres obtendrían un máximo de 99.000 dólares, mientras que los hombres ganarían, en promedio, 263.320 dólares.

Cuando se trata del Mundial, la estructura salarial es “tan dispareja” que los hombres, en 2014, recibieron 5,4 millones de dólares en bonos por desempeño, a pesar de perder en octavos de final, mientras que las mujeres, al año siguiente, recibieron 1,7 millones de dólares de forma colectiva por conquistar el torneo, dice la demanda.

Pero hay más

Mientras que el salario ha sido un tema central, hay otros asuntos en juego.

Entre 2014 y 2017, las mujeres dicen que se vieron obligadas a jugar en superficies artificiales (en lugar de césped natural, que es más seguro) durante 12 de sus 62 partidos en casa, en comparación con los hombres, que disputaron solo un juego en superficie artificial. En tres ocasiones, según la demanda, la federación instaló césped natural sobre superficies artificiales para los hombres, a pesar de que las mujeres tenían que jugar en el césped artificial en los mismos estadios.

La federación también está acusada de hacer viajar a los hombres en vuelos chárter en 17 ocasiones en 2017, pero ni una sola vez a las mujeres, dice la demanda.

La demanda también acusa a la federación de cobrar menos a los fanáticos por asistir a los partidos de mujeres y no dedicar grandes recursos de mercadotecnia a los juegos femeninos, lo que resulta en una “depresión de ingresos fabricada por la federación, que luego se usa como pretexto para una menor compensación”.

¿Qué dice la federación?

Un representante de la federación estadounidense no identificado es citado en la demanda alegando que “las realidades del mercado son tales que las mujeres no merecen que se les pague por igual a los hombres”.

En respuesta, el sindicato que representa a las mujeres propuso un modelo de reparto de ingresos según el cual las jugadoras recibirían un salario más alto en los años en los que generaran más ingresos que los hombres, pero, según la demanda, la federación “rechazó categóricamente este modelo”.

El presidente de la federación, Carlos Cordeiro, escribió una carta abierta a principios de este año diciendo que estaba sorprendido por la demanda y que la federación estaba haciendo un gran esfuerzo para expandir y cultivar el apoyo al fútbol femenino, incluida la contratación de personal, la obtención de vuelos charter, la organización de torneos internacionales y la inversión en programas juveniles y en una academia de desarrollo.

En abril de 2017, escribió el directivo, la federación firmó un acuerdo de negociación colectiva con las mujeres, garantizando su solicitudes respecto al salario y las prestaciones. Las jugadoras no expresaron ninguna inquietud sobre el acuerdo, dijo.

“US Soccer considera que todas las atletas merecen un pago justo y equitativo, y nos esforzamos por cumplir con este valor central en todo momento”, escribió Cordeiro.