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Colombia

Santrich y la destrucción de las FARC

Por Carlos A. Montaner

Nota del editor: Carlos Alberto Montaner es escritor y analista político de CNN. Sus columnas se publican en decenas de diarios de España, Estados Unidos y América Latina. Montaner es, además, vicepresidente de la Internacional Liberal. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

(CNN Español) — “Jesús Santrich”, como parece, huyó de Colombia. Santrich es el alias de Zeuxis Pausias Hernández Solarte. Otro que está en paradero desconocido es “Iván Márquez”, su jefe en las FARC. El verdadero nombre de Márquez es Luciano Marín Arango. Han surgido rumores que indican que ambos estarían en Venezuela.
Santrich estaba detenido, pero un tribunal especial de justicia lo puso en libertad. Lo acusaban de tratar de introducir 10 toneladas de cocaína en Estados Unidos después de haberse pactado la paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. La defensa de Santrich ha negado las acusaciones.

El testigo estrella de la DEA en este caso era un sobrino de “Iván Márquez” llamado Marlon Marín, que había negociado la venta de la cocaína al Cártel de Sinaloa.

Mi opinión es que la fuga de estos dos presuntos narcoguerrilleros es el comienzo del fin del plan de paz forjado por el gobierno de Juan Manuel Santos. Tal vez fue una ingenuidad suponer que unos personajes que llevaban décadas viviendo al margen de la ley podían asimilarse a una sociedad guiada por otros valores y principios.

Además, existía la fuente enorme de riqueza fácil que significaba el narcotráfico para muchos de los exguerrilleros. No es nada sencillo renunciar a ese río de dólares mal habidos. Tenían acceso a los sembradíos, a los laboratorios clandestinos y a los cárteles que distribuían la droga. Lo hicieron durante décadas. ¿Por qué iban a renunciar a esos ingresos?

Sin embargo, tras la desmovilización, no creo que puedan reorganizar a las FARC como un ejército irregular dotado de un carácter político, aunque estuviera dedicado al delito, como sucedía hasta 2016. A partir de ahora, podrían convertirse en una banda de narcotraficantes más. Otro cártel de drogas a la espera de ser liquidados por la policía. Triste final.