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Guerra comercial EE.UU.-China

Guerra comercial

Estados Unidos y China podrían encaminarse a una guerra de divisas

Por Julia Horowitz

(CNN Business) — Es posible que China haya disparado el primer tiro de una guerra de divisas con Estados Unidos.

Por primera vez en más de una década, Beijing dejó que el yuan se debilitara más allá del nivel simbólicamente importante de 7 unidades por dólar el lunes.

El banco central chino dijo que la medida refleja principalmente la preocupación del mercado por el “proteccionismo comercial y los nuevos aranceles a China”. El presidente Donald Trump intensificó la guerra comercial la semana pasada al anunciar que Estados Unidos impondría aranceles a casi todas las exportaciones chinas a partir de septiembre.

Pero al permitir que el yuan caiga, Beijing está enviando una señal inequívoca: está preparado para desplegar su moneda como arma en la guerra comercial con Washington.

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“El hecho de que ahora hayan dejado de defender la tasa de 7 (unidades) por el dólar sugiere que casi han abandonado las esperanzas de un acuerdo comercial con Estados Unidos”, dijo Julian Evans-Pritchard, economista especialista en China  de Capital Economics.

Mucho ahora depende de la respuesta de Estados Unidos. Las guerras de divisas, en las que los países quedan atrapados en un ciclo de devaluaciones, golpean tanto a los consumidores como a las empresas, lo que provoca la inflación y hace que los precios de los activos caigan en picado.

“El debate sobre la intervención [monetaria] de Estados Unidos se calentará significativamente”, dijo Kit Juckes, estratega de Societe Generale.

El factor Trump

Trump rápidamente demostró que está prestando atención. En Twitter, calificó la devaluación como “una gran violación”.

A pesar de la evidencia de lo contrario en los últimos años, Trump ha seguido quejándose de que China devalúa su moneda para hacer que el país sea más competitivo. La pregunta es qué hará ahora.

En las últimas semanas, Trump ha insistido en que una intervención monetaria no está fuera de la mesa. En julio, refutó una afirmación de su principal asesor económico, Larry Kudlow, de que la Casa Blanca había “descartado” la acción directa para debilitar al dólar.

“No dije que no iba a hacer algo”, dijo Trump a los periodistas.

Tomar medidas para hacer caer el dólar estadounidense sería una ruptura notable de la política reciente y tendría consecuencias de largo alcance tanto en el país como en el extranjero.

Una moneda más débil puede impulsar las exportaciones, pero también hace que las importaciones sean más caras, lo que puede causar inflación y afectar el gasto. Los precios más altos podrían obligar al banco central a subir las tasas de interés, lo que afectaría el crecimiento económico.

Este patrón podría extenderse a nivel mundial si otros países deciden tomar represalias. La devaluación también inyecta volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros, ya que hace que el valor de los activos de la propiedad a las acciones disminuya.

“Tienes balances que comienzan a verse muy, muy mal”, dijo Miguel Chanco, economista senior de Asia en Pantheon Macroeconomics.

Para debilitar al dólar, la administración Trump podría anunciar formalmente el fin de la fuerte política del dólar introducida en 1995 bajo el expresidente Bill Clinton. Trump también podría ordenar al Departamento del Tesoro que trabaje con el Banco de la Reserva Federal de Nueva York para vender dólares en un esfuerzo por reducir su valor.

Chanco no cree que el presidente esté allí todavía, pero espera que continúen las difíciles conversaciones de la Casa Blanca.

Decisión de alto riesgo

La decisión de dejar caer el yuan se tomó en Beijing, un hecho que podría complicar aún más las conversaciones comerciales y hacer que un acuerdo sea aún más difícil de alcanzar.

El yuan no se comercia libremente como otras monedas importantes. Todos los días, el banco central de China establece una “banda” que limita los movimientos en el valor del yuan al 2% hacia arriba o hacia abajo.

La última vez que se permitió alcanzar 7 unidades por dólar fue durante la crisis financiera de 2008.

La depreciación de la moneda podría ayudar a China a mitigar el impacto de los nuevos aranceles estadounidenses al mantener sus exportaciones a precios asequibles en Estados Unidos. Pero la devaluación podría causar dolor en casa. Una gran caída en el yuan también podría provocar una salida de dinero de China y dañar la estabilidad económica.

China vio cómo casi US$ 680.000 millones en capital abandonaron el país en 2015, según el Instituto de Finanzas Internacionales. Esa fue la última vez que Beijing causó un susto en el mercado al devaluar su moneda.

“China probablemente ha determinado que llegar a un acuerdo con Estados Unidos es poco probable”, dijo Jason Daw, jefe de estrategia de mercados emergentes de Societe Generale. Eso le da a Beijing incentivos para “buscar un punto muerto a largo plazo”.