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Política

La realidad detrás de estos dos mapas virales (y profundamente engañosos) sobre las elecciones

Por análisis de Chris Cillizza

(CNN) – A raíz de múltiples derrotas en las urnas este martes –el fracaso casi seguro del gobernador Matt Bevin en Kentucky y la victoria de los demócratas en la Cámara y el Senado de Virginia– los republicanos, desde el mandatario Donald Trump hacia abajo en la administración han tratado de minimizar la importancia de los resultados electorales.

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Tanto que la presidenta del Partido Republicano de Arizona, Kelli Ward, llevó ese raciocinio a nuevos niveles durante la noche de este miércoles cuando presionó el botón de “enviar” con este tuit:

“¿Deberíamos considerar un sistema como el del #ColegioElectoral a nivel estatal? #Elecciones2019”

El punto al que conduce Ward –y que parece estar respaldado por estos mapas divididos en condados tanto en Virginia como en Kentucky– es que hay un predominio del rojo (color de los republicanos) sobre el azul (correspondiente a los demócratas) en estos gráficos. Y, aún así, el Partido Demócrata ganó en Virginia y parece haber derrotado a Bevin en Kentucky también. (Bevin, quien quedó detrás del demócrata Andy Beshear por poco más de 5.000 votos, está pidiendo que se revisen los resultados).

De ahí que Ward haya preguntado en su publicación si se debe considerar un sistema del tipo del Colegio Electoral. Porque si, por ejemplo, cada condado en un estado obtuviera un voto electoral (hipotéticamente), entonces, obviamente, mirando los dos mapas anteriores, los resultados serían mucho más favorables para los republicanos.

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El problema con el argumento de Ward es que, bueno, es tonto. Muy tonto.

Y es tonto por una razón muy simple: estos mapas de condados, ya sea en un solo estado o a nivel nacional, son enormemente engañosos. Lo que muestran son porciones de tierra, no el tamaño de la población ni su densidad. Entonces, si alguien ve, digamos, un condado escasamente poblado pero de gran tamaño geográfico en el este de Kentucky de color rojo frente a un condado más pequeño con una ciudad importante de color azul, la primera reacción sería: “Espera un minuto. ¡Ese condado rojo es mucho más grande!”.

Bajo esa lógica, por supuesto, Alaska sería el estado más importantes y poderoso del país. ¡Es gigante!

Estos mapas por condados se han convertido en elementos favoritos de los republicanos para compartir en sus redes sociales. El mes pasado, de hecho, Trump publicó esto:

El problema, nuevamente, es que la superficie de tierra no vota. Es la gente. Por eso, cuando se representa la población real en el país, el mapa se ve muy diferente. Esta, del dibujante Randall Munroe en su sitio web XKCD, es una descripción mucho más precisa de cómo se vieron las elecciones de 2016.

¿Se ve muy diferente, cierto?

Incluso si, por decir algo, siguiéramos la lógica de Ward –¡algo escalofriante!– e intentáramos aplicar un sistema del Colegio Electoral en la carrera por la gobernación de Kentucky, no es seguro (como ella parece creer) que el resultado sea diferente. ¡La asignación del voto electoral se basa en la población! Justamente, por eso Alaska tiene tres votos electorales y California 55.

Entonces, si asignamos votos electorales por condado en Kentucky, entonces Jefferson (ciudad de Louisville) y Fayette (ciudad de Lexington) tendrían muchos más que los condados muy rurales y poco poblados en los confines occidentales del estado.

El hecho de que el Colegio Electoral esté vinculado a la población es la razón por la que solo hemos tenido cinco ocasiones en la historia presidencial de Estados Unidos en las que el ganador del voto popular fue diferente al del voto electoral. Puede parecer más común que eso porque dos de esas cinco veces ocurrieron en las últimas dos décadas (2000 y 2016). Pero, antes de la victoria del voto popular de Al Gore (y su derrota en el Colegio Electoral) en 2000, han pasado 112 años desde la última vez que sucedió. (¡Te veo, Benjamin Harrison!)

No está claro si Ward conoce esa historia y entiende la diferencia entre las personas que votan y la superficie de tierra. Sin embargo, lo que sí es evidente es que compartir los mapas de Virginia y Kentucky por condados es muy, muy engañoso.