CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Crimen

Crimen

Plagados de ataques mortales, estos mormones están huyendo de México

Por Holly Yan

(CNN) — Sus antepasados huyeron de Estados Unidos a México para escapar de la persecución. Ahora, los miembros de una comunidad mormona sacudida por la violencia dicen que se ven obligados a abandonar sus hogares y regresar a Estados Unidos.

MIRA: México le dará el último adiós a las víctimas de la masacre de la familia LeBarón en Sonora

«No vamos a vivir a merced de estos carteles», dijo Lafe Langford, quien perdió a nueve familiares la semana pasada en un espantoso ataque en el norte de México.

Dawna Ray Langford y su hijo Trevor murieron en la masacre.

Este sábado, un convoy de 18 vehículos llenos de miembros de la familia salió de La Mora, una comunidad de mormones fundamentalistas que no es parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

«Todos nuestros corazones están dolidos, no solo con lo que perdimos, sino porque lo que ha sido un paraíso para los Langford durante 50 años se ha convertido de repente en un lugar donde la mayoría no se siente segura», dijo Kendra Lee Miller, miembro de la familia.

publicidad

«Ya sea que sea (seguro) o no, nunca volverá a ser lo mismo».

Los que se fueron buscarán refugio en Estados Unidos, dijo Langford. Dijo que se quedarán con miembros de la familia en Utah, Arizona, Dakota del Norte, Luisiana y otros estados.

El FBI ayudará a investigar la masacre que mató a nueve mormones en México

De las aproximadamente 45 casas en La Mora, menos de una docena siguen ocupadas, dijo Langford.

Él dijo que muchos de los que se han ido afirman que nunca volverán.

LEE: El FBI se unirá a la investigación de la masacre de los LeBarón

«Si no vemos una forma en que podamos vivir aquí, hemos terminado», dijo.

Habla el niño que caminó seis horas para obtener ayuda

La emboscada que mató a tres madres y seis niños también dejó a varios niños sobrevivientes para lidiar con una vida de traumas.

Devin Langford, de 13 años, vio morir a su madre, Dawna Ray Langford, y a dos hermanos.

«Comenzaron a dispararnos un montón de balas rápidamente», dijo Devin a «Good Morning America» de ABC en una entrevista que se transmitió este lunes.

Devin dijo que cree que una de las balas golpeó el motor del automóvil de su madre, averiándolo mientras intentaba huir.

«El auto no funcionaba, así que solo estaba tratando de arrancar el auto tanto como pudo», dijo Devin a GMA.

Dawna Ray Langford pasó sus últimos momentos tratando de proteger a sus hijos y rezando.

MIRA: Caso LeBarón y la cooperación entre México y Estados Unidos

«Bájate ahora mismo», recordó Devin que dijo su madre. «Ella estaba tratando de orar al Señor».

Cuando las balas finalmente se detuvieron, Devin escondió a seis de sus hermanos en arbustos y los cubrió con ramas para «mantenerlos a salvo mientras buscaba ayuda», publicó Miller en Facebook.

Luego caminó 22 kilómetros a través del terreno remoto y montañoso del norte de México para buscar ayuda.

Durante esa caminata de horas, Devin le dijo a GMA que estaba abrumado por el miedo «de que hubiera alguien más tratando de dispararme o seguirme».

Una niña herida por disparos también trató de ayudar

Devin no fue el único niño que intentó salvar a otros sobrevivientes.

Al anochecer, McKenzie Langford, de 9 años, quien recibió un disparo en la muñeca, se preocupó por Devin.

«Tengo que ir a buscarlo», dijo McKenzie, según Lafe Langford.

«Tenía una bala en la muñeca, pero probablemente estaba en la mejor forma para caminar en ese momento. Y así se fue», dijo Langford a CNN.

LEE: “Sus cuerpos quedaron reducidos a cenizas”: los desgarradores mensajes familiares tras la masacre en México

«La encontramos por sus pequeñas huellas. Tomó el camino equivocado. Seis horas más tarde, vimos que sus huellas tenían un zapato, y luego un pequeño pie desnudo porque tenía que quitarse los zapatos y sus pies estaban hinchados y cubierto de ampollas cuando la encontraron a las 9:30 de la noche».

Pero McKenzie no se quejó de sus heridas.

«Lo primero que salió de su boca cuando vio a sus tíos fue: ‘Tenemos que regresar. Tenemos que regresar. Mis hermanos y hermanas están muriendo. Están sangrando, les dispararon. Tenemos que ir a rescatarlos'», dijo Langford. «Y eso es todo lo que le importaba».

Shawn Nottingham, de CNN, Flora Charner, Natalie Gallon, Gary Tuchman y Ray Sánchez contribuyeron a este informe.