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Ecuador

CIDH concluye “descoordinación y falta de prevención” en relación al secuestro y asesinato de equipo de El Comercio en Ecuador

Por Ana María Cañizares

(CNN Español) — El informe final de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH- sobre el secuestro y posterior asesinato en 2018 de tres miembros de un equipo periodístico de El Comercio, de Ecuador, fue revelado este jueves en Washington. El documento concluye que hubo descoordinación y falta de prevención frente al riesgo en la frontera colombo-ecuatoriana. No determina responsabilidades y tampoco si hubo un intento de rescate de los trabajadores.

Un año y ocho meses han transcurrido desde que el gobierno de Ecuador confirmó el asesinato del equipo periodístico del diario El Comercio, conformado por el reportero Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor.

Efraín Segarra, en manos de un grupo criminal disidente de las FARC liderado por Walter Patricio Arízala, más conocido como alias “Guacho”. Los integrantes del equipo realizaban una cobertura sobre la escalada de violencia en la frontera entre Ecuador y Colombia,
cuando fueron secuestrados el 26 de marzo de 2018 en el sector de Mataje y ejecutados días después en territorio colombiano, según menciona el informe.

El Equipo de Seguimiento Especial (ESE) designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar y recabar información alrededor del caso concluyó su misión y presentó en Washington el informe final con las observaciones, conclusiones y recomendaciones. El documento fue entregado a los familiares de las víctimas.

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Dentro de las conclusiones el equipo de la CIDH determinó:

Prevención insuficiente frente a la gravedad

– Las medidas adoptadas por el Ecuador “fueron insuficientes” para enfrentar “la evidente situación de riesgo extraordinario generado tanto por la presencia de los grupos delincuenciales armados con presencia transnacional.”

– Hubo falta de coordinación en la evaluación y aplicación de medidas en la respuesta.
– Detalla que meses antes del secuestro existió un canal de comunicación entre la Policía ecuatoriana y presuntos delegados del Frente Oliver Sinisterra que lideraba alias “Guacho” y agrega que “las autoridades ecuatorianas conocieron tempranamente la magnitud del problema” y que las medidas preventivas “no parecen haber sido ni suficientes, ni adecuadas a la gravedad de la situación”.

La baja de “Guacho” fue un obstáculo

El Equipo de Seguimiento Especial observa que la baja de alias “Guacho” en diciembre de 2018 constituye un “obstáculo para la investigación completa de los hechos”. Por ello, insiste en que “las unidades militares deben privilegiar las capturas sobre las muertes en desarrollo en operaciones militares.”

El equipo periodístico no burló los controles

El documento de la CIDH determina que el equipo periodístico llegó a la zona a realizar una cobertura “sin saltar controles” y que pidió autorización al jefe del Mando Único de San Lorenzo para entrar a Mataje, frontera con Colombia. Esa fue la última llamada que hizo el reportero Javier Ortega, cita el informe.

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Posibilidad de un canje de rehenes

El informe describe que, desde el más alto nivel político, el Estado ecuatoriano informó que había adoptado la decisión de “negociar un canje” de tres detenidos en Ecuador del grupo de alias “Guacho” a cambio de la liberación de los periodistas, pero que no fue posible precisar cuándo se adoptó esa decisión. Tampoco fue posible para el equipo precisar qué alternativas había para la liberación o si era posible una operación de rescate. Colombia descartó que se hayan llevado a cabo operativos de rescate de las víctimas, menciona la CIDH.

No establece responsabilidades

Reconoce que el informe “no tiene el objetivo de establecer responsabilidades de los Estados”, pero que “las víctimas perdieron la vida en el marco de un conflicto protagonizado por un grupo armado terrorista” y que ambos Estados deben analizar temas de prevención y protección.

No hubo tortura

De acuerdo al informe de necropsia, la CIDH menciona que Paúl, Javier y Efraín recibieron disparos en el cráneo y otras partes de sus cuerpos de espaldas al tirador con arma calibre 9 milímetros y luego fueron enterrados en fosas rodeadas por minas antipersonales. Agrega que no se hallaron signos de tortura o maltrato.

Recomendaciones:

Desclasificar información

Para la CIDH, “es indispensable desclasificar la información en poder de las Fuerzas Armadas de ambos países sobre operativos en la zona durante el secuestro, y labores de inteligencia o de investigación.” También sugiere volver a examinar la información forense de equipos de telefonía móvil y computación incautados durante los operativos relacionados al caso. Según el equipo, tanto Colombia como Ecuador “parecen no disponer” de tecnología para intervenir mensajería y considera
necesario que los estados ajusten las plataformas tecnológicas

Comisión especial y reparación

Recomienda que se designe una comisión especial que garantice independencia e imparcialidad para que las familias accedan a la información necesaria. También sugiere a los dos países que valoren la creación de mecanismos para una reparación integral a los familiares.