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Argentina

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Evo Morales pidió refugio en Argentina: ¿cuál es la diferencia con el asilo?

Por CNN Español

(CNN Español) – Exactamente un mes después de haber aterrizado en México bajo asilo político, el expresidente de Bolivia Evo Morales emprendió un nuevo viaje y atravesó prácticamente todo Sudámerica para llegar a un nuevo destino: Argentina. Allí, el canciller Felipe Solá aseguró que Morales solicitó al país el refugio, otra figura internacional de protección, y que, según adelantó, sería aprobado este mismo jueves por el Ministerio del Interior.

El uso diferenciado de los dos términos ha despertado dudas sobre lo que implica el asilo y el refugio, particularmente en el caso de Morales, que dejó Bolivia en medio de una crisis política luego de renunciar. ¿Qué dice la ley y cuál es el panorama?

El primero en señalar una distinción fue el mismo canciller Solá, quien aseguró: “La diferencia entre el asilo y el refugio es que este último está normado. En cambio, el asilo no tiene normas, no está reglamentado”, según reportó la agencia de noticias oficial Télam. Sin embargo, esto tiene sus matices.

Ahora, de manera sencilla, lo que se ha establecido en la ley es que el refugio se otorga tras un proceso delimitado y específico, con circunstancias propias y excluyentes, mientras el asilo es una condición más amplia que aparece incluso al pedir el refugio, pues las personas que lo hacen son consideradas “solicitantes de asilo”. Además, cabe destacar que la protección contra la extradición es algo que la ley garantiza en los dos casos. Es decir, que Morales no podría ser extraditado si existen “razones fundadas” para creer que están en riesgo su derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad, a no ser sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles.

Esta es la explicación completa de lo que implican el refugio y el asilo.

¿Cómo se entienden el refugio y el asilo?

El refugio cuenta con su propia norma en Argentina: la Ley General de Reconocimiento y Protección al Refugiado (o Ley 26.165) y allí está incluido superficialmente el asilo como parte del proceso bajo el que se otorga el refugio. Según se lee en la reglamentación, antes de recibir el refugio una persona es considerada “solicitante de asilo”, pues su “proceso de determinación de la condición de refugiado” aún está pendiente de resolución. El término de asilo solo aparece seis veces en toda la norma y no se especifican sus condiciones. ¿Quiere decir entonces que no hay diferencia entre asilo y refugio? No exactamente.

Como señala la abogada Catalina Magallanes en un análisis publicado en el Sistema Argentino de Información Jurídica, el país trata las dos figuras “de forma separada regulando como figura principal al refugio que posee una ley propia y dentro de ella especifica el asilo”. Y añade que si bien la ley pone los dos términos en un mismo hecho –la solicitud de asilo que da origen a la condición de refugiado–, al reglamentar el refugio específicamente pone sobre la mesa las condiciones para ser beneficiario de esta protección, mientras que el asilo queda “abierto a otras posibilidades más allá de la norma”. En otras palabras, el Estado argentino se preocupó por reglamentar y delimitar las condiciones del refugio, mientras que dejó el asilo en un plano más amplio al no concretar sus condiciones con una norma.

Algo similar ocurre con la definición de que entrega Amnistía Internacional, aunque en su caso la descripción recae sobre las personas que son protegidas por estos dos mecanismos. En el caso de los “solicitantes de asilo”, la organización señala que se trata de un “individuo que busca protección internacional. En países con procedimientos individualizados, un solicitante de asilo es alguien cuya petición aún no ha sido decidida por el país en el que lo ha presentado”. Y aclara que: no todos los solicitantes de asilo serán reconocidos en últimas como refugiados, “pero inicialmente todos los refugiados son solicitantes de asilo”. El refugiado es definido como “una persona que huyó de su país de origen y no puede o no quiere regresar debido a un temor fundado de ser perseguido por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política”. De ahí se infiere que el refugiado obtiene ese estatus tras pasar un proceso en el país en el que planea quedarse.

En la misma línea, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) explica, en síntesis, que el solicitante de asilo es quien pide que se le sea reconocida su condición de refugiado y cuya solicitud todavía no ha sido evaluada en forma definitiva. Sobre los refugiados, añade que “son personas que huyen de conflictos armados o persecución”. El ACNUR precisa que en muchos casos la situación de estas personas “es tan peligrosa e intolerable, que cruzan fronteras nacionales para buscar seguridad en países cercanos”. El reconocimiento se da “precisamente porque es demasiado peligroso para ellos el regresar a casa”.

Pero, entonces, ¿qué condiciones se necesitan para que la solicitud de refugio sea aprobada? Puede variar de país en país, aunque la mayoría se acoge a los convenios internacionales.

Las condiciones de Argentina para el refugio

La ley establece que el término de refugiado se aplicará a personas que:

1. Tengan temores fundados de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, además de estar fuera del país de su nacionalidad.

2. Huyó de su país de nacionalidad o de residencia habitual (para el caso en que no contara con nacionalidad) porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias.

Es importante destacar que tanto los que han recibido la protección de refugio como quienes la han solicitado y están en el proceso tienen la garantía de no ser devueltos a su país, ni rechazadas en la frontera del territorio, ni sancionadas por ingreso ilegal al país. De hecho, también se encuentra protegidos de la extradición, pues con solo presentar la petición para conseguir refugio se suspende cualquier decisión que la haya autorizado (en caso de que llegase a existir) y “cualquier procedimiento de extradición iniciado”.

Tanto los solicitantes de asilo como los refugiados deben cumplir una serie de obligaciones:

1. Respetar las leyes
2. Respetar a las personas, entidades, organismos públicos y privados.
3. Decir la verdad y ayudar a esclarecer los hechos invocados y los motivos personales en que se basa su solicitud.
4. Mantener el domicilio actualizado y el certificado provisorio renovado.
5. Informar su intención de viajar al exterior

La ley también establece que este derecho puede negarse en varias circunstancias:

1. Por cometer un delito contra la paz, un delito de guerra o un delito contra la humanidad
2. Por cometer un grave delito común fuera del país de refugio antes de ser admitida en él como refugiada;
3. Por cometer actos contrarios a las finalidades y principios de las Naciones Unidas.

El refugio puede quedar sin efecto en varios escenarios:

1. Cuando la persona vuelve a estar protegida por su país
2. Recobra su nacionalidad voluntariamente o adquiere una nueva.
3. Cuando vuelve voluntariamente a su país.
4. Cuando ya no puede negarse a recibir la protección de su país porque terminaron las causas por las cuales fue aceptado como refugiado.

¿Y qué pasa con las opiniones políticas?

Aunque el canciller Solá aseguró que Evo Morales no podrá inmiscuirse en la política boliviana como parte de su compromiso como refugiado, lo cierto es que la ley argentina en cuanto a las condiciones del refugio no especifica este punto ni tampoco lo prohíbe.