CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Animales

Los lobos cachorros, como los perros, también aman jugar a traer la pelota

Por Ashley Strickland

(CNN) – Cuando juegas con tu perro a lanzarle la pelota para que la traiga de vuelta, en realidad él está aprendiendo una señal social humana que lo lleva a buscar la bola. Ahora, un grupo de investigadores han observado el mismo comportamiento en lobos cachorros, lo que significa que estos animales también tienen la capacidad de entender señales de comunicación humana, según un nuevo estudio.

La capacidad de un perro para jugar a traer la pelota, así como para otras actividades con las personas, hace parte de un comportamiento aprendido que probablemente ocurrió con el tiempo después de que los humanos domesticaron perros de lobos grises hace 15.000 años. Los investigadores creen que los perros solo comenzaron a interpretar las señales humanas luego de la domesticación.

Los perros modernos difieren mucho de los lobos, no solo física y genéticamente sino también en cuanto a la conducta.

Los investigadores decidieron evaluar a 13 lobos cachorros nacidos en tres camadas diferentes. Su objetivo era determinar si estos animales exhibían los mismos comportamientos que los cachorros domesticados, lo que los ayudaría a determinar el origen de las conductas. Su estudio fue publicado este jueves en iScience, una revista de Cell Press.

  • MIRA: Este perro es el padre sustituto de un cachorro de guepardo

De manera espontánea, a tres de los pequeños lobos de 8 semanas de edad les intrigó lo suficiente la pelota que fue lanzada como para ir a buscarla y traérsela a una persona que no conocían. Era el resultado que menos esperaban los investigadores.

“Cuando vi al primer lobo cachorro traer la pelota, literalmente se me puso la piel de gallina”, relató Christina Hansen Wheat, autora del estudio en la Universidad de Estocolmo en Suecia. “Fue tan inesperado. Inmediatamente supe que esto significaba que si en los lobos existía la variación del comportamiento frente a un juego dirigido por humanos, esta conducta podría haber sido un objetivo potencial de las presiones selectivas tempranas ejercidas durante la domesticación del perro”.

Hansen Wheat estudia los efectos de la domesticación en el comportamiento. Ella y sus colegas criaron lobos cachorros y perros cachorros desde que los animales tenían 10 días de edad.

Luego, los dos tipos de caninos pasaron por una serie de pruebas. Una de ellas incluía a una persona extraña que arrojó una pelota de tenis mientras alentaba al cachorro a ir a buscarla y traerla de regreso. Ninguno de los animales en el estudio había experimentado esa actividad antes.

Las primeras dos camadas de lobos cachorros no mostraron interés en la pelota y los investigadores no esperaban que lo hicieran. Incluyeron la prueba porque se había usado para los cachorros de perros domesticados.

Pero la tercera camada de lobos cachorros corrió tras la pelota. Dos de ellos la trajeron de vuelta en dos ocasiones. Uno corrió tras la pelota y se la devolvió a la persona tres veces.

“Fue muy sorprendente que tuviéramos lobos realmente trayendo la pelota”, dijo Hansen Wheat. “No esperaba eso. No creo que ninguno de nosotros lo hiciéramos. Fue especialmente sorprendente que los lobos buscaran la pelota para una persona que nunca antes habían conocido”, añadió.

Investigaciones anteriores han demostrado que las especies domesticadas y no domesticadas seguirán los señales humanas si se les otorga una recompensa de comida, según el estudio. Pero en esos casos, los animales fueron entrenados previamente para seguir las indicaciones o conocían a la persona que realizaba el estudio.

Los investigadores reconocen que su estudio tiene una limitación por lo pequeño que es, pero les hace revaluar que la interpretación de las señales sociales humanas provenga de la domesticación. En cambio, es posible que este comportamiento pueda rastrearse antes de que los lobos fueran domesticados en perros.

“Los lobos cachorro que mostraron un comportamiento que podía ser dirigido por humanos podrían haber tenido una ventaja selectiva en las primeras etapas de la domesticación del perro”, destacó Hansen Wheat.