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Análisis

Es hora de hablar más seriamente sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de covid-19

Por Zachary Cohen

(CNN) — El suministro de carne está en riesgo. Los trabajadores agrícolas tienen miedo. Es difícil conseguir alimentos.

Los profesionales de la salud, médicos, enfermeras y todos en primera línea, son los héroes legítimos y obvios de la pandemia, pero si este episodio oscuro nos ha enseñado algo sobre la forma en que vivimos hoy, podría ser que nuestra sociedad se recuesta sobre las espaldas de muchas personas que simplemente no pueden quedarse en casa y relajarse mientras el coronavirus se propaga.

Los trabajadores de alimentos también son trabajadores de primera línea. Probablemente has visto recientemente el titular de que una de las plantas de procesamiento de cerdos más grandes del país había dejado de producir en el futuro previsible. ¿La razón? Los empleados de la planta, una operación de Smithfield, representan aproximadamente la mitad de los casos de coronavirus en Dakota del Sur.

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Cierres similares han afectado a las plantas en Pensilvania e Iowa y el director ejecutivo de Smithfield dijo que el suministro de carne del país está en riesgo.

¿Se acerca la escasez? Sí, si entramos en pánico: Ya hemos visto escasez de papel higiénico y productos de limpieza. ¿Las personas acumularán tocino en sus congeladores si temen una escasez de carne de cerdo? Por favor no. Estados Unidos no se está quedando sin carne. No es que no haya carne. Es que, en este momento, hay lagunas en la forma en que la procesamos y la llevamos a los consumidores.

A los estadounidenses se les dice que visiten los supermercados solo cuando deben hacerlo. Los trabajadores de supermercados no tienen ese lujo.

Alimentos, comida en todas partes, pero no un bocado para comer: Mantener la cadena de suministro en funcionamiento y al mismo tiempo mantener saludables a los trabajadores agrícolas y cortadores de carne, junto con empacadores y conductores de camiones y trabajadores de almacenes y almacenistas y empleados de caja, es una prioridad.

Otro problema es encontrar formas de llevar comida a los consumidores, ahora que los restaurantes, los comedores de las oficinas, las cafeterías escolares y tantos otros lugares donde la gente solía ir a comer están cerrados. La situación actual es la siguiente: los agricultores están tirando alimentos, incluida la leche, incluso a medida que las personas se desesperan cada vez más y las filas crecen en los bancos de alimentos.

MIRA: Coronavirus: el hambre de algunos empeora mientras otros tiran miles de litros de leche que no logran vender

“Es una serie de eventos en cascada que está interrumpiendo toda la cadena alimentaria”, dijo Tom Vilsack, el exgobernador de Iowa que se desempeñó como secretario de Agricultura durante la administración de Obama, en una entrevista con CNN el lunes. “Comienzas a terminar los programas de almuerzos escolares, las universidades cierran, el servicio de comida cierra, el turismo y los hoteles tienen baja ocupación y al final del día tienes que reorientar una gran cantidad del suministro total de alimentos”.

Dijo que el Gobierno necesitará gastar dinero para comprar alimentos de los productores y dárselos a los bancos de alimentos.

Los trabajadores agrícolas tienen miedo: Catherine Shoichet de CNN escribió un artículo sobre los trabajadores agrícolas, cuyos sindicatos han alertado sobre las condiciones de seguridad para los trabajadores que recogen nuestros productos.

Eso suponiendo que hay trabajadores para recoger el producto. Es probable que sean personas que ya trabajan por temor a la deportación. Ahora están trabajando por miedo a la infección. Shoichet escribe que menos personas se presentan a trabajar, temiendo por su seguridad. Aquí la historia en inglés. 

No es solo Estados Unidos: La ONU advirtió este mes que la respuesta al brote amenaza el suministro mundial de alimentos.

Jessie Yeung de CNN resumió el informe: “Los cierres de fronteras, las restricciones de movimiento y las interrupciones en las industrias de envío y aviación han dificultado la continuación de la producción de alimentos y el transporte de bienes a nivel internacional, poniendo a los países con pocas fuentes alternativas de alimentos en alto riesgo”.

También señaló que grandes corporaciones como Nestlé y Unilever han advertido sobre una crisis alimentaria y señaló que la cadena de suministro de alimentos es internacional. Estados Unidos depende de otros países para su suministro de alimentos. Otros países, a su vez, dependen de Estados Unidos. Aquí hay datos sobre las importaciones y exportaciones agrícolas del  Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés).

MIRA: Tensión en cadenas de suministros a nivel mundial a medida que refuerzan restricciones por coronavirus

Una cosa más: Recuerda que cuando el presidente Trump lanzó su guerra comercial contra China, fueron los agricultores estadounidenses los más afectados por las represalias chinas y quienes necesitaron dos rescates financieros del Gobierno de EE. UU. Todavía estaban viendo un aumento en las bancarrotas incluso antes de que el coronavirus golpeara a Estados Unidos. ¿Necesitarán un tercer rescate? Tal vez.

Incertidumbre alimentaria versus inseguridad alimentaria

En mi casa, estamos haciendo un gran esfuerzo para no ir al supermercado. Pero es difícil.

Nos unimos a un grupo CSA (agricultura apoyada por la comunidad) que entrega productos locales. Y hemos recibido algunos envíos de un mayorista local que generalmente abastece a restaurantes y ahora está haciendo recogidas en la acera en el área de Washington, DC.

Hemos ordenado mantequilla de maní de Target. (Intenta pedir mantequilla de maní en Amazon. Actualmente no está disponible.)

Es igualmente difícil programar un servicio de entrega. Y los que existen no pueden acercarse a la demanda. Intenta obtener una entrega de Amazon Fresh o Instacart. (Bueno, en realidad no lo intentes. Amazon dijo el lunes que están poniendo nuevos clientes en las listas de espera.)

Esos son lujos que pueden no estar disponibles para todos. Pero con la demanda, parece que no están disponibles para nadie. Y aún así, las personas se comportan de manera increíble.

Y eso nos lleva a la incómoda verdad de que el coronavirus ha revelado más claramente que nunca: que las dificultades se sienten desproporcionadamente en este país. Lo que describí anteriormente es la incertidumbre alimentaria, y es una experiencia nueva para muchos.

ESCUCHA: Los efectos del coronavirus en el agro: incertidumbre y pérdidas millonarias

Pero lo que millones de estadounidenses están experimentando más agudamente que nunca en este momento es la inseguridad alimentaria, gracias al aumento repentino del desempleo y el cierre de vastos sectores de la economía de Estados Unidos. Eso incluye a millones de familias necesitadas con niños que todavía esperan ver los subsidios de alimentos que fueron aprobados por el Congreso hace semanas.

Por eso se habla tanto de reabrir la economía estadounidense.

Los expertos salvarán a Trump, si él los deja

Trump pasó meses –¡años!– humillando públicamente a Jerome Powell, el exbanquero de inversiones que él mismo designó como presidente de la Reserva Federal (FED) en 2017. Los presidentes normalmente intentan mantener sus manos alejadas de las decisiones de la FED sobre las tasas de interés, pero Trump se sintió libre de criticar a Powell por una decisión de 2018 para elevar las tasas de interés, específicamente para darle a la economía un colchón en caso de desastre.

Ahora, sin embargo, Phil Mattingly de CNN informa que Powell es el que está tomando medidas extremas para ayudar a salvar la mayor parte de la economía de Estados Unidos que pueda, o al menos para evitar una repetición total de la crisis financiera de 2008.

Eso nos lleva al Dr. Anthony Fauci, quien se ha convertido en la última voz de la figura de la razón amada y que preocupa al público. Eso previsiblemente ha llevado a un esfuerzo creciente y concertado de Trump y sus aliados para socavarlo. Esto es lo más predecible en el mundo: un miembro de la administración de Trump no puede decir la verdad durante tanto tiempo sin chocar con los leales de Trump, y más evidencia del pantano tóxico del revisionismo que rodea a esta Casa Blanca.

MIRA: Covid-19 en EE.UU.: tensión entre Donald Trump y Anthony Fauci

Costa este vs. costa oeste

El gobernador demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, está teniendo un momento como líder de acero mientras su estado lidia con lo peor del brote de coronavirus. Ver la portada de Rolling Stone, por ejemplo.

Pero hay muchas razones para argumentar que sus contrapartes de la costa oeste, que actuaron antes y cuyos estados no están sufriendo tanto como Nueva York, deberían recibir más atención. Hoy, grupos de gobernadores en ambas costas formaron pactos regionales para evaluar la reapertura de sus economías.

Jonathan Martin y Adam Nagourney de The New York Times escribieron una historia muy inteligente sobre la división Este/Oeste en términos de la atención nacional. Incluye, por alguna razón, una cita de Bill Walton.