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Se está gestando una rebelión y Trump la está incitando

Por Zachary Wolf

(CNN) — Se está gestando una rebelión de covid-19 en Pensilvania, donde los condados liderados por republicanos y algunas empresas han dicho que desafiarán las órdenes restrictivas del gobernador demócrata Tom Wolf.

Wolf ha dicho que retendrá los fondos de estímulo de esos condados si ignoran sus órdenes. Tomó una estrategia escalonada para reabrir el estado y trasladó decenas de condados a una nueva fase “amarilla” más abierta. Algunos de los que todavía están en “rojo” ya no quieren esperar al estado.

El presidente Donald Trump, naturalmente, animó a los condados en Twitter este lunes y acusó a los demócratas de tratar de avanzar lentamente en la apertura para lastimarlo en noviembre. (Para Trump, siempre se trata de Trump, incluso si en realidad se trata de seguridad pública).

Así fue el tuit del presidente:

“La gran gente de Pensilvania quiere su libertad ahora, y son plenamente conscientes de lo que eso implica. Los demócratas se mueven lentamente, en todo Estados Unidos, con fines políticos. Esperarían hasta el 3 de noviembre si fuera por ellos. No jueguen a la política. ¡Tengan cuidado, muévanse rápido!”

Wolf luego tuiteó:

“Los políticos que nos están alentando a abandonar la lucha están actuando de la manera más cobarde”.

Es lo contrario en Dakota del Sur: la gobernadora republicana Kristi Noem está luchando con tribus nativas americanas que quieren más restricciones, en parte porque no tienen fácil acceso a la atención médica. Han erigido puestos de control para mantener alejadas a las personas.

Desacuerdo en todas partes

En el debate imposible sobre cuándo y cómo reabrir continúa en todas partes.

Los estados se están haciendo a un lado de las decisiones de los condados y ciudades individuales.

Algunas empresas que pueden abrir no lo están haciendo.

Otros negocios que han abierto están cerrando nuevamente.

Y muchos que no pueden abrir se preguntan cuánto tiempo van a sobrevivir.

El gobierno federal está tomando muy pocas medidas ya que las nuevas pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que aún están bajo revisión de la Casa Blanca, siguen sin publicarse.

Una ciudad literalmente dividida: en Bristol, la frontera entre Virginia y Tennessee corre por el medio de State Street, siempre se ha dividido en dos.

Pero ahora la división es mucho más significativa. El gobernador republicano de Tennessee levantó muchas restricciones. El gobernador demócrata de Virginia no lo ha hecho.

Entonces Natasha Chen de CNN encontró Delta Blues BBQ abierta para cenar en Tennessee. Al otro lado de la calle, el Burger Bar solo puede recoger o entregar en la acera.

Piden un enfoque regional: e incluso cuando Virginia avanza hacia la reducción de las restricciones, Chen señala que los gobiernos locales más poblados del norte de Virginia le han pedido que lo haga a nivel regional.

Bristol podría estar listo. Arlington y Alexandria y el condado de Fairfax, zonas urbanas, todavía. Ese patrón se repite en todo Estados Unidos.

Trabajando juntos en el oeste: el gobernador de California Gavin Newsom anunció este lunes que los cinco estados del pacto occidental: California, Colorado, Nevada, Oregón y Washington, están pidiendo al gobierno federal US$ 1.000 millones en ayudas para evitar drásticos recortes presupuestarios.

Asterisco en Florida: el gobernador republicano Ron DeSantis ha llamado mucho la atención sobre reabrir su estado y los bajos números allí son alentadores, incluso cuando son analizados (Florida no incluye casos probables de coronavirus en su número de muertos como lo hacen muchos otros estados).

Los grandes condados aún están cerrados: Miami-Dade, Palm Beach y Broward, que representan casi un tercio de la población del estado, no han seguido su ejemplo y permanecerán relativamente cerrados hasta al menos el 15 de mayo.

¿Quién es Ron DeSantis? Hay un muy buen perfil del gobernador de Florida Ron DeSantis en el diario The Washington Post. Incluye algunas grandes comparaciones de DeSantis con Trump y también algunas de sus afectaciones personales, que incluyen retorcerse el pelo.

Frustración en Georgia: existe una clara frustración entre la alcaldesa de Atlanta, que apoya que continúen las medidas de distanciamiento social, y el gobernador republicano del estado, que abrió el estado.

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Para complicar todo esto, incluso después de la apertura, no sabremos durante varias semanas si conduce a brotes nuevos o aumentados. Esa información debería comenzar a salir de Georgia, donde algunos restaurantes comenzaron a abrir el 27 de abril. Muchos restaurantes han permanecido cerrados.

Abierto y cerrado: una heladería de Massachusetts que abrió y luego cerró después de que los clientes no siguieron las pautas de distancia social.

“Uno de mis mejores trabajadores renunció ayer al final de su turno. Ella lo aguantó durante su turno”, dijo el propietario Mark Lawrence a WFXT, afiliada de CNN. “Pero las palabras que le dijeron y el idioma que usaron, ni siquiera lo dirías en el vestuario de hombres. Y decírselo a una chica de 17 años, deberían avergonzarse de sí mismos”.

Las demandas están empezando a acumularse: en Maine, en Pensilvania, en Florida, en Nevada.

Tesla ha demandado al condado de Alameda en California por el cierre de su fábrica de Fremont.

Elon Musk se ha convertido en un destacado crítico del cierre e impulsor de afirmaciones desacreditadas sobre el coronavirus en su cuenta de Twitter. También prometió hacer ventiladores que nunca aparecieron.

Nadie sabe cómo llegó a la Casa Blanca

Este es un ejemplo real de por qué el rastreo de contactos puede ser tan difícil.

La Casa Blanca todavía no sabe cómo la secretaria de Prensa del vicepresidente Mike Pence, Katie Miller, se contagió de covid-19. Tampoco saben cómo el valet del presidente se contagió.

No hay un plan claro para lidiar con eso: Mira esto de Kaitlin Collins y Kevin Liptak de CNN: Un funcionario dijo que no estaba seguro de qué colegas se quedarían en casa. Algunos funcionarios que habían tenido contacto con Miller anunciaron que se pondrían en cuarentena, mientras que otros que tuvieron contacto similar con ella no lo hicieron.

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Viaje cancelado: Pence, por ejemplo, no está en cuarentena. Un viaje de fin de semana a Camp David se desechó en parte debido a las preocupaciones sobre el coronavirus. Pence y Trump estuvieron allí el fin de semana pasado. Y también Miller.

Trump está frustrado: En las conversaciones de este fin de semana, Trump ha expresado su preocupación de que los asesores que contraen el coronavirus debiliten su mensaje de que el brote está disminuyendo y que los estados deberían comenzar a reabrir, según una persona que habló con él.

Por qué reabrir no arreglará todo

Andrew Yang, el exaspirante presidencial demócrata e impulsor de un ingreso básico universal, fue entrevistado por Joe Biden en un podcast de campaña publicado este lunes y compartió su preocupación de que la economía no se recupere en parte porque las empresas no van a volver a contratar a sus empleados suficientemente rápido.

En realidad, no están tan interesados ​​en contratar trabajadores, argumentó Yang, quien también es comentarista de CNN. Este es un punto interesante:
“Los inversores no están invirtiendo en el crecimiento del empleo, están invirtiendo en la rentabilidad de las empresas, y la dura realidad es que muchas de estas empresas pueden operar de manera más eficiente y rentable con menos personas”.

“Estoy al tanto de lo que piensan muchos de los principales presidentes ejecutivos de las compañías y les están diciendo confidencialmente a las personas que no van a contratar a muchas a quienes despidieron o dejaron ir”.

“Esta economía no va a volver a como estaba antes como una banda elástica, en parte porque esa relación que describes, que si las empresas funcionan bien, los trabajadores se beneficiarán, esa negociación se ha roto y ahora apenas existe”.