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China

La disputa entre China e India: esto es lo que sabemos de la tensión en una de las fronteras más largas del mundo

Por CNN Español

(CNN Español) — Las tensas relaciones entre India y China, por una disputa fronteriza, tuvieron un nuevo capítulo este martes cuando tres soldados indios murieron en un enfrentamiento en los Himalayas, reavivando los roces entre los dos países que han estado en un conflicto intermitente desde la década de 1960.

El más reciente incidente ocurrió durante un “proceso de desescalada” en curso en el valle de Galwan en el área disputada de Aksai Chin-Ladakh. Allí se han estado acumulando gran número de soldados en las últimas semanas tanto en el lado indio como en el lado chino, y comandantes militares de alto rango comenzaron conversaciones a principios de este mes.

Esto es lo que sabemos de este conflicto.

Así comenzó

India y China comparten una de las fronteras terrestres más largas del mundo. En 1962, los dos países iniciaron una sangrienta guerra en la frontera en los Himalayas y los conflictos fronterizos menores y tensiones diplomáticas han continuado desde hace décadas esporádicamente.

La disputa dio como resultado la demarcación de una línea fronteriza aproximada pero ninguna de las partes está de acuerdo exactamente con dónde está ni cuán extensa es.

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La Línea de Control Actual

La línea actual de control (ALC por sus siglas en inglés) desató recientemente el conflicto entre Nueva Delhi y Beijing. Esta línea fue establecida en 1993 como parte de un intento para marcar el largo tramo de frontera entre los dos países, pero su ubicación precisa puede ser borrosa. Y las disputas fronterizas siguen en curso con India y China reclamando dónde termina un país e inicia el otro.

El mes pasado las dos partes se acusaron mutuamente de sobrepasar la ALC que separa a ambos territorios. Esta línea se extiende entre Aksai Chin, controlado por los chinos, y el resto de la disputada región de Jammu y Cachemira. Aksai Chin es administrado por China como parte de Xinjiang, pero también es reclamado por el gobierno indio como parte de Ladakh.

En 2017 hubo un enfrentamiento territorial

Las dos partes participaron en un enfrentamiento territorial de casi tres meses en la meseta de Doklam en disputa, en la frontera sin marcar entre China y Bután.

Aunque no es parte del territorio indio, el área está cerca del “cuello de pollo”, un corredor estratégico que sirve como una arteria vital entre Delhi y sus estados del noreste.

Las dos potencias casi llegaron a un enfrentamiento debido a las acusaciones de que el gobierno chino estaba construyendo una carretera dentro del territorio del aliado indio, Bután.

Cerca de allí, China también realizó simulacros de fuego real con tropas de combate.

Pero una cumbre cálida e informal entre el presidente de China, Xi Jinping, y el primer ministro de la India, Narendra Modi, en abril de 2018, ayudó a que las relaciones volvieran a ser positivas.

“Los intereses comunes de China y la India superan con creces sus diferencias”, dijo en un editorial el periódico estatal China Daily.

Después de meses de crecientes tensiones y simulacros de fuego real, los dos gobiernos finalmente acordaron retroceder en agosto de 2017. En 2018, el primer ministro Narendra Modi y el presidente Xi Jinping acordaron trabajar juntos para evitar más disputas fronterizas.

Las tensiones y disputas estallan nuevamente

A pesar del acuerdo alcanzando en 2018, en septiembre de 2019 tropas indias y chinas se vieron involucradas en una nueva «escaramuza» en la frontera cerca la Lago Pangong en los Himalayas, según News18, afiliada de CNN.

En las semanas anteriores a esa fecha se había registrado una acumulación de soldados en la zona en disputa, que para muchos representaba una potencial confrontación, preocupaciones que se aumentaban porque medios chinos e indios habían hecho llamados nacionalistas a la acción y en contra de dar marcha atrás.

Tanto el presidente de China, Xi Jinping, como el primer ministro de la India, Narendra Modi, han obtenido apoyo público en gran parte sobre el nacionalismo y una promesa de grandeza futura. Esto a menudo se traduce en una retórica agresiva, particularmente cuando se usa para una audiencia nacional.

Para mayo de 2020 se registraron una serie de enfrentamientos entre soldados indios y chinos en una remota y montañosa área cerca del Tibet; once de ellos —cuatro hombres indios y siete chinos— resultaron con heridas menores, debido a un «comportamiento agresivo por las dos partes», dijo un portavoz el Ministerio de Defensa de la India.

«Las dos partes se desconectaron después del diálogo y la interacción a nivel local. Las tropas resuelven estos problemas mutuamente según los protocolos establecidos», agregó el portavoz del ministerio de Defensa indio.

El 7 de junio de 2020 iniciaron los acercamientos diplomáticos para resolver la disputa de larga data. En un comunicado, las autoridades indias dijeron que las partes acordaron «continuar los compromisos militares y diplomáticos» para «garantizar la paz y la tranquilidad» en las zonas fronterizas.

Pero en medio de ese proceso de desescalada, una semana después se informó de la muerte de tres soldados indios en un “enfrentamiento violento” con soldados chinos a lo largo de la frontera de facto de ambos países en el Himalaya.

En una conferencia de prensa regular este martes, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo que el lunes “las tropas indias violaron seriamente nuestro consenso y cruzaron dos veces la frontera para actividades ilegales y provocaron y atacaron al personal chino, lo que condujo a un serio conflicto físico entre las dos partes”.

“China ha presentado una fuerte protesta y representación con el lado de la India, y una vez más le pedimos solemnemente al lado de la India que siga nuestro consenso y regule estrictamente sus tropas de primera línea y no cruce la línea y no provoque problemas ni realice unilateralmente movimientos que pueden complicar las cosas”, agregó Zhao. “Ambos acordamos resolver este problema a través del diálogo y las consultas y hacer esfuerzos para aliviar la situación y mantener la paz y la tranquilidad en la zona fronteriza”.

El conflicto India y Pakistán

En marzo de 2019, Beijing estuvo a punto de verse involucrado en una disputa también de larga data entre India y Pakistán, cuando la Fuerza Aérea de este último derribara dos aviones indios sobre la disputada región de Cachemira.

China tiene estrechos vínculos económicos, diplomáticos y militares con Pakistán, por lo que es uno de los aliados más cercanos de la nación en la región.

Aunque las viejas tensiones que existían en la región no eran un gran problema para Beijing, según le dijo a CNN Steve Tsang, director del Instituto de China en la Universidad SOAS de Londres, sí servían para recordar a Islamabad la importancia de China como aliado.

Y la escalada de ese momento puso a Beijing en una posición incómoda con India, que para ese momento buscaba otros socios comerciales en medio de una guerra comercial con Estados Unidos. Así que China, que veía en India un potencial socio comercial, no quería exagerar su apoyo a Pakistán y empujar a la India a los brazos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

 

— Con información de Ben Westcott, Steven Jiang, Steve George, Anish Gawande, Rishabh Madhavendra Pratap, Vedika Sud, Swati Gupta de CNN.