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Coronavirus

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Gobiernos explotan el coronavirus para debilitar democracias, advierten exlíderes mundiales

Por Luke McGee

(CNN) –– El brote de covid-19 y su posterior pandemia han llevado a un repunte alarmante en el comportamiento autoritario de gobiernos de todo el mundo, que están utilizando la crisis para silenciar a sus críticos, advierte una carta abierta firmada por más de 500 exlíderes mundiales y premios Nobel.

La carta, organizada por el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA, por sus siglas en inglés) con sede en Estocolmo y publicada este jueves, destaca que a raíz de la crisis, tanto los gobiernos autoritarios como los elegidos democráticamente en todo el mundo han utilizado los poderes de emergencia para arrestar a manifestantes y eludir las normas democráticas.

La carta advierte: “No es sorprendente que los regímenes autoritarios estén utilizando la crisis para silenciar a los críticos y para endurecer su control político. Pero incluso algunos gobiernos elegidos democráticamente luchan contra la pandemia acumulando poderes de emergencia que restringen los derechos humanos y fortalecen la vigilancia estatal sin tener en cuenta restricciones legales, supervisión parlamentaria o plazos para la restauración del orden constitucional”.

“Los parlamentos están siendo marginados, los periodistas arrestados y hostigados, las minorías usadas de chivos expiatorios, y los sectores más vulnerables de la población enfrentan nuevos y alarmantes peligros a medida que los cierres económicos arrasan con la estructura misma de las sociedades en todas partes”, añade la misiva.

Desde que comenzó la pandemia, decenas de países han emitido declaraciones de emergencia y más de 100 han implementado medidas que afectan la asamblea pública, como las protestas contra el Estado, según el Rastreador de Libertad Civil Covid-19 del Centro Internacional de Ley sin Fines de Lucro. Los ejemplos que cita esta herramienta van desde restringir el acceso a la información pública hasta arrestar ciudadanos por publicaciones “provocativas” en las redes sociales.

La carta apunta a China y señala que “no es una coincidencia que la pandemia actual haya comenzado en un país donde el flujo libre de información es reprimido y donde el Gobierno castigó a quienes advirtieron sobre los peligros del virus, advertencias que se consideraron como difusión de rumores perjudiciales para el prestigio del Estado”.

Sin embargo, la principal advertencia de la misiva es que los países con fuertes tradiciones democráticas podrían utilizar la pandemia para introducir medidas extraordinarias que a largo plazo se vuelvan comunes y causen daños permanentes a la democracia global.

“Los autoritarios de todo el mundo ven la crisis de covid-19 como un nuevo campo de batalla político en su lucha por estigmatizar la democracia como débil y revertir sus dramáticos logros de las últimas décadas”, indica el texto.

“Ahora es el momento en que todos debemos defender la democracia. Necesitamos dejar claro a todos lo que está en juego y que no permitiremos que los líderes con tendencias autoritarias utilicen esta u otras crisis para aumentar su poder y disminuir nuestro derechos”, sostuvo Kevin Casas-Zamora, secretario General de IDEA y exvicepresidente de Costa Rica.

La carta asegura que “la represión no ayudará a controlar la pandemia” y que “silenciar la libertad de expresión, encarcelar a disidentes pacíficos, suprimir la supervisión legislativa y cancelar indefinidamente las elecciones no hacen nada para proteger la salud pública”.

“La democracia está bajo amenaza y las personas que se preocupan por ella deben reunirse de la voluntad, disciplina y solidaridad para defenderla. Lo que está en juego es la libertad, la salud y la dignidad de las personas en todas partes”, insiste la misiva.

Entre los firmantes de la carta se encuentran Stephen Harper, ex primer ministro de Canadá; Malcolm Rifkind, exsecretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido; Klára Dobrev, vicepresidenta del Parlamento Europeo, Cecilia Malmström, excomisionada europea de Comercio, así como instituciones vinculadas a exlíderes mundiales, incluidos el Instituto George W. Bush y el Centro Carter.