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Ciencia y Espacio

Marte es el último escenario de la rivalidad entre Estados Unidos y China

Por James Griffiths

Hong Kong (CNN Business) — Dos años después de que los humanos aterrizaran por última vez en Marte, tanto Estados Unidos como China lanzarán este mes misiones al planeta rojo, que será una nueva arena para su creciente rivalidad.

El Tianwen-1 de China despegó alrededor del mediodía de este jueves desde la isla Hainan en el sur del país, mientras que el rover Perseverance de la NASA está programado para viajar el 30 de julio. Se espera que ambas sondas lleguen a Marte en febrero de 2021.

Perseverance tiene como objetivo responder preguntas sobre el potencial para la vida en Marte, incluida la búsqueda de signos de condiciones habitables en el pasado antiguo del planeta y de evidencia de vida microbiana. El rover tiene un taladro que puede usarse para recolectar muestras nucleares de rocas y dejarlas a un lado para ser potencialmente recolectadas y examinadas por una misión posterior.

Si tiene éxito, Perseverance será la séptima sonda que la NASA logre aterrizar en Marte, y el cuarto rover. Curiosity, que aterrizó en el planeta rojo en 2012, sigue enviando datos acerca de la superficie marciana.

Tianwen-1, cuyo nombre significa «Búsqueda de la verdad celestial», es la primera misión de China a Marte. La sonda orbitará el planeta antes de hacer aterrizar un rover en la superficie, con la esperanza de que pueda recopilar información importante sobre el suelo marciano, la estructura geológica, el medio ambiente, la atmósfera y la búsqueda de evidencias de agua.

En un artículo la semana pasada, el equipo científico detrás de Tianwen-1 dijo que la sonda «va a orbitar, aterrizar y lanzar un vehículo, todo en el primer intento, y coordinar las observaciones con un orbitador. Nunca se han implementado misiones planetarias de esta manera.»

Por el contrario, la NASA envió múltiples orbitadores a Marte antes de intentar un aterrizaje, que es una tarea mucho más difícil.

«De tener éxito, significaría un gran avance técnico», escribió el equipo chino en la revista Nature.

La NASA planea enviar humanos a Marte en la década de 2030 0:47

Carrera espacial

En su artículo, los científicos de Tianwen-1 señalaron la posibilidad de colaboración internacional para «avanzar en nuestro conocimiento de Marte a un nivel sin precedentes». No solo su propia sonda y la de la NASA llegarán al planeta el próximo año, sino también la sonda Hope de los Emiratos Árabes Unidos, que fue lanzada el domingo. La sonda Hope es la primera misión interplanetaria del mundo árabe.

Los científicos que trabajan para la NASA y la agencia espacial de China han disfrutado de una relación colegiada en el pasado. Han colaborado en la Estación Espacial Internacional y se felicitaron mutuamente por misiones exitosas, como el aterrizaje de una sonda en China en el otro lado de la Luna, el primer país en hacerlo.

Pero a pesar de todos los intentos de los involucrados por lograr lo contrario, la carrera espacial es inevitablemente política. Las primeras misiones de la NASA, particularmente su histórico aterrizaje de humanos en la Luna en 1969, fueron impulsadas por la rivalidad de la Guerra Fría entre Washington y la Unión Soviética.

Beijing, por su parte, es muy consciente del potencial prestigio que podría obtener al superar a EE.UU. en el espacio. Si Tianwen-1 tiene éxito, China planea de enviar una misión tripulada a Marte.

Durante el mandato del presidente Xi Jinping, China ha invertido miles de millones de dólares en la construcción de su programa espacial, incluso cuando extendió su influencia en la Tierra de manera más agresiva y buscó el «gran rejuvenecimiento de la nación china».

Marte: Lanzan con éxito primera misión de un país árabe 1:06

El espacio ha sido señalado por el gobierno chino en su 13º Plan Quinquenal como una prioridad de investigación, especialmente en cuanto a exploraciones del espacio profundo y naves espaciales en órbita. Además de la misión a Marte, Beijing también planea lanzar una estación espacial permanente para 2022 y busca enviar una sonda tripulada a la Luna posiblemente en la década de 2030.

Este programa se basa en los hallazgos de las recientes misiones de China a la Luna, particularmente en los rovers Yutu, el primero de los cuales tuvo que abandonar su misión a la mitad del plazo de tres meses debido a un colapso. Yutu-2, que aterrizó en el lado lejano de la Luna el año pasado, ha sido un gran éxito.

«Nuestro objetivo general es que, alrededor de 2030, China se encuentre entre las principales potencias espaciales del mundo», dijo Wu Yanhua, subdirector de la Administración Nacional del Espacio, en 2016.

Misión a Marte

China llegó tarde a la carrera en el espacio. Y si bien ha logrado avances increíbles en las últimas décadas, superar a la NASA –al menos en términos de su derecho de alardear, si no en lo científico– requeriría algo espectacular, como hacer aterrizar un humano en Marte.

Pero hay una razón por la cual, desde 1972, toda la exploración espacial ha sido realizada por robots. No solo son más baratos, sino que también son mucho más duraderos y resistentes: ningún país quiere ser el primero en tener un astronauta muerto en otro planeta.

Una representación del rover Perseverance de la NASA en Marte. La sonda llegará al planeta rojo en febrero de 2021.

Hacer aterrizar sondas robóticas en Marte es bastante difícil, dadas las condiciones atmosféricas del planeta. Llevar a un humano allí con seguridad podría ser casi imposible.

Pero esto no ha impedido que los políticos especulen sobre una misión tripulada al planeta rojo. Al principio de su mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó a la NASA a «liderar un innovador programa de exploración espacial para enviar a astronautas estadounidenses de regreso a la Luna y, finalmente, a Marte».

Trump también creó la Fuerza Espacial, una nueva rama de los servicios armados. En una presentación de la bandera de la organización a principios de este año, el mandatario estadounidense dijo que «el espacio será el futuro. Tanto en términos de defensa y ofensiva como de muchas otras cosas».

«Ahora, por lo que escucho y según los informes, somos los líderes en el espacio», agregó.

Washington tampoco parece que permitirá que China lo supere. El año pasado, cuando CNN citó a Joan Johnson-Freese, profesora del Colegio de Guerra Naval de EE.UU., diciendo que «las probabilidades de que la próxima transmisión de voz desde la Luna sea en mandarín son altas», el administrador de la NASA designado por Trump, Jim Bridenstine, replicó: «Hmmm, nuestros astronautas hablan inglés».