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Noticias de EE.UU.

El mundo estableció una fecha límite de 2020 para salvar la naturaleza, pero no se cumplió ni un solo objetivo, dice un informe de la ONU

Por Jessie Yeung

(CNN) — En 2010, líderes de 196 países se reunieron en Japón y acordaron una lista de objetivos diseñados para salvar la naturaleza.

Las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica establecieron un plan decenal para conservar la diversidad biológica del mundo, promover la sostenibilidad y proteger los ecosistemas. Los objetivos eran ambiciosos, pero cruciales. Uno, por ejemplo, buscaba prevenir la extinción de especies amenazadas y mejorar su estado para 2020.

Llegamos a la fecha límite, y el mundo colectivamente no ha logrado alcanzar un solo objetivo, según la publicación Global Biodiversity Outlook de las Naciones Unidas, publicado este martes.

«La humanidad se encuentra en una encrucijada con respecto al legado que deja a las generaciones futuras», advierte el informe. «La biodiversidad está disminuyendo a un ritmo sin precedentes, y las presiones que impulsan esta disminución se están intensificando».

Si continuamos nuestra trayectoria en la acelerada crisis climática, la biodiversidad continuará deteriorándose, impulsada por «patrones actualmente insostenibles de producción y consumo, crecimiento poblacional y desarrollos tecnológicos», dijo el informe.

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Los objetivos para salvar la naturaleza

De los 20 objetivos, solo seis se han «logrado parcialmente». En promedio, los países participantes informaron que más de un tercio de las metas nacionales están en camino de cumplirse; la mitad de las metas nacionales registraban un progreso más lento. Así mismo, el 11% de los objetivos no muestra un progreso significativo y el 1% se está moviendo en la dirección incorrecta.

Hay poco progreso que celebrar, pero «la tasa de pérdida de biodiversidad no tiene precedentes en la historia de la humanidad y las presiones se están intensificando», dijo Elizabeth Maruma Mrema, secretaria ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, en un comunicado.

«Los sistemas vivos de la Tierra en su conjunto están siendo comprometidos. Y cuanto más la humanidad explota la naturaleza de formas insostenibles y socava sus contribuciones a las personas, más socavamos nuestro propio bienestar, seguridad y prosperidad».

Lo que el mundo logró

Primero, las buenas noticias: la última década ha sido testigo de un progreso limitado.

Las seis metas que se cumplieron parcialmente son: prevención de especies invasoras, conservación de áreas protegidas, acceso y distribución de beneficios de los recursos genéticos, estrategias y planes de acción de biodiversidad, intercambio de información y movilización de recursos.

La tasa mundial de deforestación se ha reducido en un tercio en comparación con la década anterior. Varios lugares han erradicado con éxito las especies invasoras. Algunos países han introducido buenas políticas de ordenación pesquera, que ayudaron a reconstruir las poblaciones de peces marinos, que se han visto muy afectadas por la sobrepesca y la degradación ambiental.

Hemos ampliado significativamente el número de áreas naturales protegidas, tanto terrestres como marítimas. Y hemos introducido más medidas de conservación, como restricciones a la caza, que han dado sus frutos.

«Sin tales acciones, la extinción de aves y mamíferos en la última década probablemente habría sido de dos a cuatro veces mayor», dijo el informe.

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En lo que fallamos para salvar la naturaleza

La lista de logros es alentadora y muestra que es posible que los gobiernos tomen una acción unificada con resultados concretos, pero, advierte el informe, no se acerca lo suficiente.

Los 20 objetivos se pueden dividir en 60 «elementos». De estos, 13 no muestran ningún progreso o, peor aún, se mueven en la dirección opuesta, según el informe.

La pérdida y degradación del hábitat sigue siendo alta, especialmente en los bosques y las regiones tropicales. Los humedales globales están disminuyendo y los ríos se están fragmentando, lo que representa una «amenaza crítica para la diversidad de agua dulce», según el informe.

La contaminación aún es desenfrenada, con plástico en nuestros océanos y pesticidas en los ecosistemas. Nuestros arrecifes de coral están muriendo. Nuestra demanda de recursos naturales está aumentando. Mientras tanto, las comunidades indígenas siguen estando en gran parte excluidas de estas conversaciones y su valioso conocimiento sobre la gestión sostenible de los recursos no se refleja en la legislación nacional.

También nos hemos sumergido de cabeza en la sexta extinción masiva. Las poblaciones de vida silvestre se redujeron en más de dos tercios desde 1970 y han continuado disminuyendo en la última década, según el informe.

Estos esfuerzos mediocres se reflejan en la financiación. Los gobiernos a nivel mundial gastan alrededor de US$ 78.000 y US$ 91.000 millones al año en esfuerzos de biodiversidad, estimó el informe. La cifra está muy por debajo de los cientos de miles de millones de dólares necesarios.

Incluso en las áreas que han progresado, la situación no está mejorando realmente. Solo está disminuyendo más lentamente y quizás con menos severidad que si no se tomara ninguna medida. Por ejemplo, aunque algunos países han gestionado poblaciones de peces marinos más sostenibles, a nivel mundial un tercio de las poblaciones marinas todavía están sobreexplotadas. Esa es una proporción más alta que hace 10 años, según el informe.

Lo que debemos hacer

Se necesita una acción inmediata, con más urgencia que nunca. La devastación de la biodiversidad de la Tierra nos afectará a todos, dice el reporte. Y será particularmente dañina para «los pueblos indígenas y las comunidades locales, y los pobres y vulnerables del mundo, dada su dependencia de la biodiversidad para su bienestar», dijo el informe.

Agregó que a pesar de nuestro fracaso en cumplir con cualquiera de las Metas de Aichi. «No es demasiado tarde para frenar, detener y eventualmente revertir las tendencias actuales en el declive de la biodiversidad». Muchas de las acciones necesarias ya han sido identificadas y acordadas bajo tratados internacionales como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. (Estados Unidos se está retirando del Acuerdo de París actualmente).

El informe describió ocho áreas en las que necesitamos hacer la transición hacia la sostenibilidad: tierra y bosques, agricultura, sistemas alimentarios, pesca y océanos, ciudades e infraestructura, agua dulce, acción climática y un marco global integrado de «Una sola salud».

Hay pasos más específicos establecidos dentro de cada área; por ejemplo, las ciudades deben crear más espacios verdes, considerar el impacto en la biodiversidad al construir nuevas carreteras o infraestructura y promover la producción local de alimentos.

Encontrar estas soluciones es «desafiante», pero fundamental, y hemos visto lo que sucede cuando fallamos. La pandemia de covid-19, por ejemplo, ha ilustrado «el vínculo entre nuestro tratamiento del mundo vivo y la aparición de enfermedades humanas», dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, en el informe.

«Intensificar las acciones para salvaguardar y restaurar la biodiversidad, el tejido vivo de nuestro planeta y la base de la vida y la prosperidad humanas, es una parte esencial de este esfuerzo colectivo», agregó.