CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Coronavirus

Coronavirus

Sevilla-Bayern: Budapest recibe a 20.000 aficionados a la Supercopa de la UEFA en medio de la pandemia

Por George Ramsay

(CNN) — Los televidentes que sintonicen la Supercopa de la UEFA este jueves serían excusados por pensar que se han topado con el resumen de un encuentro de hace meses, al estar ya tan acostumbrados a ver una escasa asistencia, si no es que ninguna.

En la era del coronavirus, la vista de 20.000 aficionados al Puskas Arena será deslumbrante.

Esto cuando el Bayern de Múnich y el Sevilla, ganadores de la Liga de Campeones y la Europa League de la temporada pasada, respectivamente, se enfrenten en la capital húngara.

Sevilla-Bayern

El estadio Puskas Arena de Budapest, Hungría.

El estadio tiene una capacidad para 68.000 espectadores, pero el plan del organismo rector europeo de la UEFA es que el partido tenga una capacidad reducida de hasta el 30% de la sede.

El juego ocurre mientras Europa enfrenta una segunda ola de infecciones por covid-19, lo que aviva los temores de que el evento podría causar un aumento en los casos.

publicidad

Según la Organización Mundial de la Salud, ha habido 20.450 casos confirmados de covid-19 en Hungría y 702 muertes.

Pero como gran parte de Europa, el país enfrenta una segunda ola con más de 6.000 infecciones registradas la semana pasada.

«Realmente me duele el estómago cuando se trata de la Supercopa», dijo el primer ministro de Baviera, Markus Soeder, esta semana.

Soeder advirtió en contra de que el juego se convierta en un «Ischgl del fútbol», una referencia a la estación de esquí austriaca que contribuyó a la propagación del virus por Europa.

El ejecutivo del Bayern Karl-Heinz Rummenigge se hizo eco de sus preocupaciones.

«Creo que a todo el mundo se le revuelve el estómago», dijo Rummenigge a ZDF.

Sevilla-Bayern: prueba piloto

La UEFA está tratando el evento como una prueba piloto para llevar a los fanáticos de regreso a los estadios.

Los asistentes deben respetar el distanciamiento social de un metro y medio, usar mascarillas y someterse a un control de temperatura corporal a la entrada.

En su sitio web, el Bayern subrayó que los fanáticos que viajen de regreso desde Hungría al estado de Baviera tendrán que estar en cuarentena durante 14 días.

El club también ofrece a los aficionados que regresan de Budapest una prueba gratuita de coronavirus en el aparcamiento de su estadio local, el Allianz Arena.

A Sevilla y Bayern se les asignaron 3.000 entradas cada una y es probable que los locales se lleven el resto.

Sevilla FC, el fabricador de hazañas 6:30

Hungría alberga la final de una importante competición de fútbol europeo por primera vez.

El Servicio Nacional de Ambulancias de Hungría ha anunciado que se invitó a 500 trabajadores del servicio de emergencia al juego del jueves y esos boletos se agotaron en 21 horas.

De acuerdo con Reuters, el epidemiólogo húngaro Andras Csilek calificó la decisión de invitar a los trabajadores de la salud como «absurda».

Y agregó que «casi todos en el sector de la atención médica trabajarán en los casos de covid pronto … es una historia que nos hace sentir bien, pero yo no creo que deba permitirse».

Cuando CNN se comunicó con la UEFA sobre las preocupaciones de seguridad en la Supercopa, el organismo señaló anuncios anteriores sobre las medidas de salud y seguridad que se estaban aplicando en el estadio.

«El lugar más seguro»

En un comunicado el miércoles, la Asociación Húngara de Fútbol señaló que el juego será menos riesgoso que los eventos bajo techo y más seguro que aglomerarse en la calle.

«Gracias a estrictas precauciones, el Puskas Arena será un lugar más seguro que cualquier otro punto del país o incluso de toda Europa en el momento del partido», dijo.

El partido se produce la misma semana en que el gobierno de Reino Unido pospuso los planes para permitir que los fanáticos regresen a los campos deportivos a partir del 1 de octubre en medio de una segunda ola de infecciones.

El Sevilla aún no ha comenzado su campaña en La Liga esta temporada, aunque el equipo está en buena forma después de su última sufrida derrota en febrero.

El Bayern, mientras tanto, comenzó su temporada doméstica con una paliza por 8-0 al Schalke.