CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Política

Restaurante mexicano toma posición política con letrero que dice ‘Sin amor, no hay tacos’

Por Gustavo Valdés

(CNN) — Un restaurante mexicano en un pequeño pueblo de Iowa se ha visto envuelto en medio de controversia política luego de que algunos clientes del popular restaurante se sintieran ofendidos por un letrero que el dueño puso frente a su negocio.

El cartel aboga por la igualdad y la justicia social, pero algunos consideraron los mensajes demasiado políticamente correctos y escribieron cartas al propietario, Alfonso Medina, quien en lugar de quitarlo, colocó otro anuncio mucho más grande usando solo cuatro palabras que accidentalmente iniciaron un movimiento sobre el amor, los tacos y la política.

«Solo quería responder con buen humor», dijo Medina.

El restaurante celebra 20 años en Marshalltown, una pequeña comunidad a unos 80 kilómetros al noreste de Des Moines.

Sus padres emigraron de México hace más de 3 décadas, él nació en Iowa.

publicidad

«Hecho en México entregado en EE.UU.» le gusta decir.

«Hemos tenido la suerte de contar con un gran apoyo de la comunidad», dice Medina, quien se hizo cargo de La Carreta Mexican Grill, el negocio familiar, hace un par de años.

El restaurante permaneció abierto durante la pandemia y sus empleados pudieron trabajar gracias a que Iowa es uno de los pocos estados que nunca cerró sus negocios por completo.

La reputación de La Carreta alcanzó nivel nacional el año pasado cuando The Food Network nombró a su «Burrito California» como uno de los mejores de Estados Unidos.

«No es nada realmente complicado», dijo Medina sobre sus ingredientes básicos como arroz, frijoles y aguacate, además de una selección de carne de res, pollo o cerdo. Por supuesto, también puedes hacerlo vegetariano.

El letrero original afuera de La Carreta Mexican Grill que molestó a algunos de los clientes de Alfonso Medina.

Adoptar una postura política ‘valiente’

No obstante, las cosas se pusieron interesantes en agosto, cuando Medina ubicó un pequeño cartel con un motivo de arcoíris en la entrada del estacionamiento que decía: «Las vidas de los negros importan, creemos en la ciencia, los derechos de las mujeres son derechos humanos, ningún ser humano es ilegal» y algunas otras cosas.

«No pensé que hubiera nada malo», dice, admitiendo que su esposa lo llamó «valiente» por colocar el letrero frente al negocio.

La respuesta no se hizo esperar en redes sociales donde se le criticó por el letrero. También recibió algunas cartas. Una de esas cartas le llamó la atención, escrita en computadora sin remitente ni firma.

Para Medina, estaba claro que la carta provenía de un cliente. Se dirigieron a él por su nombre y lo acusaron de ceder a la corrección política, pero también lo llamaron «un marxista de izquierda».

Quién escribió la carta dijo que solo vio el letrero después de salir del restaurante, luego de gastar más de US$100 y dejando una «propina generosa».

La carta también tiene una parte manuscrita en la que expresa su decepción indicando con la pancarta que consideran “un insulto y falta de respeto al cristianismo y Estados Unidos».

Fue entonces cuando Medina, quien dice que se toma las cosas con calma, lo publicó en las redes sociales. En donde explica que no se molestó y que no le tiene miedo a cartas como esa. Agregó una expresión mexicana a su respuesta que dice “si ladran es porque vamos avanzando”.

La carta anónima que un cliente envió al propietario de La Carreta, Alfonso Medina, que llevaba el lema «No Love, No Tacos».

En Instagram, escribió: «Lamentamos que tu burrito se volviera político, pero era la única forma en que todos escuchaban».

Pero fueron las cuatro palabras al final de ambas publicaciones las que se volvieron virales: «Sin amor, no hay tacos».

Y la frase despegó, convirtiéndose en el nuevo eslogan del restaurante.

«Soy alguien que toma algo negativo y trata de convertirlo en algo 10 veces más positivo», dijo. «Si no nos quieren, deberían alinear sus ideales y sus comentarios con la comida que comen».

 La pancarta se convierte en un movimiento

La gente no tardó en responder, incluso pidiendo camisetas con el lema.

María González, quien se hace llamar la fan número uno de La Carreta, aplaude al empresario.

«Vivimos en un país donde debemos estar unidos y pensar en nuestros vecinos», dijo.

Medina hizo lo que haría cualquier hombre de negocios inteligente: registró los derechos de autor del eslogan y vende camisetas y otros productos de marca para ayudar a financiar una beca para la universidad comunitaria local.

Y pagó por una gran valla publicitaria que exhibía «Sin amor, no hay tacos» cerca de su restaurante, que empequeñece el cartel que originalmente causó la controversia.

Medina no se detuvo allí y decidió usar el lema para alentar a la gente a votar en las próximas elecciones.

Él no es ajeno a la política, durante la reciente temporada de primarias, algunos aspirantes demócratas hicieron una parada de campaña en La Carreta, incluidos Beto O’Rourke, Julian Castro y Tom Steyer.

Dice que daría la bienvenida a cualquier candidato republicano cuyos valores se alineen con los suyos.

La Carreta es un lugar ajetreado, los dos cocineros hacen acrobacias en la pequeña cocina, apurando cuidadosamente tacos, nachos, enchiladas y otras especialidades de comida mexicana a sus leales clientes.

En un domingo reciente a principios de octubre, las mesas estaban llenas dentro de las restricciones impuestas para mantener el distanciamiento social. Los clientes eran casi todos blancos. Según la Oficina del Censo, el 30% de los 26.666 residentes de la ciudad son hispanos.

Utilizando la popularidad del eslogan, creó un nuevo sitio web en el que aboga por hacer del día de las elecciones un feriado nacional. Practica lo que predica.

«Mi objetivo es hacer que las elecciones sean lo más justas posible», dice Medina. «Voy a cerrar el día de las elecciones y no solo pagaré a mis empleados, sino que también voy a ir y ser voluntario en las urnas».