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OPINIÓN | La peor herencia que le deja Trump a Biden no son las relaciones internacionales

Por Carlos A. Montaner

Nota del editor: Carlos Alberto Montaner es escritor, periodista y colaborador de CNN en Español. Sus columnas se publican en decenas de diarios de España, Estados Unidos y América Latina. Montaner es, además, vicepresidente de la Internacional Liberal. Las ideas expresadas en este comentario son exclusivamente suyas. Ver más artículos como este en CNNE.com/opinion.

(CNN Español) — A mi juicio, fue afortunado que eligieran a Joe Biden y a Kamala Harris como presidente y vicepresidenta de Estados Unidos.

Una de las primeras tareas que les espera es reconstruir las relaciones internacionales con sus aliados, severamente dañadas por el Gobierno del presidente Donald Trump.

Pero esa no es la peor herencia que deja Trump. Lo peor son las dudas que ha sembrado sobre la honradez y la transparencia del proceso electoral.

Estados Unidos necesita, para ejercer de líder del mundo democrático, una total coherencia entre lo que predica y lo que hace.

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El buen funcionamiento de los Estados de Derecho, aquellos controlados por leyes justas emanadas de la voluntad popular, depende de la capacidad de la sociedad de reemplazar libremente las élites de gobierno.

De ese simple mecanismo depende la confianza de los electores e, incluso, de los inversionistas y de los aliados. Eso quiere decir que hasta la prosperidad tiene una íntima relación con el Estado de Derecho.

Decir, como ha dicho Donald Trump –el presidente saliente– que si ganaba las elecciones no había fraude, pero si perdía es todo lo contrario, no sólo es una barbaridad, sino se trata de un daño importante a la nación que supuestamente encabeza a las democracias.

Es importante que se sepa: en Estados Unidos no ha habido fraude. La transmisión de la autoridad ha sido completamente libre y transparente.