CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Noticias de EE.UU.

Melania Trump y los hijos mayores de Donald Trump evitan llamar la atención tras uno de los días más oscuros de EE.UU.

Por Kate Bennett

(CNN) –– Una sesión de fotos en la Casa Blanca: eso hacía la primera dama Melania Trump mientras miles de partidarios de Donald Trump llegaron a Washington este miércoles, se dirigieron primero a la Elipse para escuchar al presidente y luego al Capitolio para asediar el epicentro de la democracia estadounidense.

Iluminación profesional, del tipo que se utiliza para la fotografía y videos de alta calidad, se podía ver a través de las ventanas de la Casa Blanca. «Estaban tomando fotos de las alfombras y otros artículos en la Residencia Ejecutiva y el Ala Este (de la Casa Blanca)», le dijo a CNN una persona familiarizada con las actividades de la primera dama ese día. Melania Trump supervisaba el proyecto fotográfico, dijo la fuente, mientras su tiempo en la Casa Blanca se agota. Como informó CNN, la primera ha manifestado su interés en escribir un libro de lujo sobre los objetos decorativos que acumuló y restauró en la Casa Blanca.

A solo unas cuadras de distancia, terroristas internos pululaban por el Capitolio de Estados Unidos en un motín incitado por su esposo ese mismo día. Mientras las imágenes de la turba irrumpiendo en el Capitolio recorrían el mundo, la primera dama se centró en completar la sesión. Estaba acompañada del acomodador en jefe de la Casa Blanca, Timothy Harleth.

Las preguntas sobre la posición de Melania Trump

Tanto los medios de comunicación, incluido CNN, como los miembros de su personal preguntaban si Melania Trump tenía planes de tuitear una declaración de calma o un llamado a detener la violencia. Algo que hizo varias veces, hace algunos meses, durante las protestas por el asesinato de George Floyd. Pero la primera dama no tomó ese camino en esta ocasión.

Por el contrario, la primera dama guardó silencio y ha permanecido así. Su desinterés en dirigirse al país fue una señal de que estaba «de salida», dijo otra fuente de la Casa Blanca. De hecho, esta persona agregó que «simplemente ella ya no está en un lugar mental o emocional en el que quiera involucrarse».

Excepto si se trata de los muebles.

publicidad
¿Podría Trump ser sancionado? 1:37

Para la noche del miércoles, dos de las primeras personas que contrató como primera dama presentaron sus renuncias con efecto inmediato. Una fue su jefa de gabinete Stephanie Grisham, quien también se desempeñó como asesora, redactora de discursos y portavoz más cercana de Trump. La segunda fue Anna Cristina «Rickie» Niceta, secretaria social de la Casa Blanca. CNN confirmó que tanto Grisham como Niceta dimitieron a sus cargos en gran parte debido a los eventos del miércoles.

Mucho se ha hablado de la influencia de la primera dama sobre su marido. Pero fue Ivanka Trump, la hija del presidente, quien sostuvo una reunión de emergencia con él en la Oficina Oval este miércoles. Allí lo instó a pedir un cese a la violencia.

Aún así, la primera dama y el presidente, como ha reportado CNN, tienen una relación cercana. Lo que a veces sorprende a quienes han interpretado las historias lascivas del supuesto comportamiento adúltero de Trump y su distancia física como un signo de desagrado. Melania Trump habla por teléfono durante del día con el presidente, según fuentes que lo han presenciado desde ambas alas de la Casa Blanca. También es la primera que comparte con esposo sus pensamientos frente a temas nacionales e internacionales.

Ahora bien, la mayor parte de sus declaraciones públicas durante los últimos meses se han relacionado con las decoraciones navideñas. Sin embargo, el 8 de noviembre tuiteó contundentemente su apoyo a la lucha infundada de Trump contra los resultados electorales. «El pueblo estadounidense merece elecciones justas», escribió la primera dama. «Cada voto legal ––no ilegal–– debería contarse. Debemos proteger nuestra democracia con total transparencia», completó. No fue mucho, pero sí lo suficiente para indicar que ella estaba de su lado.

Melania Trump tampoco ha sido tímida cuando sus opiniones difieren de las de su esposo. Incluso, tuiteó ––ya fuera en su cuenta o a través de Grisham como su portavoz–– mensajes que parecían discrepar con los de él.

Pero esta semana no fue una de esas ocasiones.

CNN se comunicó varias veces con el Ala Este, antes y después de la partida de Grisham, para pedir comentarios sobre las consideraciones de la primera dama sobre los eventos del miércoles, o si tenía algún pronunciamiento. Las solicitudes no fueron respondidas.

¿Qué pasará con Trump en los días que le quedan? 4:28

Los hijos mayores de Trump

Además de la primera dama, las otras tres personas más influyentes en la órbita de Trump son sus hijos mayores, Don Jr., Ivanka y Eric Trump. Todos ellos han hecho eco de su padre tras su derrota electoral. En ese sentido, pidieron a los estadounidenses «pelear» contra lo que juzgaron sin fundamento como una elección corrupta.

Trump Jr. fue parte de una lista de oradores en la Elipse durante la mañana de este miércoles. Y estuvo más que dispuesto a enardecer un grupo de partidarios ya ciegamente leales y en gran medida enfurecidos. «Esta concentración debería enviarles un mensaje. Este ya no es su Partido Republicano», sostuvo Trump Jr. «Este es el Partido Republicano de Donald Trump», añadió.

También se dirigió a los legisladores durante su discurso exagerado, que estuvo salpicado de improperios. «Puedes ser un héroe o puedes ser un cero. Y la elección es suya. Pero todos estamos observando. El mundo entero está mirando, amigos. Elijan sabiamente», aseguró.

Así habló Trump a sus seguidores antes de la insurrección 2:18

Eric Trump y su esposa Lara también hablaron. Además sonrieron ampliamente cuando la multitud le cantó el «Feliz cumpleaños» al joven Trump, quien llegó a los 37 años. La pareja difamó vehementemente el proceso electoral democrático y la voluntad de los estadounidenses que votaron por Joe Biden como presidente. A la multitud le encantó.

«Vivimos en el país más grande del mundo, y nunca, nunca, nunca dejaremos de luchar», dijo Eric Trump. La palabra «luchar» avivó una multitud ansiosa que estaba solo a unas cuadras de donde creía ––falsamente–– que su futuro enfrentaba una jugada ilegal por parte de los legisladores. Poco después de que Eric y Lara bajaran del escenario, el Servicio Secreto los llevó al aeropuerto. Dejaron atrás la ira que ayudaron a encender mientras volaban de regreso a su millonaria casa en Nueva York.

El presidente también estuvo en el mitin, por supuesto. Como orador principal, vio por primera vez a la multitud en los monitores de un área VIP antes de subir al escenario. Se encontraba con su hija Ivanka Trump, quien no habló durante el evento.

Poco después, Ivanka Trump sería quien tendría la responsabilidad de presionar a su padre para que pidiera públicamente un alto a la violencia. Pero no antes de enviar su propio mensaje. Un tuit en el que se refirió a los partidarios de Trump que causaron disturbios como «Patriotas estadounidenses».

«Patriotas estadounidenses: cualquier violación de seguridad o irrespeto a nuestras fuerzas de la ley es inaceptable», escribió. Y añadió que la violencia debía detenerse. Tras ser criticada por llamarlos «patriotas», Ivanka Trump eliminó su tweet.

En la Casa Blanca, el pánico empezaba a reinar. «El presidente no quería escuchar a las personas que le decían que debía conseguir que esta gente dejara de hacer esto», dijo a CNN un funcionario de la Casa Blanca.

«A todos los demás se les dijo que abandonaran la habitación», indicó a CNN otra fuente cercana a Ivanka Trump. Esto, con respecto a la reunión de emergencia con el presidente en la Oficina Oval. Varias personas habían llamado a Ivanka Trump. Tanto en persona en su oficina del Ala Oeste como desde Capitolio, donde ella tenía múltiples contactos. «El mensaje era: ‘el presidente Trump tiene que decirle a esta gente que se detenga. Él es el único al que escucharán'», dijo la fuente. Esta persona señaló señaló que Ivanka Trump ya estaba más que consciente de que los agitadores causaban daños irreparables.

Durante su reunión, Ivanka Trump argumentó que su padre debía hacer de inmediato un discurso televisado a la nación, indicó la fuente. El presidente tenía dudas. Incluso, varias fuentes le dijeron a CNN que a veces parecía disfrutar viendo cómo se extendía el caos que había desatado. Trump rechazó la solicitud de un discurso televisado inmediato. Pero, en última instancia, se comprometió con una versión blanda del reproche en el Jardín de las Rosas, que luego tuiteó. «Los amamos», dijo en un video grabado, dirigiéndose a las personas que obligaron a los legisladores y al personal a esconderse debajo de las sillas, mientras temían por sus vidas. «Vayan a casa», como si se hubieran quedado demasiado tiempo en una cena.

«Él hará lo que quiera hacer», dijo la fuente cercana a Ivanka, con respecto al presidente. «Pero si ella no hubiera estado allí ayer, sus tuits habrían sido muy diferentes», agregó la fuente. Ivanka Trump a menudo ha recibido críticas públicas por atribuirse el mérito de trabajar «tras bastidores» en cuestiones relacionadas con el presidente. Y esta vez probablemente no será una excepción. Pero la fuente le dijo a CNN que las acciones del miércoles no eran «señales de virtud de ella».

El jueves por la noche, en otro mensaje de video pregrabado, el presidente admitió públicamente por primera vez que no cumplirá un segundo mandato. Aunque no llegó a felicitar a Biden. Con su presidencia amenazada por renuncias y un posible juicio político, Trump reconoció que está en marcha una transferencia de poder a una nueva administración.

Ivanka Trump y su hermano Don Jr. luego retuitearon el video.