CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Donald Trump

Análisis

El futuro político de Trump: un segundo juicio político vs. la 25a Enmienda, ¿qué opciones de destitución hay?

Por Zachary B. Wolf

(CNN) — ¿Enfrentará Trump un segundo juicio político? ¿Se invocará la 25a Enmienda?

El vicepresidente Mike Pence no ha descartado la 25ª Enmienda, dice una fuente.

Por otro lado, se espera que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y los demócratas primero imploren al vicepresidente Mike Pence que invoque la Enmienda 25 para declarar al presidente incapaz de cumplir con sus deberes. Si, como se espera, Pence y el gabinete se resisten a dar ese paso, los demócratas volverán a desatar la inexorable maquinaria del juicio político menos de un año después de la absolución previa de Trump por delitos graves y faltas menores en un juicio en el Senado.

Esto es lo que debes saber sobre los posibles escenarios:

¿Por qué la Enmienda 25? Es la que prevé la sustitución de un presidente que ha sido considerado «incapaz de cumplir con los poderes y deberes del cargo». (Lee más aquí). A menos que el presidente se haya declarado incapacitado, digamos para un procedimiento médico, ponerlo en acción requiere el acuerdo de la mayoría del gabinete.

publicidad

Entonces, ¿por qué es tan importante la cadena de eventos anterior? McConnell, quien se asoció con Trump para remodelar el poder judicial federal, lo reprendió enérgicamente el miércoles, dos veces, y rechazó las objeciones republicanas al conteo de los votos electorales del presidente electo, Joe Biden.

Si hubiera un miembro del gabinete que ayudaría a generar apoyo para la destitución de Trump utilizando la Enmienda 25, podría haber sido la esposa de McConnell, Chao. Entonces, su salida del gabinete atenúa la probabilidad de usar la enmienda para destituir a Trump, quien está cada vez más aislado en estos últimos días de su mandato pero aún, como muchos han señalado, tiene acceso a los códigos nucleares.

¿Qué es la vigésima quinta enmienda y cuándo se aplica? 1:29

Qué posibilidades hay de hacer efectiva la Enmienda 25

La renuncia de Chao no es efectiva sino hasta el lunes, pero cualquier esfuerzo para proteger al país de estos últimos días de Trump probablemente tendría que pasar por el Congreso a través de un proceso de juicio político veloz —el segundo de Trump— como sugirió Pelosi. «Mi teléfono está explotando con ‘acusación, acusación, acusación'», les dijo a los periodistas el jueves.

Es posible, según un informe de Manu Raju, Lauren Fox y Phil Mattingly, de CNN, que los demócratas eludan un juicio como el que llevaron a cabo por el abuso de poder de Trump por el caso Ucrania en 2019 y, en cambio, acusen al presidente en una resolución. En una conferencia telefónica, a última hora del jueves, «el sentimiento abrumador era que el juicio político era el camino a seguir», informaron Fox y Raju, el viernes por la mañana. Y Pelosi estaba entre los que creen que Trump debe rendir cuentas por sus acciones. El caucus demócrata completo hablará el viernes a las 12 p.m.

Pero destituir a Trump requeriría un voto de dos tercios del Senado, que actualmente está en receso hasta después de la toma de posesión de Biden el 20 de enero. Lee más aquí.

¿Qué se necesita para destituir a Trump?

Preparándose para el futuro — Existe el argumento de que un juicio político podría continuar después de que Trump deje el cargo y, potencialmente, que es incluso más valioso, que destituirlo mediante una enmienda porque le impediría ocupar un cargo público en el futuro (como por ejemplo en 2024).

Pero ya sabemos que el juicio político es un asunto horriblemente divisivo. Y si hay una manera de hacer que los republicanos vuelvan hacia Trump, puede que sea esa.

La participación de Biden. ¿Quiere el próximo presidente que sus primeros 100 días se traten de las últimas dos semanas de Trump? No es posible, informó Jeff Zeleny, de CNN. Biden tiene muchas cosas que quiere hacer: covid, Obamacare, revisión de impuestos.

¡Y hay más!

El temor, obviamente, es que las actividades subversivas de Trump se vuelvan más insidiosas a medida que se acerca a sus últimos días en el poder. El presidente se está volviendo más aislado, buscando consuelo con su abogado Rudy Giuliani y otros de sus aliados. No olviden la esperada fiesta del perdón de último minuto, que podría incluir el autoperdón nunca intentado y totalmente dudoso que muchas personas esperan que Trump intente otorgarse a sí mismo.

FBI continúa investigación por disturbios en Washington 1:11

La Enmienda 25 podría hacer que las cosas empeoren

Entonces, como suele ocurrir en la política estadounidense moderna, no hay buenas opciones. Por un lado, hay que detener a este hombre antes de que más personas resulten heridas. Al menos cuatro personas murieron en el Capitolio el miércoles y podría haber sido peor.

Por otro lado, como dijo el jueves en CNN el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton, en realidad solo quedan siete días hábiles de su presidencia. (Aunque cuando noté eso en Twitter, alguien, irónicamente y correctamente, respondió: «¡Buen punto! Somos afortunados de que los indultos, el caos general y la aniquilación nuclear no puedan ocurrir los fines de semana o días festivos»).

La realidad, sin embargo, es que los mecanismos constitucionales para destituirlo son engorrosos y le otorgan el beneficio de la duda. En el escenario de la Enmienda 25, Bolton sugirió que esta podría hacer terminar a Trump y Pence en duelo sobre quién tiene el poder como presidente: «¿Crees que Donald Trump dará marcha atrás cuando reciba una carta de Mike Pence? Piénsalo de nuevo. Entonces, ¿estamos mejor? ¿Con dos presidentes compitiendo entre sí en los últimos 13 días? Creo que se corre el riesgo de hacer que la situación, que es tan mala como está, sea mucho peor».

Aumenta la repulsión contra Trump

Está claro que hay un disgusto bipartidista con el hecho de que Trump fomente la multitud enojada que atacó el Capitolio el miércoles. Tras la renuncia de Chao, el jueves, la secretaria de Educación, Betsy DeVos, también anunció su partida anticipada. Varios asesores también han dimitido de la Casa Blanca.

Incluso la junta editorial de The Wall Street Journal le pidió a Trump que le evite al país otra pelea de juicio político y, en cambio, «se vaya en silencio», argumentando que debe seguir el ejemplo de Richard Nixon.

Ex altos funcionarios también condenaron a su exjefe.

William Barr, exsecretario de Justicia: El comportamiento del presidente «fue una traición a su cargo y sus partidarios».

James Mattis, exsecretario de Defensa: Trump fomentó el gobierno de la mafia y fue «habilitado por pseudolíderes políticos cuyos nombres vivirán en la infamia como perfiles en la cobardía».

John Kelly, exsecretario del Departamento de Seguridad Nacional y ex secretario general de la Casa Blanca, dijo que votaría por destituir a Trump de su cargo si todavía estuviera en la Casa Blanca.

Mick Mulvaney, el sucesor de Kelly como secretario General de la Casa Blanca, dejó su puesto de enviado especial de EE.UU. a Irlanda del Norte en protesta.

Y la lista continua.

Y Facebook suspendió la cuenta de Trump al menos hasta el final de su presidencia.

Facebook, Twitter y YouTube bloquean cuentas de Trump 0:55

¿Cómo lidiar con los facilitadores de Trump?

Hay algo de satisfacción cada vez que un exasistente o funcionario de Trump finalmente corta lazos con él. Es una validación de lo que muchos han advertido durante mucho tiempo: que su presidencia inestable es una amenaza.

Pero también es, después de cuatro años de comportamiento escandaloso notablemente consistente y falta de liderazgo por parte del presidente, demasiado tarde.

McConnell dejó de apoyarlo. Emitió lo que llamó el voto más importante de su carrera en contra del esfuerzo, liderado por Trump, para derrocar al Colegio Electoral.

Pero se produce después de cuatro años de McConnell haciendo todo lo posible para guardar silencio sobre el presidente mientras sacaba de la ecuación a tantos jueces conservadores como fuera posible.

Cotton también dejó de apoyarlo. Bien por el senador republicano de Arkansas, Tom Cotton, por condenar a sus compañeros, los senadores republicanos Josh Hawley, de Missouri, y Ted Cruz, de Texas, quienes ayudaron a llevar a cabo la agenda de Trump secundando las objeciones de la Cámara de Representantes a los votos electorales que se basaban en las falsas afirmaciones de Trump.

¡Incluso Graham! El senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, casi bromeó sobre su ruptura con Trump durante un discurso en el Senado, el miércoles por la noche, diciendo que había estado en un «viaje increíble» con Trump, pero que ya ha tenido suficiente. Ha sido el soldado de infantería más leal de Trump en el Congreso.

Facebook y Twitter se retiraron. Pero, ¿cuántas falsedades difundió Trump en Facebook y Twitter antes de que comenzaran a marcarlas durante la temporada electoral y suspendieran sus cuentas cuando trató de provocar una rebelión contra el Congreso?

Ya estaba dicho. ¿No podría alguna de estas organizaciones o personas haberse despertado un poco antes? ¿Quizás cuando Trump estaba mintiendo durante su juicio político?

Una conversión de último minuto es mejor que ninguna conversión. Pero no borra lo que vino antes. Y no los inocula de lo que está por venir.

Trump dejará el cargo, de alguna manera. Pero no se irá por completo, incluso si su cuenta de Twitter está desactivada. Y el nervio que tocó estaba allí antes de su elección y estará allí cuando se vaya.

Cotton, Hawley y Cruz — Estaría dispuesto a apostar que los tres hombres se postularán para presidente en 2024. Y lucharán por los votantes de Trump.

McConnell creará métodos de obstrucción nuevos y creativos tan pronto como pueda.

Y Facebook y Twitter necesitarán descubrir cómo lidiar mejor con las teorías de conspiración que se difunden en sus plataformas.

Ni siquiera he entrado en Fox News hasta aquí. Eso es un tema completamente diferente, ya que los presentadores de la red giraron rápidamente, de alguna manera, para culpar de la insurrección a «antifa», los manifestantes liberales que han ayudado a conjurar.

Todavía hay una cepa virulenta de trumpismo en el Partido Republicano. Solo unos pocos senadores apoyaron las objeciones al voto electoral después de que la turba de Trump ingresó a su Cámara. Más de la mitad de los republicanos de la Cámara de Representantes lo hicieron.

Cuando los legisladores y los expertos dicen que lo que todos presenciamos el miércoles no es quiénes somos como país, están equivocados. Puede que nadie quiera que sea Estados Unidos, pero el tipo de política violenta y racista de Trump es ahora parte del panorama político estadounidense. Se necesitará trabajo para eliminarlo.

El Capitolio no debería ser vulnerable

Habrá muchas recriminaciones legítimas por la capacidad de los alborotadores para caminar, sonreír, subir al Capitolio, atravesar barricadas, romper ventanas y salirse con la suya con el Capitolio.

Los funcionarios federales han comenzado a presentar cargos contra los agitadores, quienes alegremente publicaron imágenes de ellos mismos en las redes sociales. El FBI ha pedido ayuda al público.

El sargento de Armas del Senado ha renunciado, al igual que el jefe de la Policía del Capitolio.

¿Por qué no estaban todos listos para una protesta que había sido planeada durante mucho tiempo y cómo alguien puede justificar la planificación de la fortaleza para los manifestantes de Black Lives Matter versus el miedo que la policía tenía de algunos partidarios de Trump, muchos de ellos vestidos con equipo de batalla y seguramente portando armas?

También está la cuestión de la Guardia Nacional, que tardó tanto en movilizarse. Debería haber respuestas para eso.

«¿Por qué gastar US$ 700.000 millones en el Ejército si no pueden defender el Capitolio de un ataque?», preguntó el senador demócrata de Connecticut, Chris Murphy, en Twitter.

No se limiten a cerrar el Capitolio, por favor. Una gran e importante característica del Capitolio de Estados Unidos, la sede de una democracia, es la apertura y la accesibilidad. Es la sede del poder y, sin embargo, el público podría entrar, ver los debates y hablar con los legisladores. Espero que el resultado final de esta estupidez no sea una represión total.

Lo que se vio desde el exterior

Una forma de ver lo que está sucediendo es desde el exterior. Quedé fascinado por el informe de ITV del periodista británico Robert Moore, que en realidad me recordó al Nightline de la vieja escuela, porque su tono es el de un forastero que no puede creer que esto esté sucediendo en EE.UU. de todos los lugares posibles.

«El largo viaje de Estados Unidos como una democracia estable parece estar en auténticas dudas», dice al final, sobre fotografías de alborotadores y policías atacando.

Ha sido un largo viaje, pero no tanto como a los estadounidenses nos gusta decirnos.

Un amigo me envió un clip del comediante Seth Meyers, quien eliminó las bromas de su programa el miércoles y señaló que el sufragio universal para hombres y mujeres ha estado vigente en este país solo desde la década de 1960.

«La democracia pluralista y multirracial es frágil y preciosa y requiere nuestra vigilancia y protección», dijo. «Y cualquiera que no esté dispuesto a impulsar ese proyecto con la plenitud de su esfuerzo debe ser avergonzado y deshonrado y destituido de su cargo. Y eso debe comenzar de inmediato con Donald Trump».

Es algo extraordinario escucharlo en la cadena de televisión, que no es conocida por sus declaraciones políticas. No fue menos extraño que otra cosa que sucedió el miércoles, que fue que la Asociación Nacional de Fabricantes, un grupo comercial que generalmente no participa en la política radical, pidió la destitución de Trump.

Sin duda es una prueba de que cuanto más despreciablemente actúan Trump y su mafia, más se aíslan de la corriente principal del país.

La justicia toma mucho tiempo

También dediqué un tiempo a pensar hoy sobre lo que podríamos estar hablando dentro de uno o dos años, mucho después de que Trump esté fuera de la presidencia, de cualquier forma que suceda.

Aproximadamente 160 años después de que se separó de la Unión el «19 de enero de 1861» por el tema de la «esclavitud africana», y específicamente porque temía la presidencia de Abraham Lincoln, Georgia eligió a un hombre negro al Senado de Estados Unidos.

No permitan que un día feo de reacciones violentas y las imágenes repugnantes de alborotadores llevando banderas confederadas a través del Capitolio los distraigan por completo de ese cambio de poder. El alborotador confederado con bandera es un extremista, rápidamente expulsado del edificio. El negro es el senador con un mandato de seis años.

Al leer la declaración de secesión de 1861 de Georgia, que encontré en el sitio web de la Biblioteca del Congreso, me sorprende que en ese entonces, los secesionistas estaban tratando de revocar su asociación con la Constitución. Hoy en día, es más probable que los alborotadores digan que la están protegiendo, a pesar de que su esfuerzo por detener el conteo de los votos electorales de Georgia, que este año fue para el candidato que rechazó el racismo, en realidad haría pedazos la Constitución.