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Enfermedades

Medicamento para la diabetes puede ayudar a perder peso, encuentra un estudio

Por Maggie Fox

(CNN) — Un medicamento para la diabetes inyectado una vez a la semana ayudó a las personas con sobrepeso y obesidad a perder un promedio del 15% de su peso corporal durante 16 meses, informaron investigadores el miércoles.

El fabricante del medicamento, que se llama semaglutida, le pidió a la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) que lo apruebe para el control de peso crónico. Si se aprueba, sería solo el quinto medicamento recetado para bajar de peso en el mercado estadounidense.

La semaglutida es un receptor del péptido 1 similar al glucagón o agonista de GLP-1, un fármaco que aumenta la producción de insulina. Pero también parece suprimir el apetito.

«La pérdida de peso con semaglutida se debe a una reducción en la ingesta de energía debido a una disminución del apetito, que se cree que es el resultado de efectos directos e indirectos en el cerebro», escribieron en su informe el Dr. Robert Kushner de la Universidad Northwestern y sus colegas de todo el país, publicado en The New England Journal of Medicine.

Los científicos probaron la semaglutida en 1.961 personas que tenían sobrepeso o eran obesas. Un tercio recibió placebo más asesoramiento dietético y entrenamiento físico, mientras que dos tercios recibieron el medicamento con la misma dieta y plan de ejercicios.

«El cambio medio en el peso corporal desde el inicio hasta la semana 68 fue de 14,9% en el grupo de semaglutida en comparación con 2,4% con placebo», escribió el equipo de Kushner. En promedio, las personas que tomaron el medicamento perdieron 15,3 kg o 33 libras.

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Las personas que tomaron el fármaco tenían más probabilidades de sufrir náuseas, diarrea, vómitos o estreñimiento, dijeron los investigadores. Casi tres cuartas partes lo hicieron, en comparación con poco menos de la mitad de los que tomaron placebo.

Pero el 80% de los voluntarios aguantó la prueba que duró casi un año y medio. Los investigadores creen que al menos algunas personas aceptarían un medicamento inyectado una vez a la semana.

«Actualmente, los medicamentos contra la obesidad aprobados requieren la administración una, dos o tres veces al día, y un régimen de una vez a la semana puede mejorar la adherencia al tratamiento», escribieron.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) el 42% de los estadounidenses son obesos, lo que significa que tienen un índice de masa corporal de 30 o más. La obesidad aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca, cáncer, accidente cerebrovascular y diabetes.

Hay pocos buenos tratamientos contra la obesidad.

Las limitaciones del estudio sobre la obesidad y la diabetes

La Dra. Julie Ingelfinger y el Dr. Clifford Rosen, de la Universidad de Tufts, que no participaron en el estudio, llamaron al estudio un «buen comienzo».

«Los resultados son alentadores», escribieron. Pero vieron grandes debilidades. «En primer lugar, los datos demográficos de este ensayo no reflejan la población general de Estados Unidos, la mayoría de los participantes eran blancos, con solo un 6% de negros o afroestadounidenses y un 12% de latinos, mientras que casi el 40% de la población del país no es blanca», escribieron en un comentario en The New England Journal of Medicine.

Tampoco se consideró la eficacia a largo plazo. «En resumen, tenemos un largo camino por recorrer para controlar la epidemia de obesidad», escribieron.

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Otros investigadores externos no discutieron el estudio, pero notaron que los medicamentos para bajar de peso no han funcionado bien en la vida real. Muchos han sido retirados del mercado debido a efectos secundarios.

«Si bien un medicamento como este puede resultar útil a corto plazo para obtener una pérdida de peso rápida en casos de obesidad grave, no es una fórmula mágica para prevenir o tratar grados menos graves de obesidad», dijo Tom Sanders, profesor emérito de Nutrición en King’s College Londres, en un comunicado.

«Aún se necesitan medidas de salud pública que fomenten cambios de comportamiento, como la actividad física regular y la ingesta energética moderada en la dieta. Es bastante similar a la situación en la que nos encontramos con la vacuna [contra el coronavirus]: aún debemos ceñirnos a las medidas de salud pública y no volverse demasiado dependiente de los medicamentos».

Pocos medicamentos están aprobados en EE.UU. específicamente para bajar de peso.

Entre estos están el orlistat, vendido bajo la marca Xenical, que ayuda a reducir la cantidad de grasa que absorbe el cuerpo; Qsymia, un fármaco que combina el reductor del apetito fentermina con el fármaco anticonvulsivo topiramato; Contrave, que combina el medicamento contra adicciones naltrexona con el antidepresivo bupropión; y liraglutida o Saxenda, un medicamento para la diabetes similar a la semaglutida.

En general, se ha demostrado que estos medicamentos ayudan a las personas a perder entre un 3% y un 7% del peso corporal.